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Alemania sucumbe ante Paraguay y Florian Wirtz en la mira

La noche en Boston quedará marcada como una de las más dolorosas en la historia reciente de la selección alemana. Eliminada en los penaltis por Paraguay, 4-3, en un Mundial que debía servir de redención, Alemania vuelve a casa entre críticas feroces. Y una buena parte de ellas apunta a Florian Wirtz.

El mediapunta de Liverpool, fichaje estelar de 116 millones de libras, salió del torneo señalado. Ni el pase de gol a Kai Havertz, ni su indudable talento sobre el papel, le han salvado del juicio público.

Un gigante desorientado

El guion parecía sencillo: una Alemania plagada de nombres de élite frente a una Paraguay número 41 del ranking FIFA. La realidad fue muy distinta.

Julio Enciso abrió el marcador para los sudamericanos en la primera parte, helando a una selección alemana que nunca terminó de sentirse cómoda. El equipo de Julian Nagelsmann reaccionó gracias a una de las pocas chispas de Wirtz: un centro medido que Kai Havertz convirtió con un cabezazo sutil, más de delantero de área que de mediapunta reconvertido.

Ese empate debía ser el punto de inflexión. No lo fue.

Jonathan Tah creyó haber firmado la remontada y el pase, pero el VAR intervino. Los árbitros entendieron que el guardameta Orlando Gill había sido objeto de falta en la acción previa. Gol anulado, frustración creciente, dudas multiplicadas. A partir de ahí, Alemania se fue deshaciendo a cámara lenta.

La ruleta rusa de los penaltis… y el fin de un mito

En la tanda, el peso de la historia parecía jugar a favor de los germanos. Nunca habían perdido una tanda de penaltis en un Mundial. Desde 1976 no caían desde los once metros a nivel internacional. Ese aura de invencibilidad se evaporó en cuestión de minutos.

Havertz falló. Nick Woltemade, delantero del Newcastle, también se topó con Gill. Paraguay dispuso de dos oportunidades para cerrar la gesta, pero Antonio Sanabria y Fabián Balbuena desperdiciaron sus lanzamientos. Alemania tuvo una tercera vida. Tah, esta vez, no encontró red: su disparo se marchó por encima del larguero.

José Canale no perdonó. 4-3. Paraguay alza los brazos, Alemania se desploma.

Wirtz, en el centro del debate

El análisis posterior no tardó en llegar. En el programa de Netflix The Rest is Football, Alan Shearer fue directo al señalar a Wirtz como uno de los grandes señalados del naufragio.

“Sobre el papel tienen calidad, nombres importantes, pero no rindieron”, afirmó el exdelantero inglés, que agrupó al jugador de Liverpool con otros futbolistas que, a su juicio, quedaron muy por debajo de lo esperado.

Shearer recordó la pobre temporada de Wirtz con Liverpool y enlazó esa línea con su Mundial: un torneo discreto pese a la asistencia ante Paraguay. “Ha tenido una temporada terrible en Liverpool, y no ha rendido otra vez en este Mundial”, remarcó, cuestionando que el precio del traspaso pueda usarse como argumento para blindarle de la crítica.

Micah Richards trató de matizar, subrayando que el alemán “es una superestrella” y que “no se ha visto todavía su mejor versión”, pero sin negar la evidencia: el torneo de Wirtz, y de buena parte del bloque, quedó muy lejos de lo que se espera de una potencia mundial.

Richards tiró de currículum para defender la calidad intrínseca del grupo: Havertz, goleador en finales de Champions y reciente campeón de la Premier League; Tah, flamante fichaje de Bayern Múnich; Antonio Rüdiger, un fijo en el Real Madrid; el joven Nathaniel Brown, creciendo a gran nivel. La conclusión fue clara: talento hay, lo que ha fallado es el rendimiento cuando el margen de error era cero.

Nagelsmann se aferra al cargo

La eliminación en octavos, con el formato ampliado del Mundial, acentúa la sensación de declive. Tres torneos seguidos sin alcanzar los octavos de final. Para una selección que se miraba en el espejo de las grandes dinastías, el golpe es devastador.

Julian Nagelsmann, sin embargo, no contempla la huida. “Cuando sales del Mundial después de jugar contra Paraguay es muy amargo. Duele mucho”, admitió. “Es la tercera eliminación consecutiva, ya no formamos parte de los equipos de primera clase”.

El técnico reconoció que la opinión pública en Alemania será feroz, pero se mostró firme: no piensa dimitir por iniciativa propia. “No voy a dar un paso atrás solo porque estamos eliminados. Si la DFB quiere que continúe, voy a continuar. Sé cómo funciona esta industria y sé que mucha gente quiere que me vaya”, afirmó, dejando la pelota en el tejado de la federación.

Nagelsmann también tuvo palabras para la afición desplazada a Boston, a la que elogió por su apoyo incluso tras el golpe de la tanda de penaltis. Un contraste evidente con el ruido que ya se percibe en el entorno del equipo.

Voces autorizadas piden un cambio

Las palabras del seleccionador chocan con el diagnóstico de dos exinternacionales alemanes con peso específico: Thomas Hitzlsperger y Arne Friedrich. Ninguno ve un futuro claro para Nagelsmann al frente del proyecto.

Hitzlsperger, en BBC One, fue tajante: “Es difícil explicar cómo Alemania ha llegado a este torneo con tantos problemas. Es inaceptable. No pinta bien para Nagelsmann. En los últimos meses no ha gestionado bien varias situaciones. Con el formato ampliado del Mundial, salir tan pronto es durísimo para cualquier gran nación”.

Friedrich, en BBC Radio 5 Live, fue igual de contundente: “Si miras todo el torneo, la forma en la que jugamos, es una derrota merecida. Nagelsmann tiene que afrontar las consecuencias. Es muy decepcionante, pero eso es el deporte. Yo diría claramente que el camino continúa sin Nagelsmann”.

La imagen es demoledora: una Alemania que pasó por encima de Curazao con un 7-1 en su debut, que venció 2-1 a Costa de Marfil, pero que cayó ante Ecuador y se desmoronó frente a Paraguay cuando el margen era mínimo. De la ilusión a la crisis en cuestión de días.

La pregunta ya no es si esta selección tiene calidad. La pregunta, mucho más incómoda, es cuánto tiempo puede permitirse Alemania seguir tropezando en el mismo Mundial. Y quién se atreverá a asumir el próximo relevo en el banquillo con Florian Wirtz y compañía bajo una lupa que ya no perdona.

Alemania sucumbe ante Paraguay y Florian Wirtz en la mira