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Deco aclara la postura del Barça en el caso Julián Álvarez

El pulso entre Barcelona y Atlético de Madrid por Julián Álvarez dejó heridas abiertas en los despachos de La Liga. Ahora, Deco ha decidido poner nombre y apellidos a la postura del club azulgrana.

El Barcelona había señalado al argentino como su gran objetivo de verano para cubrir las salidas de Robert Lewandowski y Ferran Torres. No era un simple sondeo: el club catalán presentó una oferta cercana a los 100 millones de euros, estructurada en pagos durante tres temporadas. Desde el Metropolitano, la respuesta fue tajante. Ni negociación, ni puerta entreabierta. Bloqueo total.

La fractura: Mundial, presión y comunicado incendiario

La tensión se disparó cuando Julián Álvarez expresó públicamente su deseo de abandonar el Atlético durante el Mundial. Ese gesto encendió todas las alarmas en la directiva rojiblanca, que respondió con un comunicado durísimo: veto unánime a la operación y acusaciones directas al Barcelona por conducta poco ética.

El club madrileño, además, elevó el conflicto a los despachos federativos. Según las informaciones, el Atlético presentó quejas formales ante la RFEF y la FIFA por presunto “tapping up”, señalando al vigente campeón de La Liga por intentar desestabilizar al jugador y manipular el relato a través de los medios.

En medio de ese incendio, todas las miradas apuntaron al Barça. ¿Había empujado el club azulgrana al delantero a forzar su salida? Deco salió a desmentirlo.

Deco se defiende: “Hicimos las cosas bien”

En declaraciones a RAC1, el director deportivo azulgrana defendió con firmeza la actuación del Barcelona y negó cualquier maniobra en la sombra para forzar al jugador.

“Tenemos la información que tenemos. Hemos hecho las cosas bien”, explicó Deco. “Hicimos una oferta y no recibimos respuesta. Se ha hablado más de esto en la prensa. Hablamos con ellos con respeto. Nos dijeron desde el principio que no querían venderlo”.

El portugués-brasileño insistió en que el Barça actuó dentro de los márgenes habituales del mercado: “No puedo decir mucho más de lo que es la realidad. Hicimos una oferta formal y justa… Propusimos pagar en tres temporadas. Hay clubes que pagan en cinco plazos”.

La acusación más sensible, la de haber animado a Julián Álvarez a declarar públicamente su deseo de salir, también fue rechazada de plano: “Barça no le dijo a Julián que expresara públicamente su deseo de salir del Atlético”, afirmó Deco. Para él, el ruido ha distorsionado el caso: “No se puede estar sacando siempre el mismo tema. Es mucho más una cuestión de presión social que de realidad. No hay más que eso”.

Giro obligado en el mercado azulgrana

Con Julián Álvarez atado a Madrid y el Atlético atrincherado, al Barcelona no le quedó otra que cambiar de rumbo. El club asumió que encontrar un sustituto a la altura de Robert Lewandowski rozaba lo imposible y empezó a rastrear perfiles distintos para rehacer su ataque.

Deco lo explicó sin rodeos: el plan A tenía nombre y apellido. Sin él, tocaba reinventarse. “Si Julián no se unía a nosotros, teníamos que buscar un perfil similar. Por eso fichamos a Gabriel [Jesus]”, confirmó el director deportivo.

La reconfiguración ofensiva no se quedó ahí. El Barça aprovechó otra ventana de oportunidad: “[Karim] Adeyemi, la oportunidad surgió antes”, detalló Deco, apuntando a un movimiento adelantado en el tiempo. En paralelo, el club ya tenía una hoja de ruta marcada para uno de sus jóvenes talentos: “[Roony] Bardghji, la idea era cederlo”, admitió.

El caso Julián Álvarez ha dejado cicatrices y sospechas cruzadas entre dos de los grandes de España. El argentino sigue en Madrid, el Barça ya ha pasado página en su planificación… pero la próxima vez que estos dos clubes se sienten a negociar, ¿habrá realmente margen para la paz o este episodio marcará un antes y un después en sus relaciones?