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Lamine Camara reafirma su compromiso con el Monaco tras fallido traspaso al Chelsea

Lamine Camara no mira atrás. El centrocampista del Monaco, cuyo fichaje por el Chelsea por 47,1 millones de libras se vino abajo a última hora, asegura que ha “pasado página” y que su cabeza está ya solo en la Ligue 1.

El movimiento parecía hecho. Reconocimientos médicos completados, negociaciones avanzadas, sensación de acuerdo inminente. Pero el mercado, una vez más, se encargó de girar el guion en el tramo final de la ventana.

Un fichaje grande que se deshace en el último minuto

El Monaco había rechazado dos ofertas previas por el senegalés de 22 años. El club del Principado se había mantenido firme, consciente del valor de una de sus piezas más prometedoras. Sin embargo, el cierre de mercado trajo nervios, ajustes y una rebaja en las pretensiones económicas.

En paralelo, el caso Folarin Balogun agitaba los despachos. Su posible traspaso al Everton se complicó y, durante unas horas, pareció tambalear el plan financiero del Monaco. En ese contexto, la salida de Camara cobró fuerza: el club necesitaba una gran venta este verano y, según fuentes en Francia, prefería hacer caja con Balogun.

Cuando el pase de Balogun al Everton pareció encarrilarse de nuevo, la postura sobre Camara cambió. El Monaco dio marcha atrás en la idea de desprenderse de su mediocentro. Y el desenlace fue tan brusco como claro: ni Balogun ni Camara se movieron del Louis-II. Ambos siguen de rojo y blanco en la Ligue 1.

“He pasado página”: Camara se blinda en el presente

Camara habló antes del duelo del sábado ante el Strasbourg y no esquivó el tema.

“Había una posibilidad de que pudiera irme”, reconoció. “No se hizo en el último minuto y eso forma parte del fútbol. He pasado página y estoy centrado en la temporada”.

Sin dramatismos, sin rencor público. Mensaje directo, casi quirúrgico, pero con un subtexto evidente: el jugador acepta el giro del mercado y se reengancha al proyecto sin hacer ruido.

Desde el club ya se había deslizado que, para sacar a Camara, haría falta una “cantidad sustancial”. La cifra que puso el Chelsea sobre la mesa lo reflejaba. Pero el Monaco, con margen deportivo y con la opción Balogun sobre la mesa, decidió proteger a su mediocentro.

Un Monaco lanzado… y un líder silencioso

El contexto deportivo ayuda. El Monaco ha arrancado la Ligue 1 con tres victorias en tres partidos. Nueve puntos, sensaciones sólidas y una posición de privilegio: segundo en la tabla por detrás del Rennes, pero con un partido menos antes del fin de semana.

En un equipo en racha, Camara se siente importante y lo deja claro:

“Puedo ayudar mucho al equipo”, afirma el internacional senegalés. “El fútbol va rápido. Quizá lleguen otras oportunidades. Pero por ahora, sigo centrado en la temporada con el Monaco”.

No promete fidelidad eterna. No cierra la puerta a nada. Solo marca prioridades: presente, rendimiento, Ligue 1.

La ventana ya se ha cerrado. El ruido del mercado se ha apagado. Lo que queda ahora para Camara es otra cosa: demostrar, semana tras semana, por qué hubo un club dispuesto a pagar 47,1 millones de libras por él… y por qué el Monaco decidió, en el último suspiro, no dejarle marchar.