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Aston Villa se examina ante Bayern Munich en Hong Kong

Aston Villa cerró su gira asiática con una derrota por 2-1 ante Bayern Munich en el Kai Tak Stadium de Hong Kong, un partido que dejó más conclusiones físicas y tácticas que lamentos por el marcador, a tres días de la Supercopa de la UEFA frente a Paris Saint-Germain.

En un césped muy castigado y ante un rival de mayor entidad que Indonesia All Stars y BG Pathum United, el equipo de Unai Emery se midió por fin al nivel de exigencia que le espera en Europa. Sin Harry Kane ni Michael Olise al otro lado, pero con el escudo de Bayern enfrente, el test fue serio.

Un golpe de balón parado y un aviso de Díaz

El encuentro se rompió a balón parado. En el minuto 36, Kim Min-jae se adelantó a todos y cabeceó a la red un preciso servicio de Tom Bischof desde la izquierda. Nada que hacer para Marco Bizot, que hasta entonces solo había tenido que desviar un disparo de Pavlović en el 26.

Villa, ordenado pero poco incisivo, apenas encontraba caminos claros hacia Manuel Neuer. La mejor opción antes del descanso llegó más por insistencia que por fluidez. Evann Guessand, esta vez más escudero que referencia, peleó cada envío largo, aunque sin premio.

La gran ocasión para igualar apareció tras el descanso. Minuto 60, falta lateral. Emi Buendía dibujó un envío perfecto al corazón del área. Guessand, solo, eligió la volea en lugar del cabezazo. Mala elección. No conectó limpio y dejó con vida a Bayern.

Emery aguantó el once inicial hasta esa hora de juego, cuando dio entrada a Tammy Abraham y Lamare Bogarde por Brian Madjo y Boubacar Kamara. El plan pasaba por apretar arriba, pero el siguiente gran protagonista fue Bizot.

En el 66, el nuevo portero firmó la acción del partido para Villa: Luis Díaz desbordó a Matty Cash, el balón cayó a Josip Stanišić y su disparo potente fue repelido con los pies por Bizot. El guardameta se levantó de inmediato para tapar también el remate de Ibrahimović en el rechace. Dos intervenciones de reflejos puros que sostuvieron a los de Birmingham.

El alivio duró poco. En el 73, Díaz encontró el hueco que buscaba. Control dentro del área y latigazo a la escuadra, con la ayuda del larguero, para el 2-0. Un golpe duro, más por la forma que por el contexto amistoso.

João Gomes manda un mensaje

Cuando el duelo parecía sentenciado, apareció el mejor jugador de Villa en Hong Kong: João Gomes. El brasileño, que ya había dominado los duelos en la medular, se animó en ataque en el tramo final. En el 82, cazó un balón en la frontal y lo colocó con violencia y precisión lejos del alcance de Neuer. Un disparo seco, cargado de carácter, que recortó distancias y premió su partidazo.

Villa se lanzó entonces a por el empate. Y lo tuvo. Abraham, que reaparecía tras su operación de hombro y sumaba sus primeros minutos de pretemporada, se elevó en el área y conectó un cabezazo poderoso que olía a gol. Neuer, fiel a su historia, voló para sacar la pelota con una mano espectacular. Ahí se acabó la remontada.

El tramo final dejó otra nota positiva: la energía de los jóvenes. Kosta Nedeljkovic castigó por la derecha, Brad Burrowes atacó una y otra vez a la zaga bávara y Triston Rowe volvió a mostrarse fiable desde el lateral izquierdo. Lively, intensos, sin complejos.

Uno a uno: del muro Bizot al general Gomes

Bizot firmó un debut convincente. Seguro ante Pavlović, sin responsabilidad en el tanto de Kim Min-jae y decisivo con su doble parada ante Stanišić e Ibrahimović. Se ganó minutos y confianza.

Matty Cash, capitán por un día, controló bien a Cardozo en la primera mitad y luego sufrió, como casi cualquiera lo haría, cuando le tocó bailar con Díaz. Cumplidor, sin esconderse.

En el eje, Victor Lindelöf y Pau Torres ofrecieron serenidad. El sueco se mostró limpio en la salida y sólido al lado del español, que volvió a destacar por sus pases verticales hacia Buendía y Madjo. Torres jugó con autoridad, siempre cómodo con el balón.

Ian Maatsen firmó una acción defensiva clave nada más empezar, desviando un intento de Ibrahimović en el minuto 3. Serio atrás, ágil en espacios reducidos con la pelota, dejó la sensación de lateral fiable.

Boubacar Kamara completó una hora valiosa. Primer once titular tras una larga lesión de rodilla, mucho terreno cubierto y buenas sensaciones físicas. No es un detalle menor a estas alturas de julio.

Por detrás de él, João Gomes se adueñó del centro del campo. Más hundido que Kamara para darle libertad en la presión, mordió en cada duelo, recuperó balones y marcó territorio desde el inicio del segundo tiempo con una entrada dura sobre Pavlović que se quedó sin amarilla. Su gol, un derechazo precioso desde la frontal, coronó una actuación de líder. El mejor del partido.

George Hemmings, esta vez desde la derecha, mostró descaro. Encara, recorta hacia su zurda, busca portería. Se fue apagando con el paso de los minutos, pero dejó destellos interesantes.

Guessand no encontró su sitio. Más acompañante que referencia, sufrió para imponerse a los centrales. Provocó una amarilla de Cardozo cuando se escapaba hacia el último tercio, pero la acción que marcará su tarde será la ocasión desperdiciada tras el envío de Buendía. Ese balón pedía cabeza, no volea.

Buendía, arrancando desde la izquierda y flotando hacia dentro, trabajó sin balón y manejó con criterio cada posesión. Su participación fue intermitente, condicionada por la falta de continuidad ofensiva del equipo, pero cuando tocó, mejoró.

Madjo, frente a Jonathan Tah, no se achicó. Atacó los espacios, cargó los duelos físicos y generó problemas corriendo a los costados. Le faltó servicio para convertir su esfuerzo en ocasiones claras.

Desde el banquillo, Abraham dejó claro que está listo para competir. Se movió bien, ganó duelos y rozó el empate con ese cabezazo que Neuer sacó de la escuadra. Bogarde se integró sin estridencias en el doble pivote junto a Gomes. Tyrone Mings apareció para bloquear un disparo de Brown en el 70 y proteger a Bizot. Luka Lynch volvió a mostrarse eléctrico, hasta el punto de provocar la amarilla de Sacha Boey con un regate explosivo.

Nedeljkovic aportó piernas frescas y profundidad en la derecha. Burrowes se atrevió a encarar y colgar balones de calidad. Rowe repitió como lateral zurdo y, como el resto de los jóvenes, aprovechó los minutos.

Una semana clave y un parte de bajas inquietante

El resultado, en el contexto, pesa poco. Lo que sí preocupa es la lista de ausencias. El nuevo fichaje Alejandro Garnacho y el capitán John McGinn no participaron por lesión. Emi Martínez, Ezri Konsa y Ollie Watkins todavía no se han incorporado a la pretemporada, aunque los tres, tras llegar lejos en el Mundial, figuran en la lista para la Supercopa y se les espera en Bodymoor a comienzos de la próxima semana.

La plantilla muestra carencias evidentes: falta profundidad en el lateral izquierdo, en el derecho y en el extremo diestro. También se echa en falta un centrocampista más tras la grave lesión de ligamento cruzado de Amadou Onana durante el Mundial.

Por delante, un calendario que no concede demasiado margen. Paris Saint-Germain en la Supercopa, Borussia Mönchengladbach como ensayo general y, después, el estreno liguero en el Amex frente a Brighton.

La gira asiática se cierra con una derrota ante Bayern, pero también con una certeza: este Aston Villa aún está incompleto, aunque ya compite. La cuestión es si el club llegará a tiempo al mercado para que el equipo de Emery también pueda aspirar a algo más que competir.