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Alexia Putellas brilla en su debut con London City Lionesses

Alexia Putellas no necesitó periodo de cortesía para presentarse en Inglaterra. En su primer partido en la Women's Super League 2026-27, la dos veces ganadora del Balón de Oro se enfundó el brazalete de capitana, dirigió el juego y lideró un triunfo sólido: 2-1 de London City Lionesses ante United en el Copperjax Community Stadium.

La dueña del club, Michelle Kang, siguió el estreno desde la grada. Difícil imaginar un arranque más alineado con su ambicioso proyecto.

Un 2-1 que se quedó corto

El marcador contó solo una parte de la historia. Sobre el césped, la superioridad de las locales fue mucho más amplia que el ajustado 2-1 final.

London City golpeó pronto. La presión constante y la circulación guiada por Putellas fueron empujando hacia atrás a un United lento, sin chispa. El premio llegó en forma de infortunio visitante: un gol en propia puerta de Julia Zigiotti Olme abrió el partido y calmó cualquier nervio inicial.

La sensación era clara: el equipo de Eder Maestre mandaba en todo. Ritmo, duelos, segundas jugadas. United apenas cruzaba la mitad de campo con peligro.

Tras el descanso, la diferencia se transformó en dominio total. Un toque sutil de Danielle van de Donk en la segunda parte puso el 2-0 y dejó a las Lionesses con el encuentro bajo llave, controlando tiempos y espacios ante un rival que no encontraba respuesta.

El dato que lo resume todo: United no logró su primer disparo a puerta hasta el minuto 97. Demasiado tarde, aunque sirvió para maquillar el resultado. Simi Awujo cazó esa única ocasión clara para firmar el 2-1 en el añadido, un consuelo más estadístico que competitivo.

Alexia, feliz pero exigente

El protagonismo, inevitablemente, apuntó a Putellas. Nueva liga, nuevo país, mismo peso específico. Fue el faro del equipo, pero al término del encuentro dejó claro que esto es solo el principio.

“Estamos muy felices”, dijo a la BBC. “Tuvimos un comienzo fuerte, así que estamos realmente, realmente contentas. Todavía estoy aprendiendo, es el primer partido. Es una liga física. Yo soy una jugadora que piensa que el balón siempre se mueve más rápido que las piernas, así que vamos a intentar mejorar ese tipo de cosas”.

La frase marcó el tono de su discurso: satisfacción, pero cero conformismo.

“Es el primer partido, tenemos que traer más mejora, por supuesto. Vamos a dar un fútbol mejor y mejor a nuestra afición. Muy feliz de empezar con tres puntos y seguimos adelante”.

Mensaje directo al vestuario y a la grada: el resultado ya acompaña, el juego todavía tiene margen para crecer.

Maestre, encantado con la química del grupo

Eder Maestre también salió reforzado. El técnico apostó por un once con cuatro debutantes y el equipo respondió con una actuación madura, casi de bloque consolidado.

Ni siquiera la ausencia bajo palos de Mary Earps, todavía condicionada por su estado físico de pretemporada, alteró los planes. Elene Lete ocupó la portería con naturalidad y dio seguridad desde atrás, otro síntoma de que la estructura funciona.

Para Maestre, el impacto de Putellas va mucho más allá de su primer pase o su capacidad para pausar el juego.

“Alexia sabe todas las cosas que puede aportar a las demás, porque no es solo lo que es capaz de hacer en el campo, sino todo lo que puede ayudarnos”, explicó. Tenerla en el vestuario, insistió, eleva el listón de todo el proyecto.

“Contar con este tipo de jugadora en la plantilla es muy importante porque representa estándares altos y tenerla involucrada en el proyecto es clave, por su rendimiento y por el liderazgo que puede aportar para ayudarnos a alcanzar el nivel que queremos”.

Aun así, el entrenador quiso subrayar que la verdadera victoria del día estuvo en el colectivo: “El mayor impacto es la forma en que jugamos como equipo, con todas muy conectadas. La química que estamos construyendo alrededor de las jugadoras es lo más importante hoy”.

Un estreno que marca el tono

London City Lionesses arranca la temporada con tres puntos, un plan reconocible y una líder mundial ya al mando. Si este fue solo el primer capítulo de la aventura inglesa de Alexia Putellas, la pregunta es inevitable: ¿hasta dónde puede llegar este proyecto si el fútbol termina alcanzando la ambición que se respiró en el Copperjax?