Koke defiende a Julián Álvarez tras derrota en Champions
Koke se planta: “Estamos cansados, hay que dejar en paz a Julián”
En Anfield, el ruido no vino solo de la grada. También llegó desde el vestuario del Atlético de Madrid, donde Koke decidió poner freno al debate eterno que rodea a Julián Álvarez tras un verano tormentoso.
El capitán habló claro después de la derrota por 2-1 ante el Liverpool en Champions League, un partido en el que el argentino completó sus primeros 90 minutos de la temporada y dejó su sello nada más arrancar: asistencia perfecta para que Marcos Llorente abriera el marcador. Un pase tenso, al espacio, y definición del centrocampista para silenciar por un momento a Anfield.
El impulso inicial no bastó. El Liverpool reaccionó y dio la vuelta al encuentro con los goles de Dominik Szoboszlai y Alexis Mac Allister, castigando a un Atlético que se fue desinflando con el paso de los minutos. El resultado dolió, pero el foco, otra vez, se desplazó hacia Julián.
El delantero había forzado durante el verano para fichar por el Barcelona. El club se negó a abrirle la puerta y esa postura encendió a parte de la afición, molesta por la actitud del jugador en pleno mercado. Desde entonces, cada minuto suyo viene acompañado de lupa, debate y tertulia.
Koke, cansado del ruido, lanzó un mensaje directo a la prensa en Movistar tras el pitido final.
“Estamos cansados de esto. Hay que dejar al chico tranquilo, dejarle que disfrute, que haga su trabajo y juegue al fútbol. Entre todos tenemos que dejarle en paz, porque ha sido un verano muy pesado por parte de los medios. Ojalá pueda estar tranquilo para hacer su trabajo”, reclamó el capitán rojiblanco, visiblemente serio.
No fue el único en salir en defensa del argentino. El propio Llorente, protagonista del gol atlético, se alineó con su compañero y dejó claro que el vestuario no le pasa factura a Julián por su intento de salida.
“Es un jugador muy importante para nosotros. Me dio una asistencia maravillosa, que es lo que necesitamos. Le necesitamos bien, fino, porque ha estado mucho tiempo sin competir”, subrayó el centrocampista ante los medios.
Y fue más allá: “Estuvo bien, trabajó, corrió, eso es lo que necesitamos. Lo que puedo decir es que estamos con Julián, es nuestro jugador, nuestro compañero. Es importante y marca diferencias”.
Mientras el mercado ya es pasado y la puerta de salida está cerrada, el reto para Julián Álvarez es otro: reconstruir su relación con la grada del Atlético. El rendimiento en noches grandes, como la de Anfield pese a la derrota, es el único argumento que el argentino puede esgrimir ahora para cambiar pitos por aplausos.
El equipo de Diego Simeone regresa a España con la obligación de levantarse rápido. En LaLiga espera ahora la Real Sociedad, un examen exigente para un Atlético que marcha sexto, con dos victorias, un empate y una derrota en el arranque liguero.
Julián, después de su primer partido completo del curso y del respaldo público de dos pesos pesados como Koke y Llorente, apunta de nuevo al once. El balón ya está en sus pies: o convierte el ruido del verano en ovación, o la paciencia del Metropolitano tendrá fecha de caducidad.
Podría interesarte

Luis Binks: El central que aprendió con Thierry Henry

Manchester City y la fe de Joe Hart en la nueva era Maresca

Lionel Messi se despide de la Selección Argentina: Último partido en el Monumental

Gabriel y la posible salida del Manchester United: Rooney opina

Estevao en Chelsea: Enfocado en dar lo mejor

El Mónaco asegura su futuro con cuatro jóvenes promesas hasta 2029
