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Liverpool busca a Bradley Barcola y muestra interés en Ibrahim Mbaye

Liverpool aprieta por Bradley Barcola: acuerdo en principio con PSG y ofensiva por Ibrahim Mbaye

El mercado aún no ha estallado del todo en Anfield, pero Liverpool ya ha puesto una bandera muy clara en el mapa: quiere a Bradley Barcola. Y no solo lo quiere, está dispuesto a pagar una cifra que lo coloca directamente en la élite de los fichajes del fútbol europeo.

Un pulso millonario con PSG

La historia empezó con un choque frontal. Paris Saint-Germain tasó a Barcola en 170 millones de euros. Un mensaje claro: o pagas el precio de una superestrella… o ni llames. Liverpool respondió con firmeza: no pasaría de los 120 millones. Un abismo entre las dos posturas.

En medio de ese tira y afloja, se filtró un dato clave: Barcola ya había comunicado al PSG que no renovaría su contrato y que quería salir. El campeón de Ligue 1 y de la Champions se encontraba, de repente, con un jugador de 23 años, brillante en el último Mundial con Francia, decidido a cambiar de aires. Y con un destino preferente: Anfield.

Con el jugador alineado con el proyecto de Liverpool, el escenario cambió. Según informó L’Equipe, PSG se plantó en 150 millones como cifra mínima. Los ingleses no subían hasta ahí, pero tampoco se retiraban. La negociación se convirtió en un juego de resistencia.

La presión terminó haciendo efecto. De acuerdo con el medio especializado DaveocKop, Liverpool y PSG han alcanzado un acuerdo en principio por Barcola en torno a los 128 millones de euros, con una estructura de variables más asumible que la planteada en los primeros borradores de la operación. No hay documentos firmados todavía, no hay anuncio oficial, pero sí una base económica pactada entre clubes y un acuerdo contractual ya trazado con el jugador.

Es una cifra colosal. Una declaración de intenciones. Y una apuesta directa por un futbolista al que en Liverpool ven como pieza central del próximo ciclo.

Un ojo en Barcola, otro en Ibrahim Mbaye

Mientras el nombre de Barcola monopoliza titulares, en los despachos de Fenway Sports Group se trabaja a doble pantalla. La otra operación que se cocina, también con origen en París, lleva el nombre de Ibrahim Mbaye.

El especialista en mercado Fabrizio Romano ha puesto voz a lo que ya se intuía: Liverpool va en serio. Según explicó en el programa The Market Madness, existe “interés genuino” por Mbaye y ya hay conversaciones con su nuevo agente, Jorge Mendes. No es un sondeo superficial; es un movimiento estructurado.

Bayer Leverkusen había apretado fuerte por el jugador, pero el panorama ha girado. Ahora es Liverpool quien encabeza la carrera por el joven atacante, con la Bundesliga como alternativa, no como prioridad. El propio Romano detalló que Mbaye dispone de propuestas de varios clubes alemanes, pero que da prioridad al proyecto del club de Anfield.

La operación, además, llega con un matiz importante: el acuerdo que Mbaye tenía muy avanzado con Leipzig se vino abajo tras el fracaso del traspaso de Diomande a PSG. Ese giro abrió una puerta que Liverpool no ha dudado en atravesar.

TEAMtalk, a través de su insider Graeme Bailey, ha reforzado la misma línea: el club inglés ya está en conversaciones con el entorno de Mbaye y el jugador ve con muy buenos ojos vestir de rojo.

Una ventana que puede redefinir a Liverpool

Si se cierran las dos operaciones, Liverpool no solo sumaría talento, sumaría un mensaje. Barcola, uno de los grandes nombres emergentes del fútbol europeo, y Mbaye, otra apuesta de alto potencial, dibujan un plan agresivo, ambicioso, casi de reconstrucción ofensiva.

De momento, la realidad es clara: el acuerdo por Barcola es solo “en principio”, sin firmas ni fotos oficiales. En el caso de Mbaye, Liverpool lidera la carrera, pero aún compite con proyectos importantes del fútbol alemán.

Lo que no admite discusión es la dirección del club: Anfield quiere volver a mirar de frente a los gigantes del continente. Y está dispuesto a pagar el precio. La pregunta es cuánto talento joven será capaz de reunir antes de que se cierre la ventana.