Kylian Mbappé y el penalti fallado que selló la victoria del Betis
Kylian Mbappé colocó el balón en el punto de penalti en el tiempo añadido, en Sevilla, con la seguridad de quien se sabe estrella. Silencio en La Cartuja. Un golpe seco, fuerte, dirigido. Y entonces apareció Álvaro Vallés.
El guardameta de Real Betis adivinó la intención, voló a su derecha y desvió el disparo que podía cambiar la noche. No solo detuvo un penalti. Selló un triunfo enorme: 1-0 ante Real Madrid y tres puntos que se celebraron como un título en el Estadio La Cartuja.
Mientras los jugadores de Real Madrid rodeaban al árbitro reclamando, las miradas se fueron al VAR y a la posición de Vallés en la línea. El colegiado ordenó revisar si el portero tenía al menos un pie sobre la línea y si su cuerpo no invadía ilegalmente el espacio por delante. Todo correcto. Nada de repetición. El penalti fallado quedó grabado como el símbolo de una derrota que escuece.
Un golazo anulado y un Betis implacable
El partido ya venía caliente desde antes del penalti de Mbappé. Real Madrid creyó haber encontrado el empate en el minuto 87, con una acción que mezcló talento y plasticidad. Vinicius Jr. se inventó un pase con el exterior dentro del área, un toque sutil que encontró a Carlos Espí. El canterano se elevó y conectó una chilena perfecta, cruzada, imposible para Vallés. Golazo. O eso parecía.
La celebración duró poco. La revisión en vídeo detectó que el primer movimiento hacia el área partía en fuera de juego. El tanto quedó anulado y el marcador siguió clavado en el 1-0, una decisión que promete llenar páginas y tertulias en la prensa española durante todo el fin de semana.
Ese 1-0 tenía firma irlandesa. En el minuto 81, Troy Parrott aprovechó su momento. El internacional con Irlanda apareció con determinación en el área y culminó la jugada que desató la locura verdiblanca. Su gol, trabajado y oportuno, había puesto por delante a un Betis que resistió con orden y carácter hasta el pitido final.
Primer golpe a la era Mourinho… y la Champions en el horizonte
La noche en Sevilla dejó una estadística contundente: es la primera derrota de Real Madrid desde el regreso de José Mourinho al banquillo blanco. El técnico portugués había encadenado resultados positivos en su vuelta, pero se topó con un Betis valiente, un portero decisivo y un final de partido marcado por el VAR y la polémica arbitral.
No hay demasiado margen para lamentos en Chamartín. El calendario aprieta. Con 15 títulos de la UEFA Champions League en sus vitrinas, más que ningún otro club, Real Madrid inicia su andadura en la edición 2026-27 este 8 de septiembre, en casa, ante Inter Milan.
La pregunta es clara: ¿habrá sido este tropiezo en Sevilla un simple aviso a tiempo o la primera grieta real en el nuevo proyecto de Mourinho?
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