Isak brilla con doblete en victoria de Liverpool
Tres minutos. A veces eso basta para reactivar una carrera.
Bajo los focos de Suffolk, el ruido previo giraba alrededor de Bradley Barcola, el fichaje estrella del verano de Liverpool y uno de los jugadores más caros de la historia de la Premier League. Pero la noche en Portman Road terminó siendo, sobre todo, la noche de Alexander Isak. Y, en la sombra, otra vez, la de Cody Gakpo.
Isak rompe el dique
El sueco llevaba semanas merodeando sin acabar de explotar. En Ipswich, por fin, mordió. Dos goles en tres minutos en la primera parte, su primer doblete con la camiseta de Liverpool y apenas su quinto y sexto tanto en la Premier League desde aquel traspaso de 125 millones de libras desde Newcastle. Números discretos para una inversión de ese calibre. Hasta ahora.
Andoni Iraola lo había avisado: “Con Alex, si está en forma, disponible y en buen estado, producirá números”. En Portman Road, el delantero respondió con hechos.
El primer golpe llegó a los seis minutos. Recuperación rápida, mirada arriba y Gakpo filtró un pase milimétrico entre centrales. Isak atacó el espacio, se plantó en el área y remató al primer palo. Fuerte, raso. Kjell Scherpen tocó lo justo para lamentarse después. El portero de Ipswich no querrá ver muchas repeticiones.
Apenas hubo tiempo para que los locales se recolocaran. Otra vez Gakpo, esta vez con una “trivela” deliciosa, encontró a Isak a la espalda de la defensa. El sueco, ya liberado por el primer tanto, bailó en el área: recorte hacia un lado, amago hacia el otro y definición con la zurda ante un Iversen vendido. Iraola estalló de alegría en la banda. En la grada visitante sonó un coro sencillo y contundente: “Isak again ole ole”.
Liverpool ya mandaba 2-0 y el marcador podía haber sido aún más cruel antes del descanso. Dominik Szoboszlai probó varias veces desde media distancia, esta vez con respuesta firme de Iversen, e Isak rozó el hat-trick, pero se colocó en fuera de juego de forma torpe al rematar un centro de Florian Wirtz.
Gakpo, el director en la sombra
Entre tanto foco sobre Isak y la espera por Barcola, el que volvió a marcar el ritmo fue Gakpo. El neerlandés se ha instalado en el corazón ofensivo de este Liverpool remodelado.
Gol en la primera jornada ante Newcastle. Asistencia la semana pasada frente a Nottingham Forest. Y ahora, dos pases definitivos para el doblete de Isak, además de cerrar el encuentro como falso nueve durante la última media hora. Todo ello en la zona del campo más superpoblada de talento de la plantilla.
Hace solo una semana, un acuerdo de 80 millones de libras con Manchester City parecía cercano. Iraola, sin embargo, nunca dudó. “No tenía ninguna duda con Cody. Ha estado muy bien toda la pretemporada, ha empezado la temporada muy bien, produciendo números. Creo que Cody sabe cuánto le valoramos. No hay duda. Le tengo en muy alta estima”, subrayó el técnico.
El propio entrenador explicó dónde está el valor añadido del neerlandés: arriesga. No se esconde en el pase seguro hacia atrás. “Queremos arriesgar. Cuando recuperamos el balón, miramos hacia delante. Es el momento en el que puedes encontrar espacios entre defensas y dar opciones al nueve. Si jugamos ‘pases de seguridad’, la ocasión no aparece”. Gakpo entendió el mensaje antes que nadie.
Iraola encuentra un punto de apoyo
El triunfo también tiene algo de simbólico. Hace dos años, en este mismo escenario, Arne Slot logró su primera victoria como técnico de Liverpool, también con un 2-0. Aquella tarde terminó siendo el arranque de una temporada de título, apenas el segundo campeonato liguero del club en 35 años.
Nadie en el club se atreve a hablar de repetir esa gesta. El equipo de Slot arrancó entonces con 11 victorias en 13 partidos. El contexto es otro. Pero Iraola necesitaba un partido así tras dos jornadas desordenadas, con desventaja inicial en ambas. En Portman Road no hubo concesiones tempranas, ni grietas emocionales.
El técnico vasco introdujo cambios de peso. Ronald Araujo, cedido por Barcelona, fue titular en el lateral derecho por delante de un Jeremie Frimpong muy cuestionado. Barcola, que se perdió toda la pretemporada de PSG por el Mundial con Francia, esperó en el banquillo. En el doble pivote, Szoboszlai y Wirtz pisaron área una y otra vez, aunque sin premio.
Ipswich se desmorona
La otra cara de la noche la puso Ipswich. El equipo de Gary O’Neil llegaba con una racha de 18 partidos de liga sin perder en casa. Se había impuesto a Sunderland en la primera jornada y aguantó con nota 40 minutos en Old Trafford el pasado domingo. Ante Liverpool, sin embargo, el castillo se vino abajo.
Defensa a contrapié, sin sincronía, superada por dentro y por fuera. Y, para colmo, un agujero enorme por delante del cuarteto defensivo, justo en la zona en la que Szoboszlai y Wirtz llegaban en oleadas. Ambos gozaron de ocasiones claras y se marcharon con la sensación de haber perdonado.
Cuando Ipswich logró superar la presión alta marca de la casa de Iraola, encontró espacio. Julio Enciso sirvió un centro que parecía medio gol hasta que Araujo apareció para despejar sobre la línea. Abdul Fatawu castigó una y otra vez a Milos Kerkez por la derecha, pero sus remates no encontraron portería. O’Neil, en un ambiente eléctrico, terminó con un partido para olvidar.
Barcola enciende la imaginación
La segunda parte solo confirmó la superioridad visitante. Alexis Mac Allister falló un cabezazo clarísimo, directo a las manos de Iversen, que habría sentenciado el marcador. Szoboszlai pidió penalti por un agarrón de Leif Davis, pero el VAR lo anuló por fuera de juego previo.
La única decisión discutible de Iraola llegó en el minuto 63, cuando retiró a Isak y dejó al sueco sin la opción del hat-trick. El murmullo en la grada visitante duró poco. En su lugar apareció Barcola, por fin, enfundado en el rojo de Liverpool.
El primer vistazo fue breve, pero contundente. Giros sobre sí mismo, controles orientados, zancada larga y una velocidad endiablada al atacar el espacio. No necesitó mucho para dejar claro que los laterales derechos de la liga tendrán un problema serio esta temporada.
Un rompecabezas de lujo arriba
El éxito abre ahora otro tipo de dilema para Iraola. ¿Cómo encajar tanto talento ofensivo sin diluir a nadie? Gakpo se ha adueñado del costado izquierdo, pero Barcola llega precisamente para ese rol. Victor Munoz volvió a firmar un partido notable en la derecha. Rio Ngumoha también llama a la puerta.
Son problemas agradables para cualquier entrenador, aunque la gestión de egos y minutos será clave. La apuesta del club es clara: grandes inversiones en Isak, Barcola y Wirtz. El futuro de la etapa de Iraola puede depender de que esos nombres se conviertan en producción real semana tras semana.
De momento, en East Anglia, se activó algo. Liverpool solo ha encadenado siete partidos sin ganar en la Premier League una vez en su historia, hace 24 años. No hubo riesgo de repetir esa estadística. Victoria cómoda, portería a cero y el nueve titular viendo por fin puerta.
Quizá dentro de unos meses, si la temporada despega, Portman Road vuelva a aparecer como el lugar donde todo empezó a encajar.
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