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Noche de caos y goles en el fútbol europeo

En el fútbol turco casi nada es rutinario, pero lo de Estambul rozó lo surrealista. Tras el 1-1 de Fenerbahce ante Roma en casa, en Champions League, el técnico Ismail Kartal se sentó en la sala de prensa y soltó la bomba: anunció su dimisión “para no volver nunca”. A los 65 años, habló de una decisión drástica “para despejar el camino del club”. Silencio, sorpresa, incredulidad.

La historia dio un giro en cuestión de minutos. Todavía con el eco de sus palabras flotando en el estadio, apareció el presidente de Fenerbahce, Aziz Yildirim, para apagar el incendio. “Kartal continúa en su cargo”, aseguró ante los periodistas. El dirigente explicó el contexto: “Algunos aficionados lanzaron una botella a la cabeza del entrenador esta noche durante el partido. Está molesto por ello”. Del adiós definitivo al “sigue en su puesto” en un par de declaraciones. Fenerbahce, una vez más, atrapado en su propio torbellino.

Francia rompe con Infantino

Mientras tanto, en los despachos del fútbol europeo se abrió otro frente. El presidente de la Federación Francesa de Fútbol, Philippe Diallo, cargó con dureza contra Gianni Infantino al anunciar el fin del apoyo de Francia a la reelección del presidente de la FIFA. Diallo afirmó que Infantino había “dañado seriamente la imagen y la unidad del fútbol”.

El comité ejecutivo de la FFF votó de forma unánime el jueves para retirar un respaldo que se había formalizado a finales de junio. Diallo aludió a “acontecimientos durante el Mundial” que, según él, “han ido flagrantemente en contra de la manera en que creemos que debe gestionarse nuestro deporte”, y señaló también el plan de venta del Mundial impulsado por Infantino, desvelado en julio y retirado después de una fuerte reacción en contra. Francia se baja del barco y lo hace con un mensaje claro.

Kane no se detiene y Europa vibra

En el césped, la Champions League dejó otra noche de exhibición goleadora. Harry Kane volvió a cumplir su ritual con el torneo: marcó por octavo partido consecutivo en la competición en la goleada de Bayern Munich por 5-0 ante Bodø/Glimt en el Allianz Arena. El inglés mantiene una relación casi obsesiva con el gol en Europa y el campeón alemán lo disfruta.

En Italia, el estreno de Como en la Champions bajo el mando de Cesc Fàbregas llegó con autoridad: 4-1 ante RB Leipzig en el Stadio Giuseppe Sinigaglia. Un debut que no se conformó con el guion prudente del recién llegado; fue una declaración de intenciones.

El drama llegó en Francia. Lens perdía 2-1 y parecía condenado, pero encontró dos goles en el tiempo añadido para darle la vuelta al marcador y firmar un 3-2 inolvidable. De la frustración a la euforia en apenas unos minutos. Europa, como casi siempre, se decidió en los detalles y en el descuento.

United vuelve a la élite con pegada

En Manchester, el regreso de United a la Champions después de dos años sin pisar la máxima competición europea venía cargado de necesidad. El equipo buscaba alivio tras el mazazo del empate sobre la bocina ante Everton en la Premier League y, al mismo tiempo, una inyección de confianza antes del derbi contra Manchester City del domingo.

El partido ante Sabah arrancó con calma, casi con desconfianza, pero la primera parte terminó incendiada. Matheus Cunha abrió el marcador hacia la mitad del primer tiempo. A partir de ahí, United olió la sangre. Justo antes del descanso, Bruno Fernandes y Benjamin Sesko golpearon dos veces y enviaron al equipo al vestuario con una ventaja de tres goles. En la recta final, Lisandro Martínez firmó el 4-0 definitivo. Para Michael Carrick, era exactamente lo que necesitaba: una noche sin temblores, un “trabajo hecho” antes de mirar de frente a City.

Hall se ata a largo plazo con Newcastle

Lejos de los focos europeos, Newcastle United blindó una de sus piezas de futuro. El defensor Lewis Hall, de 22 años, acordó una ampliación de contrato a largo plazo con el club. Los informes apuntan a dos años adicionales, lo que estiraría su vínculo hasta 2031.

Hall había despertado el interés de varios clubes, entre ellos Manchester United, pero eligió quedarse. “Es un auténtico placer jugar para este club y representar a los aficionados”, declaró. Habló de lo que significa ver las caras de alegría en la grada, de su conexión familiar con Newcastle y de un objetivo íntimo: hacer sentir orgullo a los suyos. Un lateral joven, codiciado, que decide comprometer su mejor década con St James’ Park.

Chelsea, fiel a su propia tormenta

Y mientras unos se estabilizan, otros siguen en su montaña rusa. Pocas entidades abrazan el caos con tanta naturalidad como Chelsea. La estabilidad lleva años ausente de Stamford Bridge, incluso si uno mira más allá de la era Ken Bates.

Las tensiones internas en la actual propiedad llevaban tiempo alimentando rumores de ruptura. La situación de Mark Walter con las autoridades fiscales de Estados Unidos ha acelerado un proceso que parecía inevitable. El jueves por la noche, un informe de Matt Hughes y Jacob Steinberg sacudió el panorama: los dueños mayoritarios, Clearlake Capital, están cerca de cerrar un acuerdo para comprar las participaciones de los co-propietarios Todd Boehly y Walter. La operación, según esa información, valoraría al club en torno a los 5.000 millones de libras y permitiría a ambos obtener beneficios por su inversión.

Chelsea vuelve a cambiar de piel. La pregunta es sencilla y brutal: ¿en qué tipo de club se convertirá cuando por fin deje de vivir al filo del volcán?