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Rangers busca estabilidad tras triunfo ante Aberdeen

Un arranque de temporada para olvidar en Rangers. Fichajes a cuentagotas, una aventura europea que rozó lo bochornoso y un Derek McInnes probando combinaciones como quien lanza barro a la pared para ver qué se queda pegado: onces iniciales cambiantes, sustituciones discutibles, sistemas que no terminaban de encajar.

El domingo, ante Aberdeen, por fin apareció algo que se parecía a la idea original. El equipo fue más sobrio, más serio, más reconocible. No deslumbró, pero se sostuvo. Y, esta vez, eso bastó. Rangers fue sólido y supo cerrar el partido. Ahora falta saber si fue el primer ladrillo de un proyecto estable o una simple excepción en medio del caos.

Actuaciones Destacadas

En ataque, solo dos nombres se salvaron de la mediocridad general: Kim Min-Su y Djeidi Gassama. Kim pidió la pelota, quiso ser el eje del equipo, el jugador por el que pasara todo. Se ofreció, se movió entre líneas, marcó el ritmo. Gassama, por su parte, aportó chispa, desborde, esa sensación de que algo podía ocurrir cada vez que encaraba. Fueron los únicos que transmitieron algo distinto en campo rival.

Arbitraje y Polémica

El arbitraje también entró en el foco. Matthew MacDermid tomó varias decisiones importantes y, en las acciones clave, estuvo acertado. La polémica se desató con el gol anulado a Kevin Nisbet, convertido rápidamente en combustible para el ruido habitual en redes. Pero la jugada tenía dos infracciones claras: un empujón sobre Dujon Sterling y una posición de fuera de juego. Con esos elementos, el tanto no podía subir al marcador. La decisión fue correcta.

Este triunfo, basado en la comodidad defensiva y en una estructura algo más firme, no puede quedarse en un simple alivio pasajero. El miércoles, en Falkirk, Rangers está obligado a dar continuidad a esa versión más fiable. El resultado ante Aberdeen debe ser un punto de partida, no un espejismo.

Mercado de Fichajes

El mercado, mientras tanto, sigue marcando la agenda del club. Las carencias son evidentes y el tiempo apremia. El equipo está fuertemente vinculado a la llegada de un delantero, pero la lista de necesidades no termina ahí: hace falta otro extremo derecho y dos centrocampistas. Mucho trabajo por delante para acercar esta plantilla al nivel que exige la temporada.

La victoria ante Aberdeen ha dado un respiro. Ahora falta comprobar si Rangers sabe convertir ese respiro en reacción antes de que la ventana se cierre y la campaña quede marcada desde el inicio.