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Inzaghi y su nuevo Al-Hilal: Martinelli y Summerville en las bandas

Al-Hilal encadena victorias, pero Simone Inzaghi no levanta el pie. Ni del acelerador ni del mercado. Tras el 2-0 en el derbi de Riad ante Al-Shabab, el técnico italiano dejó algo claro: su equipo aún está en construcción, pero las ideas ofensivas ya tienen nombres propios. Gabriel Martinelli y Crysencio Summerville.

El brasileño, flamante fichaje, debutó saliendo desde el banquillo en el SHG Arena, en la quinta jornada de la Saudi Roshn League. No necesitó mucho tiempo para enseñar por qué Inzaghi lo quería. Y, sobre todo, para que el entrenador explicara cómo piensa encajarlo en un frente de ataque que ya asusta.

Martinelli, comodín de banda

La pregunta en la sala de prensa fue directa: ¿quién ocupará la banda derecha en los próximos partidos, Martinelli o Summerville? La respuesta de Inzaghi sonó a aviso para los rivales.

“Ambos jugadores pueden jugar en la derecha con total facilidad”, subrayó el italiano, dejando claro que no habrá un dueño fijo para ese costado.

El plan ya se vio, aunque fuera a pinceladas. “Hoy metimos a Martinelli por la derecha y, después de la entrada de Sabri Dahl, lo mandé a jugar por la izquierda, y se irán rotando en los próximos partidos”, explicó. Rotación, movilidad y desborde por las dos bandas. Un Al-Hilal más imprevisible, más ancho, más difícil de sujetar.

Un líder que no se conforma

El resultado ayuda a sostener el discurso. Cinco victorias en cinco jornadas, liderato con 15 puntos y una ventaja de tres sobre Al-Nassr, que encara un clásico delicado ante Al-Ittihad. Aun así, Inzaghi no vende comodidad.

“Estuvimos muy concentrados, salimos fuertes y controlamos el ritmo del partido”, analizó. El contexto no era sencillo: “Venimos del partido contra Al-Ahli con la energía muy desgastada, y hoy nos enfrentamos a un equipo muy fuerte en el centro del campo y en ataque”.

Al-Hilal dominó, golpeó y supo gestionar. Pero el técnico mira más allá del marcador.

La herida en la defensa

Mientras arriba se acumulan recursos, atrás hay preocupación. Inzaghi no la esconde. “El mercado sigue abierto y la dirección deportiva está haciendo un gran trabajo. Tenemos una necesidad en la línea defensiva y estamos trabajando en ello”, admitió.

El lateral derecho es, ahora mismo, un rompecabezas. “Tenemos una especie de lucha en la posición de lateral derecho. He estado siguiendo a Mohammed Mahzari desde la temporada pasada y ha cubierto gran parte del déficit en esa posición. Es un gran jugador que lo da todo”, destacó, casi como un reconocimiento público a un futbolista que está tapando agujeros.

El plan de refuerzos también pasa por la enfermería. “Estamos esperando el regreso de Hamad Al-Yami y también estamos trabajando en preparar a Sabri Dahl para que pueda jugar en esa misma posición, aunque su puesto natural sea extremo derecho”, añadió. Adaptación obligada mientras no llegue el fichaje que cierre el hueco.

Entre el cansancio y la urgencia

La gestión física también entra en escena. La sustitución de Hassan Tambakti encendió alguna alarma, pero Inzaghi la apagó rápido. “Tras su lesión de dos meses, participó en cinco entrenamientos y quería estar en el partido contra Al-Ahli, pero jugó hoy, y su cambio no fue por lesión, solo por fatiga”, aclaró.

El problema de fondo sigue siendo la falta de efectivos atrás. “Ali Lajami está lesionado, esperamos que vuelva lo antes posible. Tenemos una lucha en la línea defensiva y estamos intentando cubrir este déficit, y tenemos a Meshaal Al-Dawood”, remató el técnico, enumerando casi uno por uno los nombres con los que intenta sostener la zaga.

Al-Hilal manda en la clasificación, marca el paso y gana con autoridad. Pero mientras el ataque se llena de talento y variantes con Martinelli y Summerville intercambiando bandas, la gran pregunta es otra: ¿hasta cuándo podrá sostener este ritmo un líder que aún busca piezas para completar su muralla defensiva?