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Djed Spence y la batalla entre Liverpool y Tottenham

Djed Spence, nuevo frente en la batalla de mercado entre Liverpool y Tottenham

El verano de Liverpool avanza con calma tensa. Dos fichajes cerrados —Victor Munoz y Jeremy Jacquet— y muchas más preguntas que respuestas para una plantilla que, a estas alturas, sigue corta atrás y en los costados. En ese contexto, un nombre empieza a ganar peso en los despachos de Anfield: Djed Spence.

Un lateral en el escaparate

El internacional inglés llega a este mercado con crédito. Ha brillado con su selección en el último Mundial y fue de lo más fiable de Tottenham la pasada temporada. No es un jugador de relleno ni un proyecto a largo plazo: ya compite, ya marca diferencias, y eso en la Premier se paga caro.

En Liverpool, la necesidad es evidente. Andoni Iraola afronta semanas clave sin Jeremy Jacquet, Virgil van Dijk, Giovanni Leoni ni Joe Gomez. La zaga está en cuadro y los laterales, especialmente el costado derecho, no ofrecen las garantías que exige un equipo que quiere pelear por todo. El plan de mercado incluía al menos un extremo más —con Bradley Barcola e Ibrahim Mbaye en el radar desde PSG—, pero la realidad ha empujado la defensa al primer plano.

Ahí entra Spence.

Spence mira a Anfield

Según la cuenta especializada Anfield Sector, el defensa de Tottenham estaría “extremadamente receptivo” a la posibilidad de vestir de rojo este verano. El interés de Liverpool es real, aunque no exclusivo: el club maneja más opciones para reforzar el lateral derecho, lo que explica el tono prudente que rodea la operación.

El mensaje es claro: Iraola tiene “preocupaciones defensivas” con los actuales laterales derechos y Spence encaja en el perfil buscado. Internacional, joven, contrastado en la Premier y con margen de crecimiento. Un fichaje de presente con aroma de proyecto.

El problema, como casi siempre, es el precio.

El precio de un internacional inglés

Desde el entorno de Tottenham, el periodista @szyexcl ha deslizado que el club del norte de Londres pediría al menos 35 millones de libras por Spence. Una cifra elevada, pero alineada con el mercado actual para un lateral joven, titular en la selección y con rendimiento probado.

No todos en Inglaterra, sin embargo, creen que esa cantidad refleje el verdadero valor del jugador. El exojeador de Premier League Bryan King fue tajante hace unas semanas: venderlo por menos de 50 millones sería “estúpido” por parte de Tottenham. Para King, una oferta de 25 millones ni siquiera debería abrir conversación. Habla de “un joven internacional inglés en activo” y remata: “Tottenham sería estúpido si lo deja salir” por debajo de esa barrera.

La disparidad de cifras dibuja el escenario típico de un gran traspaso en la Premier: un club que no tiene urgencia por vender, un jugador que ve con muy buenos ojos un salto deportivo y un comprador que debe decidir hasta dónde estirar su presupuesto.

El encaje en Tottenham… y la puerta entreabierta

La situación deportiva en Tottenham también empuja la historia. Con Pedro Porro y Andy Robertson perfilados como laterales de referencia para la próxima temporada, Spence corre el riesgo de quedar encajonado en un rol secundario. En un año clave para consolidarse con Inglaterra, el banquillo no es una opción atractiva.

Por eso en el club londinense no se cierran a su salida, siempre que se cumplan las condiciones económicas que consideran adecuadas. No hay un cartel de “se vende”, pero sí una puerta entreabierta a la espera de que alguien llame con la oferta correcta.

La decisión que se avecina en Anfield

Liverpool, mientras tanto, calibra cada movimiento. La prioridad inmediata parece repartirse entre un central y un lateral, sin olvidar el objetivo de sumar un extremo más antes del cierre de mercado. Spence encaja en esa lista, pero no es el único nombre. Y eso, inevitablemente, influye en la fuerza con la que el club estará dispuesto a entrar en una puja con Tottenham.

El jugador ya ha dejado claro que la idea de jugar en Anfield le seduce. Tottenham ha marcado una primera línea roja con esos 35 millones. Voces autorizadas en el entorno de la Premier creen que el valor real se acerca más a los 50.

Entre esas dos cifras se moverá el pulso. La cuestión es sencilla y brutal a la vez: ¿hasta cuánto está dispuesto a llegar Liverpool por un lateral que, a día de hoy, parece encajar como anillo al dedo en las urgencias de Iraola?