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Iraola navega un mercado tenso y se enfoca en enero

Andoni Iraola ya sabe lo que es pilotar a Liverpool a través de un mercado de fichajes largo, áspero y, por momentos, frustrante. Un verano cargado de tensión, de esperas eternas y de más de una decepción, que sin embargo termina con un mensaje claro desde el club: confianza renovada en su proyecto.

El técnico de 43 años ha visto llegar a tres refuerzos para el primer equipo: Victor Munoz, Ronald Araujo y Bradley Barcola. A ellos se suma, por fin, Jeremy Jacquet, cuya incorporación se cerró durante la etapa de Arne Slot y que estaba pendiente de aterrizar en Anfield. No es el botín soñado, pero sí una base sobre la que construir.

La gran espina sigue siendo la misma: no hubo sustituto para Mohamed Salah en el costado derecho. El gigante de la Premier League se quedó corto en ese objetivo clave. Aun así, en los despachos no dan el asunto por cerrado y ya señalan al mercado de enero como la siguiente ventana para corregir el rumbo.

El caso Minteh: de la frustración al hilo de esperanza

Durante semanas, todo apuntaba a que Yankuba Minteh sería el nuevo dueño de la banda derecha de Liverpool. Iraola lo quería, el club estaba dispuesto a hacer un esfuerzo serio y las ofertas lo demostraron: 50 millones de libras primero, 60 después. Brighton, sin embargo, se mantuvo firme. El jugador de 22 años sigue en el Amex Stadium. De momento.

Ahí parecía morir la operación. Pero el discurso de Fabian Hurzeler ha reabierto la puerta. El entrenador de Brighton dejó caer un mensaje que en Liverpool han recibido como un guiño al futuro.

El técnico de 33 años fue claro: «Si todo el equipo tiene éxito y él brilla a nivel individual, Yankuba volverá a recibir mucha atención y entonces quizá pueda cumplir su sueño en la próxima ventana de fichajes». No es una invitación directa a negociar, pero sí una admisión pública de que la salida del internacional gambiano es un escenario real para invierno.

Para Iraola, que vio cómo se le escapaba un objetivo prioritario en pleno sprint final del mercado, esas palabras suenan a segunda oportunidad. Y a una posible pieza clave para reconstruir el ataque tras la marcha de Salah.

Un fichaje tras el caos: N’Guessan, apuesta de futuro

El último día de mercado dejó un torbellino en Anfield. La negociación por Bradley Barcola, las idas y venidas de nombres, la sensación de que faltaba algo. El 1 de septiembre se cerró con más preguntas que respuestas para parte de la afición.

Y justo después del ruido, llegó la calma. Y un anuncio.

Liverpool confirmó que había alcanzado un acuerdo para el fichaje de Djylian N’Guessan. El club oficializó la operación el viernes posterior al cierre de la ventana: el delantero de Saint-Etienne, de 18 años, se incorporará de forma definitiva en enero, en un traspaso valorado en 4,3 millones de libras.

El plan con él está trazado: N’Guessan se marcha cedido a Stade Brestois para la temporada 2026/27 en la Ligue 1. Desarrollo, minutos, exigencia en una liga mayor. Una hoja de ruta clara para un atacante al que en Liverpool ven con margen de crecimiento.

Sus números, de momento, son modestos pero significativos para su edad: 13 partidos con Saint-Etienne y un gol, además de siete apariciones con Francia en el Mundial sub-20 del año pasado, torneo en el que los franceses terminaron cuartos. Suficiente para que un club del tamaño de Liverpool decida adelantarse y asegurar su firma.

Entre la urgencia por encontrar un nuevo líder para la banda derecha y las apuestas de futuro como N’Guessan, Iraola camina sobre una delgada línea: competir ya sin perder de vista el mañana. La próxima ventana de enero dirá si este verano fue solo un paso intermedio o el inicio real de su Liverpool.