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El Barça busca a Rodri: oferta inicial rechazada por el City

El FC Barcelona ya ha movido ficha. Según coinciden Sky Sports y Fabrizio Romano, el club azulgrana ha presentado una primera oferta formal al Manchester City por Rodri: 45 millones de euros fijos más 5 en variables. Un total de 50 millones para intentar sacar al cerebro del centro del campo del Etihad.

La respuesta del City fue inmediata. Y tajante. Rechazo directo en la mañana del viernes, sin margen para la interpretación. Si el Barça quiere a su gran objetivo para el mediocentro, tendrá que volver a la mesa con una propuesta muy distinta. The Athletic apunta que, a día de hoy, las opciones de un acuerdo rápido son mínimas.

El motivo es claro: la distancia entre lo que ofrece el Barça y lo que exige el City es abismal. El paquete de 50 millones se queda muy corto respecto a la valoración que manejan en Manchester. Solo se sentarían a negociar en serio a partir de una propuesta cercana a los 80 millones de euros. Rodri, además, tiene contrato hasta 2027, un blindaje que refuerza aún más la posición del club inglés.

El ‘no’ a Madrid que cambia el tablero

La ofensiva azulgrana llega tras un giro que ha sacudido a medio continente. Rodri ha dicho no al Real Madrid. Y no a cualquier oferta.

Su asesor, Pablo Barquero, lo explicó en la cadena SER. Reconoció que la propuesta del club blanco fue “realmente buena” y subrayó la profesionalidad, la clase y el respeto con los que el Real Madrid llevó las negociaciones. Desde la presidencia hasta la dirección general, el club se volcó para intentar vestir de blanco al campeón del mundo y de Europa.

Las conversaciones, según Barquero, fueron “positivas”. Pero el centrocampista tomó otro camino. Eligió “otra oferta”. El representante no desveló el destino, pero los distintos medios que siguen la operación señalan en la misma dirección: el elegido es el Barça.

El jueves, el diario Marca ya había adelantado que Rodri había dado su compromiso a los responsables del vigente campeón de LaLiga, ahora bajo las órdenes de Hansi Flick, para incorporarse en esta misma ventana de traspasos. El mensaje era claro: el jugador quiere ir al Camp Nou. Falta lo más complejo, el acuerdo con el Manchester City.

Desencanto en el Bernabéu, esperanza en el Camp Nou

En las oficinas del Real Madrid, la decepción empezó a calar antes de que la decisión fuese pública. Desde hacía días recibían señales del entorno de Rodri que apuntaban a una preferencia clara por el Barça y por el Camp Nou. Los blancos llevaban varias semanas intentando cerrar su fichaje, convencidos de que el internacional español era la pieza perfecta para reforzar un centro del campo ya de por sí poderoso.

El City, por su parte, veía cómo el escenario de una salida este verano ganaba peso. Rodri no daba señales de querer ampliar su contrato con los ‘Sky Blues’, lo que abría la puerta a un traspaso en el momento en que llegara una oferta a la altura de su estatus. Para el club inglés, perder a su mediocentro titular solo tendría sentido a cambio de una cifra que refleje su condición de referencia mundial en su puesto.

Ahí es donde choca la realidad del Barça. El club catalán ha dado el paso que más deseaba: el “sí” del jugador. Ahora debe afrontar el tramo más áspero del camino, el económico.

El encaje futbolístico… y el encaje financiero

Sobre el césped, el encaje parece casi perfecto. El estilo del Barça juega a su favor en esta carrera. Un equipo construido sobre la posesión, la circulación paciente, la salida limpia desde atrás. El ecosistema ideal para un mediocentro que domina el ritmo, interpreta los espacios y ordena a su equipo con y sin balón.

En el otro lado del Clásico, el Real Madrid de José Mourinho se perfila como un conjunto con más peso del juego de transición, ataques más verticales y un fútbol menos posicional en muchos tramos. Un escenario en el que Rodri también podría brillar, pero que no le ofrece el mismo protagonismo estructural que sí tendría en el Barça.

Hay otro factor que suma en clave azulgrana: el vestuario. En Barcelona se reencontraría con varios compañeros con los que acaba de conquistar el Mundial este verano. Un entorno conocido, un núcleo competitivo y ganador que podría facilitar su adaptación inmediata. En el Madrid, ese grupo de campeones sería mucho más reducido.

La necesidad deportiva del Barça es evidente. Con Frenkie de Jong afrontando un periodo largo de baja por una lesión de rodilla, el equipo de Flick necesita un mediocentro de máximo nivel que sostenga el juego y el equilibrio. Rodri encaja como anillo al dedo en ese vacío.

El problema está en las cuentas. Para acercarse a los 80 millones que reclama el City, el Barça tendrá que hacer algo más que apretar. Necesita vender. Y vender bien. Liberar masa salarial, generar ingresos por traspasos y cuadrar un movimiento que, por dimensión económica, marcaría la planificación del club durante varias temporadas.

De momento, la partida está en una fase delicada: el jugador ha elegido, el City ha levantado un muro alto y el Barça busca la escalera adecuada para escalarlo. La pregunta ya no es solo si el club catalán convencerá al campeón inglés.

La verdadera cuestión es otra: ¿podrá el Barça permitirse fichar al mediocentro que ha decidido esperarle?