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Mbappé y su casi fichaje por Liverpool: la historia detrás de un jet privado

Kylian Mbappé ha puesto palabras a una de las grandes historias de “qué hubiera pasado si” del fútbol moderno: lo cerca que estuvo de fichar por Liverpool en 2017, cuando todavía deslumbraba en Monaco como adolescente prodigio.

En aquel verano, media Europa peleaba por él. Entre todas esas potencias, apareció una opción que sedujo especialmente a su entorno: el proyecto de Merseyside. No fue un simple interés. Fue una operación trabajada al detalle, con Jurgen Klopp al frente y una puesta en escena digna de una superproducción.

El jet de cinco habitaciones y el plan de Klopp

Klopp no se limitó a una llamada. Organizó una reunión secreta en un lujoso jet privado de cinco habitaciones. Allí, en pleno vuelo, el técnico alemán desplegó su plan deportivo para convencer al joven atacante.

Mbappé recuerda aquella escena casi como una película.

Según relata en declaraciones recogidas por The Athletic, el avión daba vueltas en el aire mientras Klopp le explicaba el proyecto, el rol que tendría en el equipo y el futuro que imaginaba para él en Anfield. El francés, sin embargo, ya sentía el peso de las alternativas.

“Le dije: ‘No necesitas convencerme. Eres Jurgen Klopp, es Liverpool, un gran club, así que por supuesto, si estoy aquí, es porque tengo interés. Pero tengo otras cosas, otros proyectos, que también son buenos’”, rememora Mbappé.

Sabía que, eligiera lo que eligiera, estaría entre gigantes. “Sea cual sea la decisión, será buena, porque estamos hablando de algunos de los clubes más grandes del mundo”, le explicó al técnico alemán. El encuentro terminó como una anécdota entrañable… y con un “no” deportivo que cambiaría la historia reciente de todos.

La madre que quería ver a su hijo de rojo

El empuje más fuerte hacia la Premier League no vino de un agente ni de un director deportivo. Vino de casa. La madre de Mbappé fue quien más presionó para que el delantero se decantara por Liverpool.

Ella viajó sola a Merseyside para los primeros pasos de la negociación. Paseó por la ciudad, fue a los partidos, se empapó del ambiente y del rugido de Anfield. Y salió de allí fascinada.

“Fue al estadio, conoció a la gente”, cuenta Mbappé. “Decía: ‘Es un club maravilloso, todo el mundo es tan amable, es un club familiar, un gran club’. Fue a Anfield y se enamoró”.

Las conversaciones entre madre e hijo se repetían sin descanso.

“Siempre hablábamos. ‘¿Qué piensas, mamá?’. Ella me decía: ‘Para mí, tienes que ir a Liverpool’. Yo respondía: ‘Vale, vale, vale’”, recuerda el delantero. El respeto por Klopp también pesaba: “Era un entrenador increíble. Le conocí y tuve una relación maravillosa con él. Le tenía un gran respeto”.

Liverpool lo intentó todo. Proyecto, cercanía, atmósfera, familia. Parecía tenerlo todo a favor. Pero el corazón de Mbappé miraba a otro lado.

París tira más

La decisión final se inclinó hacia casa. Mbappé eligió PSG. Primero en forma de cesión desde Monaco. Después, con un traspaso definitivo de 180 millones de euros que sacudió el mercado y lo colocó en el centro del proyecto del club parisino.

“Al final tomé la decisión de ir a PSG porque, para mí, nacido y criado en París, no había mejor sensación que demostrar que podía ser una estrella en mi ciudad natal”, explica.

El resto es historia conocida. Títulos en cascada en Francia, una figura dominante en la Ligue 1 y un nombre instalado entre los mejores del mundo.

De París al mundo

Mientras su carrera de clubes explotaba, Mbappé también se adueñaba del escenario internacional. Con Francia ganó el Mundial en 2018 siendo todavía un adolescente, dejando una huella inmediata en la élite.

Años después, en la edición de 2026, fue aún más lejos en términos individuales: superó a Miroslav Klose y Lionel Messi para convertirse en el máximo goleador histórico del torneo, antes de que Francia cayera en semifinales ante la que acabaría siendo campeona, España.

Para entonces, ya no era solo una promesa cumplida. Era un icono global.

En 2024, el círculo se cerró con otro movimiento anunciado durante años: su salida de Francia y su fichaje por Real Madrid. Un cambio de escenario que abre un nuevo capítulo en su carrera… y que reaviva inevitablemente la pregunta.

Si aquel jet privado hubiera aterrizado con un “sí” definitivo, si Anfield hubiera sido su casa y no solo un flechazo de su madre, ¿cómo sería hoy el mapa del fútbol europeo?