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Messi regresa triunfante: doblete y récord en Inter Miami

Lionel Messi volvió al once inicial de Inter Miami tras el Mundial y necesitó apenas unos minutos para recordar quién manda. Dos goles, una asistencia y una noche que se pareció mucho a un aviso: está de regreso y el torneo vuelve a girar a su alrededor.

En el Nu Stadium, el duelo ante Atlético de San Luis arrancó torcido para los de Florida. David Rodríguez silenció al público con un tanto temprano que expuso a una defensa todavía fría. Pero el golpe despertó a Messi. Y al partido.

La respuesta llegó con una jugada que ya se siente icónica. Noah Allen voló por la izquierda y metió un centro tenso, de esos que parecen más un desafío que un pase. Messi atacó el espacio, midió el bote, el giro, el impacto. No dejó caer el balón. Lo empalmó de volea, a toda velocidad, con la zurda. Gol. Puro instinto y técnica en fracción de segundo.

Guillermo Hoyos, técnico de Inter Miami, se rindió ante la ejecución. Explicó que solo quien ha jugado sabe lo que significa coordinar tiempo y espacio para conectar así un centro que cruza de izquierda a derecha y pegarle limpio, de volea, con la pierna menos indulgente del fútbol moderno. Y remató con una imagen que se quedó flotando en el estadio: si esto fuera pintura, dijo, sería Picasso.

El empate cambió la atmósfera. San Luis reculó medio paso. Miami olió sangre.

Telasco Segovia aprovechó el nuevo impulso para poner por delante a los locales, culminando otra buena acción colectiva en la que volvió a aparecer la figura de Allen, omnipresente por banda. El joven lateral firmó una noche que no olvidará: tres asistencias en un solo partido por primera vez en su carrera. Inteligente para elegir el pase, valiente para repetir el desmarque, preciso para encontrar siempre al hombre libre.

El dominio se consolidó antes del descanso. Messi, ya instalado como dueño absoluto de los ritmos del encuentro, encontró su segundo gol y con él un nuevo récord. Con ese tanto se convirtió en el máximo goleador histórico de la Leagues Cup, alcanzando los 14 goles y superando al delantero de LAFC Denis Bouanga. Otro registro a su colección, otro torneo marcado con su sello.

El 4-2 final reflejó un partido abierto, con intercambio de golpes, pero decidido por el peso específico del argentino y la sociedad que tejió con Allen. Entre ambos fabricaron los dos tantos de Messi y el de Segovia, una conexión que le dio a Miami profundidad, sorpresa y colmillo en los metros finales.

Todo esto, además, sin Luis Suárez. El uruguayo comenzó a cumplir una dura sanción de seis partidos por escupir a un miembro del cuerpo técnico de Seattle Sounders en la final de la Leagues Cup 2025. El castigo lo deja fuera de todo el torneo de este año, un golpe serio para cualquier equipo… salvo que tenga a Messi en modo dominante.

La ausencia de Suárez obligó a redistribuir responsabilidades ofensivas, pero el regreso del capitán cambió el ánimo del grupo. Con él en el campo, Miami no solo gana goles. Gana autoridad, confianza y una sensación de inevitabilidad que se notó en cada ataque.

Inter Miami, campeón en 2023, vuelve a mirar la Leagues Cup con ambición desmedida. El impulso de esta victoria y la versión voraz de su número 10 alimentan la idea de una nueva carrera profunda en el torneo.

El próximo examen llega el sábado, ante Monterrey, un rival que no suele conceder segundas oportunidades. Messi ya encendió la chispa. La pregunta es si alguien podrá apagarla a tiempo.