Frenkie de Jong: La preocupación del Barça por su lesión
En Barcelona hay un nombre que se pronuncia en voz baja y con gesto serio: Frenkie de Jong. El neerlandés, lesionado durante el último Mundial, regresó a la Ciudad Condal con un diagnóstico que encendió todas las alarmas: lesión de ligamentos. Desde entonces, el club ha optado por el mutismo. Sin plazos oficiales, sin calendarios de vuelta. Solo una certeza: el caso es delicado.
De Jong eligió un tratamiento conservador, diseñado para durar dos meses y que ya le ha sacado del césped varias semanas. Ahora se encuentra justo en el ecuador de ese proceso. La apuesta es arriesgada: si todo sale perfecto, evitará el quirófano. Si algo se tuerce, la operación será inevitable.
Un tratamiento al límite
El plan médico que sigue el centrocampista es complejo y milimetrado. No admite desvíos. Cada sesión, cada carga de trabajo, cada reacción de la articulación cuenta. El margen de error es mínimo. Si la rodilla no responde como está previsto, la cirugía volverá al primer plano.
En ese escenario, el tiempo de baja se dispararía. De dos meses de tratamiento conservador se pasaría a una ausencia de cuatro o cinco meses. Media temporada. Un golpe directo al corazón del proyecto deportivo.
No se trata solo de cuándo volverá. Se trata de cómo llegará. Y de cuántas veces más se repetirá esta historia.
Un centro del campo en jaque
La posible operación de De Jong trastoca los planes del área deportiva. El guion inicial era claro: no tocar el centro del campo. Hansi Flick y Deco consideraban que la plantilla tenía recursos suficientes para afrontar el curso sin fichajes en esa zona.
Ni siquiera la lesión del neerlandés alteró de entrada esa hoja de ruta. El club mantiene, a día de hoy, la intención de vender a Casadó, un futbolista que ocupa precisamente la misma demarcación. Una decisión que, con el futuro inmediato de De Jong en el aire, adquiere otro matiz.
Si el neerlandés se ve obligado a pasar por el quirófano, el equilibrio del mediocampo quedaría seriamente comprometido. Y la dirección deportiva se vería empujada a un escenario que no contemplaba: rastrear el mercado en busca de un refuerzo que no estaba en los planes.
La estadística que preocupa a Flick y Deco
El problema no es solo esta lesión. Es el patrón. De Jong se está lesionando cada vez más. En las últimas tres temporadas se ha perdido 56 partidos por distintos problemas físicos. Más de un año natural, si se suman los encuentros.
A esa cifra habría que añadir los choques que se perdería al inicio de la temporada 2026/27 si finalmente pasa por el quirófano. Demasiadas ausencias para un futbolista llamado a ser pilar del equipo, tanto en la salida de balón como en la presión tras pérdida.
Flick mira el calendario. Deco mira el mercado. Los dos miran al mismo punto: la camilla donde el neerlandés se juega buena parte de su futuro inmediato.
La sensación en el club es clara: ya no se trata solo de recuperar a Frenkie de Jong. Se trata de saber si el Barça puede seguir construyendo su centro del campo alrededor de un jugador cuyo cuerpo empieza a encender demasiadas luces rojas.
Podría interesarte

El Dépor se enfrenta al Real Madrid en el Trofeo Teresa Herrera

Diomande no debutará en el Teresa Herrera con el Real Madrid

Manchester United se prepara para un examen serio ante Leeds en Dublín

Liverpool se retira por Barcola: Arsenal a la espera

Yan Diomande impresiona en Valdebebas: el fichaje récord del Real Madrid

Bardghji sufre rotura de cruzado y adiós al mercado
