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Bajcetic y Ramsay: El futuro incierto en Liverpool

Stefan Bajcetic se asoma a la puerta de salida de Anfield. Esta vez, todo apunta a que será definitiva. El centrocampista, internacional sub-21 con España, está en el radar de su club de origen, Celta, que ya ha movido ficha para repatriarlo. Pero hay una condición clave que lo decide todo.

Celta llama a casa… si Liverpool rompe el contrato

Bajcetic llegó a Liverpool en diciembre de 2020, cuando los ingleses pagaron unas 224.000 libras a Celta para sacar al entonces prometedor central de 16 años de la cantera viguesa. Bajo el mando de Jurgen Klopp, el jugador dio un salto meteórico en la temporada 2022/23: 19 partidos, irrupción ilusionante y un nuevo contrato de larga duración como premio a su progresión.

Parecía el inicio de una era. No lo fue.

Las lesiones musculares y pequeños problemas físicos fueron frenando su crecimiento. Hasta el punto de que Liverpool ya lo ha enviado dos veces cedido en la 2024/25: primero a Red Bull Salzburg y después a Las Palmas. Desde mayo de 2024 no se ha vuelto a vestir de rojo en partido oficial.

Según informa el diario gallego Faro de Vigo, Celta ha decidido ir con todo a por su regreso. Se habla de conversaciones avanzadas y de un jugador “más cerca que nunca de volver a casa”, con el club vigués decidido a recuperarlo seis años después de su marcha.

El gran obstáculo está escrito en pequeño en su contrato: le queda un año con Liverpool. Para que la operación se haga realidad, Celta necesita que el club inglés rescinda ese último año y deje libre al futbolista. Solo así podrían acometer su fichaje en las condiciones que manejan.

En Anfield se valora seriamente la opción. Asumen que, en este contexto, es complicado sacar un traspaso relevante por un jugador que no entra en los planes y que encadena cesiones. La vía que estudian es clara: carta de libertad, pero con una cláusula de porcentaje sobre una futura venta. Menos dinero ahora, posibilidad de ingreso más adelante si Bajcetic se revaloriza en Balaídos.

La sensación es nítida: la etapa del centrocampista en Liverpool ha tocado techo demasiado pronto. Celta le ofrece algo que ya no tiene en Merseyside: un punto de partida y un proyecto para reconstruirse.

Ramsay, quinta cesión y una despedida sin ruido

Mientras el caso Bajcetic se cuece a fuego medio, otro movimiento ya se ha cerrado y dibuja un mensaje igual de contundente sobre la nueva era con Andoni Iraola: se acabó el margen para las promesas que no despegan.

Calvin Ramsay vuelve a hacer las maletas. Y, a estas alturas, su salida ya suena a despedida definitiva de Liverpool, aunque el documento lo vista de otra manera.

El lateral derecho llegó en junio de 2022 desde Aberdeen por 4,2 millones de libras, pensado como relevo y competencia para Trent Alexander-Arnold. El plan era claro: un joven con recorrido, tiempo para crecer a la sombra del titular y minutos en copas para curtirse.

Nada de eso sucedió. Apenas cuatro partidos oficiales con la camiseta del primer equipo. Demasiado poco para convencer a un club que exige nivel de élite inmediata en casi todas sus líneas.

El resto de su historia en Anfield se ha escrito a base de cesiones: Preston, Bolton, Wigan y, la pasada campaña, Kilmarnock. Entre todos esos préstamos, solo 26 apariciones. Su etapa más estable, las 12 disputadas con Wigan en la 2024/25. Un bagaje escaso para un jugador que llegaba con etiqueta de futuro fijo en la selección escocesa.

Ahora, Liverpool ha confirmado una nueva salida: Ramsay, con 21 años y en el último año de su contrato, se marcha cedido a St Mirren para esta temporada. Oficialmente, es una cesión simple, sin opción de compra incluida.

En la práctica, es otra cosa. Con el vínculo contractual a punto de expirar, este préstamo apunta a ser el último capítulo de su relación con el club. Si no hay renovación, y hoy nada indica lo contrario, su etapa en Merseyside se cerrará en silencio cuando termine la campaña.

Para St Mirren, es una oportunidad. Para Ramsay, casi una última llamada. Paisley se convierte en el escenario donde intentar reactivar una carrera que, desde que pisó Anfield, nunca terminó de arrancar.