Logotipo completo Pelo Tahoy

Atlético y el plan de Alemany para retener a Julián Álvarez

Alemany mueve ficha: el plan de Atlético con Cristian Romero para blindar a Julián Álvarez

Queda menos de un mes de mercado y el nombre de Julián Álvarez no abandona la portada. FC Barcelona aprieta para llevárselo, pero en el Metropolitano han decidido que su nueve no se toca. Y, sobre todo, que no se toca sin pelear hasta el último día.

Mientras el club repite en público que el argentino es intransferible, en privado la estrategia es otra: rodearlo mejor que nunca. Convencerlo no con discursos, sino con fichajes.

Deco viaja, Atlético responde

Esta semana, Deco se plantó en Madrid para verse con Fernando Hidalgo, agente de Álvarez. La misión era clara: buscar una fórmula, un resquicio, una operación creativa que acercara al campeón del mundo al Camp Nou. Hansi Flick lo ha marcado en rojo. Es prioridad.

Atlético, sin embargo, no se ha movido un milímetro de su postura oficial. El mensaje es firme, casi desafiante, pese a que el jugador ha dejado claro internamente que quiere salir. No hay rebaja, no hay puerta abierta. Al menos de cara al escaparate.

Detrás del telón, el plan es otro. Si Julián quiere un proyecto más grande, el club está dispuesto a construirlo a su alrededor.

La mano de Mateu Alemany

Ahí entra en escena Mateu Alemany. Según informa SPORT, el director de fútbol rojiblanco trabaja para entregar a Diego Simeone una plantilla aún más poderosa. Y en esa lista de prioridades hay un nombre subrayado: Cristian Romero.

El central argentino de Tottenham lleva meses en la agenda de Simeone. No es un capricho de verano. Es un objetivo sostenido, pensado para elevar el nivel de la zaga… y algo más.

Porque en el Metropolitano están convencidos de que su llegada podría tener un efecto colateral decisivo: reforzar el vínculo de Álvarez con el proyecto y frenar el sueño azulgrana.

Mucho más que un fichaje de defensa

La posible incorporación de Romero va mucho más allá de la pizarra. Es una apuesta emocional.

Julián Álvarez nunca ha disimulado la admiración que siente por su compañero de selección. Se entienden dentro y fuera del campo en Argentina, comparten charlas, concentración y jerarquía en un vestuario campeón del mundo.

En diciembre de 2025, cuando le preguntaron por el interés de Atlético en Romero, el delantero fue cristalino:

“Sí, absolutamente. Obviamente, me hubiese gustado. Cuti es uno de los mejores defensores del mundo. Paso mucho tiempo con él en la selección y creo que es increíble, un competidor absoluto y extremadamente fuerte defensivamente.

“Tuve algunas conversaciones con él y, por varias razones, no se dio, pero ojalá algún día podamos jugar juntos”.

Aquellas frases, entonces casi anecdóticas, hoy pesan como una declaración de intenciones. Dentro del club lo saben de memoria.

Para los dirigentes rojiblancos, fichar a Romero significaría algo más que reforzar a Simeone atrás: sería un mensaje directo a Julián. “Este proyecto crece contigo, no sin ti”.

Barcelona espera su momento

Mientras tanto, Barcelona no se rinde. Mantiene un contacto constante con el entorno del jugador y explora cualquier vía posible para acercarse a una operación tan compleja como deseada.

En los despachos del Camp Nou son conscientes de un detalle incómodo: ahora mismo, el tiempo corre a favor de Atlético. Cada día que pasa sin un gesto de ruptura del club madrileño fortalece la posición rojiblanca.

Y si, además, el conjunto de Simeone se refuerza con uno de los futbolistas con los que Álvarez ha confesado que sueña compartir vestuario, el escenario se inclina todavía más hacia Madrid.

Un final de mercado a cara de perro

El tramo decisivo del mercado se acerca y las cartas están sobre la mesa. Atlético insiste en público: su delantero es intocable. En privado, trabaja para darle motivos deportivos, emocionales y de vestuario para que deje de mirar hacia la puerta.

Barcelona, mientras, aguarda el mínimo resquicio para colarse en la operación y cumplir el deseo de Flick.

La batalla por Julián Álvarez ya no es solo una cuestión de cifras. Es una carrera por construir el proyecto que más le seduzca. Y la pregunta es clara: ¿quién logrará convencer antes al nueve campeón del mundo?