Logotipo completo Pelo Tahoy

El Arsenal se enfrenta al Como: última prueba antes de la temporada

El Emirates Stadium vuelve a encender las luces este miércoles con aroma de examen. No hay puntos en juego, pero sí algo igual de valioso en pretemporada: señales. Señales de reacción, de carácter, de cómo llega el vigente campeón de la Premier League a la recta final del verano tras dos golpes seguidos.

El Arsenal recibe al Como a las 19.30 (hora británica), en el que será su último amistoso en casa antes de entrar en territorio serio: Community Shield ante el Manchester City el 16 de agosto y, después, el inicio de la defensa del título liguero frente al Coventry City. El encuentro podrá seguirse gratis en el canal oficial de YouTube del club en Reino Unido, Estados Unidos, India y Australia, un guiño directo a una afición global que quiere ver respuestas ya.

De los tropiezos a la reacción

El contexto es claro. El equipo de Mikel Arteta llega de dos derrotas que han dejado preguntas en el aire: 3-1 ante el Real Betis y 3-2 frente al Borussia Dortmund. Marcadores que duelen menos por el resultado que por las sensaciones defensivas. La grada espera algo distinto ante el conjunto de Cesc Fàbregas.

El rival no es cualquiera. El Como, con Fàbregas al mando, viene de terminar cuarto en la Serie A y de sellar billete para la próxima Champions League. Un proyecto en crecimiento que ha decidido dar pasos firmes, no tímidos.

La exigencia, aunque sea amistoso, está servida. El Arsenal necesita un partido que reconstruya confianza y estructura, que muestre una zaga más firme y un equipo menos vulnerable a cada transición. El resultado, esta vez, sí importa en el estado de ánimo.

El día de Bruno Guimarães

El gran foco, sin embargo, tiene nombre y apellido: Bruno Guimarães. El fichaje de 75 millones de libras procedente del Newcastle está previsto que tenga sus primeros minutos con la camiseta roja y blanca. No hay garantías de que salga de inicio, pero todo apunta a que el Emirates verá por fin al brasileño en acción.

Ya se presentó ante su nueva afición antes del duelo contra el Dortmund. Hoy toca pasar de la ovación al balón. Arteta no ha escondido su entusiasmo por lo que ha visto desde su llegada: energía inmediata en el entrenamiento, hambre, ambición, un futbolista que llega decidido a escribir una gran historia en el club. Justo el tipo de carácter que el técnico exige para sostener un equipo que quiere seguir compitiendo por todo.

Para los aficionados, el amistoso deja de ser un simple trámite en cuanto Guimarães pise el césped. Es la primera oportunidad de ver cómo encaja en los automatismos del Arsenal, cómo se asocia, desde qué altura del campo manda y qué tono le da al centro del campo.

Un Arsenal incompleto pero obligado a dar señales

El equipo, eso sí, sigue lejos de estar al completo. Varias piezas capitales continúan fuera de la dinámica plena del grupo: Martin Ødegaard, Declan Rice, Eberechi Eze, Martin Zubimendi y Mikel Merino aún no se han integrado del todo tras sus compromisos internacionales y sus periodos de descanso.

En defensa, las noticias tampoco son ideales. Jurrien Timber continúa con su recuperación de un problema en la ingle, mientras que William Saliba encara una ausencia más larga por una lesión de espalda. Dos bajas que obligan a Arteta a seguir ajustando, probando parejas y estructuras, justo cuando la solidez atrás es una de las grandes demandas del entorno.

No todo son problemas. Christos Tzolis dejó una muy buena impresión ante el Dortmund y se espera que vuelva a tener protagonismo. Su descaro y su impacto reciente lo convierten en uno de los nombres a seguir en una noche en la que muchos se juegan algo más que minutos: se juegan jerarquía en la rotación a corto plazo.

El Como de Fàbregas también enseña músculo

Del otro lado, el Como tampoco se presenta como un simple figurante de pretemporada. El club italiano llega sin algunos de sus jugadores que regresan de compromisos veraniegos, pero con un refuerzo que habla alto de sus intenciones: Trevoh Chalobah.

El exdefensa del Chelsea ha firmado por cinco temporadas, un movimiento que Fàbregas ha definido como una declaración importante de ambición del proyecto. Un central de Premier para un equipo que quiere asentarse en la élite italiana y hacerse un hueco respetado en Europa.

Para Fàbregas, volver al Emirates como técnico rival añade una capa emocional evidente. Para su equipo, es una oportunidad perfecta de medirse a un campeón de Inglaterra en su propio estadio y calibrar cuánto le falta para competir al máximo nivel.

Última función en casa antes de la verdad

El choque contra el Como es el último ensayo general en el Emirates antes de que el telón de la temporada se levante de verdad. Arteta debe encontrar equilibrio entre dos necesidades: dar minutos a los recién llegados y a los que se incorporan tras torneos internacionales, y al mismo tiempo proteger a sus hombres clave de cualquier contratiempo físico a estas alturas del verano.

La afición buscará dos cosas muy concretas: una defensa que transmita mayor seguridad y la primera pincelada real de Bruno Guimarães con la camiseta del Arsenal. Si el equipo responde, el ambiente de cara al duelo de Community Shield y al inicio de la Premier cambiará de tono.

La pretemporada no da títulos, pero sí marca estados de ánimo. Y en una campaña en la que el Arsenal vuelve a mirar de frente al Manchester City por el trono, cada detalle de este último ensayo en casa cuenta más de lo que parece.