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Arsenal acelera en el mercado: el adiós de Howe y el interés por Guimarães

Mikel Arteta lleva semanas hablando de “excelencia” en el mercado. Palabras grandes, ambición sin disimulo. Pero el primer temblor serio de este verano no ha llegado desde Londres, sino desde el norte: el sorprendente adiós de Eddie Howe en Newcastle United.

Mientras el flamante campeón de la Premier League rastrea el mercado en busca de una superestrella que consolide su nuevo estatus, los nombres han ido desfilando a toda velocidad. Vinícius Júnior ha acaparado portadas, desplazando del foco a un viejo objetivo como Julián Álvarez, ahora en Atlético de Madrid. Sin embargo, el fichaje que hoy parece más real, más cercano, es el de Bruno Guimarães, capitán del Newcastle.

El efecto dominó del adiós de Howe

El terremoto estalló con las informaciones que situaban a Howe fuera de St James’ Park. Según publicó The Telegraph, el técnico inglés habría sido empujado hacia esa decisión por la política de fichajes del club. En el centro de la tormenta, un nombre: Bruno Guimarães.

Howe, cuentan, se marcha convencido de que el brasileño será vendido a Arsenal, un golpe más para una afición que ya ha visto salir este mismo verano a Anthony Gordon y Sandro Tonali. Pérdidas que se sienten en el estómago.

La semana pasada, el propio Howe reconoció que no estaba participando en las conversaciones sobre el futuro de Guimarães y que desconocía qué iba a suceder. Esa distancia ya sonaba a presagio. Desde Londres, mientras tanto, Arsenal prepara una nueva ofensiva: tras ver rechazadas sus primeras propuestas, se espera una oferta mejorada en torno a los 93,2 millones de dólares (70 millones de libras).

No es calderilla. Es una declaración de intenciones.

Arteta, sin freno: “Llevar al club a otra dimensión”

Desde la concentración de pretemporada en España, Arteta dejó claro que el plan no se queda en un solo fichaje. Su discurso, casi eufórico, encaja con la magnitud de los movimientos que se preparan.

“Están pasando muchas cosas”, admitió ante los medios desplazados. “Desde la propiedad hasta el consejo, el director deportivo y yo, sabemos que queremos llevar este club a un nivel diferente.

“Eso va a requerir una mejor plantilla, mejores individuos. Hemos identificado dónde tenemos oportunidades para crecer, mejorar y evolucionar nuestro juego y qué va a hacer falta para lograrlo”.

Arsenal viene de su primera Premier League desde 2004 y de una final de Champions League que se escapó en los penaltis ante Paris Saint-Germain. Temporada histórica, sí. Pero lejos de ser un paseo triunfal.

El equipo vivió demasiado tiempo al borde del abismo físico, dependiendo en exceso del talento técnico de figuras como Martin Ødegaard y Kai Havertz, castigados por otra oleada de lesiones. Esa fragilidad empujó a los de Arteta a exprimir al máximo las jugadas a balón parado, un recurso que podría perder peso con la llegada de normas más estrictas en ese apartado.

Ahí encaja la figura de Bruno Guimarães: un mediocentro con la finura suficiente para liberar a los creadores, darles mejores contextos y sostener al equipo cuando las piernas flojean. Y, por delante, la idea es sumar todavía más pólvora: uno de Vinícius Jr o Julián Álvarez encajaría en el plan para revitalizar un frente de ataque que, por momentos, se queda sin chispa.

Un mercado a la altura del campeón

Arteta no esconde que quiere hechos, no solo titulares. “Ojalá muy pronto podamos empezar a poner las cosas de una manera muy concreta”, remató. “La excelencia tiene que ser nuestro estándar y eso tiene que impulsarnos a atacar el futuro. La forma en que nos comportamos a diario, con cada vez más determinación y ambición, porque hemos demostrado que la tenemos.

“Ahora tenemos que demostrar que pertenecemos a este nivel y que queremos aumentar y llevar este club a una dimensión diferente”.

Las palabras son grandes. Y la advertencia del legendario Sir Matt Busby resuena todavía en el fútbol inglés: “Es muy peligroso gritar, porque en mi profesión cada 24 horas pueden convertirte en un tonto”.

Esta vez, sin embargo, los movimientos alrededor de Arsenal le dan sustancia al discurso de Arteta. Si Bruno Guimarães cruza realmente de St James’ Park al Emirates, y si detrás de él llega la estrella ofensiva que el club persigue, la pregunta dejará de ser si Arsenal puede sostenerse en la élite.

La cuestión será hasta dónde está dispuesto a llegar este campeón en pleno salto de dimensión.