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El Barça acelera por un delantero y un central zurdo

El FC Barcelona entra en la recta final del mercado con la agenda cargada y las prioridades marcadas a fuego: un delantero centro —con Julián Álvarez en lo más alto de la lista—, las operaciones de Rodri y Joao Cancelo muy avanzadas… y un último deseo de Deco para apuntalar la defensa.

El director deportivo no se ha movido un milímetro de una idea que lleva semanas rondándole la cabeza: fichar un central zurdo de primer nivel antes del cierre del mercado, siempre que los números lo permitan. Ha habido debate interno, dudas sobre si era el momento, pero Deco considera que es una necesidad estructural.

Una vieja preocupación que vuelve con fuerza

Desde el inicio del verano, Deco ya veía la zaga corta de galones. Por eso el club tanteó la opción de Alessandro Bastoni, de Inter. El perfil encajaba, pero el movimiento murió antes de despegar: no hubo consenso deportivo y el precio se consideró desorbitado para la situación actual del club.

El asunto quedó aparcado. Hasta que la salida de Ronald Araujo reabrió de golpe el expediente del central. Con el uruguayo fuera del proyecto, en los despachos del Camp Nou se activaron de nuevo las alarmas: hacía falta revisar el mercado.

Hansi Flick, sin embargo, nunca ha situado el central en el primer escalón de prioridades. El técnico alemán lo tiene claro: el gran esfuerzo debe ir al ‘9’. Aun así, no cerraría la puerta a un refuerzo si la oportunidad es buena.

Flick está encantado con Pau Cubarsí y Gerard Martín, confía en Andreas Christensen y Eric Garcia, y ve con buenos ojos la irrupción del canterano Álvaro Cortés. La base está. Pero en el club insisten: falta un central con experiencia, capaz de dar seguridad inmediata y fondo de armario en una temporada larga y exigente.

Laporte, la pieza ideal… con un muro llamado Athletic

En los despachos buscan un perfil muy concreto: central zurdo, con experiencia al máximo nivel y cómodo defendiendo muchos metros hacia adelante, como exige la línea alta de Flick. Un rol parecido al que asumió Íñigo Martínez en su momento.

En esa lista, un nombre ha ido ganando peso: Aymeric Laporte. Desde su entorno se deslizó que existía una cláusula de salida asumible, lo que llevó al Barça a estudiar con detalle la operación.

El encaje futbolístico es evidente. Laporte ya ha compartido eje de la zaga con Pau Cubarsí en un Mundial, y aquella sociedad dejó muy buenas sensaciones. Conoce el contexto, entiende el juego de posición y tiene salida limpia de balón.

El problema está al otro lado. En el Athletic niegan que exista una cláusula “asequible” y no contemplan negociar su salida. El mensaje es firme. Y eso complica, y mucho, cualquier intento del Barça.

Lukeba, juventud y potencia a precio alto

Ante las dificultades con Laporte, otro nombre ha tomado fuerza en los informes de la secretaría técnica: Castello Lukeba, central de RB Leipzig. El club lo ha seguido de cerca durante toda la temporada.

Lukeba ofrece lo que busca el Barça en términos de perfil: es joven, con un margen de crecimiento importante, tiene buena salida de balón y un físico poderoso que le permite sostener duelos en campo abierto. Es un central moderno, hecho a la medida de defensas adelantadas.

La traba vuelve a ser el dinero. Sacarlo ahora de Leipzig exigiría una inversión muy elevada, complicada de encajar en un verano en el que ya se han priorizado otras posiciones.

El plan de Deco para el tramo final

El dossier del central, por tanto, sigue abierto, pero no es el primero en la pila. En el corto plazo, la energía del club está volcada en cerrar el delantero centro y rematar las operaciones de Rodri y Joao Cancelo, consideradas ya muy encarriladas.

Solo cuando esas piezas estén en su sitio, Deco moverá ficha definitiva por el central zurdo. Ese es el último golpe que el director deportivo quiere dar en este mercado: añadir una pieza importante que cierre el círculo de la plantilla y le permita a Flick mirar la temporada con algo más que esperanza. Con verdadera ambición.