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Ben White se pierde el Mundial: lesión que afecta a Arsenal

El golpe llegó en silencio, sin entrada violenta ni gesto dramático. Ben White abandonó el London Stadium el domingo con una rodillera rígida, el gesto serio y una sensación que hoy se confirma: su temporada ha terminado… y con ella, casi con total seguridad, su sueño de disputar el Mundial.

Arsenal anunció que el defensa inglés de 28 años sufre una “lesión significativa del ligamento medial” de la rodilla y que no volverá a jugar en lo que resta de curso. Queda fuera de los tres últimos partidos, incluida la final de la Champions League contra Paris Saint-Germain, prevista para el 30 de mayo en Budapest. Un golpe directo al corazón del líder de la Premier League en el tramo decisivo.

White cayó en la primera parte del 1-0 ante West Ham y tuvo que ser sustituido. No volvió al césped y se marchó con la pierna inmovilizada. El parte médico, difundido este martes, confirmó los peores presagios.

“El equipo médico gestiona ahora el programa de recuperación y rehabilitación de Ben, con todo el mundo centrado en que esté listo para el inicio de la pretemporada”, señaló el club en un comunicado. La frase suena casi como una sentencia: Arsenal mira ya al próximo curso, mientras el Mundial se le escapa al defensa.

Un regreso a Inglaterra que se apaga

La lesión llega en el momento más inoportuno para White a nivel internacional. Thomas Tuchel lo había rescatado del olvido en marzo, cuatro años después de su última presencia con Inglaterra. El defensa respondió: marcó su primer gol con la selección en el empate ante Uruguay y fue titular cuatro días más tarde frente a Japón.

Tuchel debe anunciar su lista de 26 jugadores para el Mundial dentro de diez días. El tiempo corre y la rodilla de White no le acompaña. Con un diagnóstico de ligamento medial y sin minutos hasta final de temporada, sus opciones se desvanecen. La ventana que se le acababa de abrir se cierra de golpe.

Un rompecabezas para Arteta

La baja de White no es solo una historia de selección. Es un problema mayúsculo para Mikel Arteta, que encara el sprint final hacia lo que sería el primer título de liga del club en 22 años y, al mismo tiempo, la preparación de una final europea.

Arsenal debe medirse a Burnley y Crystal Palace en la Premier antes de cruzarse con PSG en Budapest. White había encadenado cinco titularidades seguidas, ocupando el puesto de Jurriën Timber. El neerlandés, uno de los más fiables del equipo esta temporada, no juega desde el triunfo ante Everton el 14 de marzo por una lesión en la ingle.

Arteta ya había enfriado las expectativas sobre Timber la semana pasada. Admitió que podría no reaparecer en este curso. “Queda bastante por hacer y todo tiene que ir muy fluido y muy rápido si quieren tener alguna opción de jugar algún minuto”, dijo sobre los plazos tanto del defensa como del centrocampista Mikel Merino. Ahora, sin White, esa frase pesa todavía más.

En el London Stadium, el técnico español reaccionó sobre la marcha. Primero movió a Declan Rice al lateral derecho, un parche que no funcionó como esperaba. Después rectificó: dio entrada a Cristhian Mosquera y sacrificó a Martín Zubimendi. El propio Arteta reconoció que había cometido un error inicial con el dibujo. Con White fuera y Timber en el aire, esa banda derecha se convierte en un foco de tensión para los últimos partidos del año.

Selhurst Park se blinda

Mientras Arsenal lidia con las lesiones y la presión del título, Crystal Palace se ocupa de otro tipo de problema: sus propias gradas. El club ha advertido a sus aficionados de que podrían perder el derecho a comprar abonos o membresías la próxima temporada si intentan revender entradas a seguidores de Arsenal para el duelo de la última jornada en Selhurst Park.

El aviso no es casual. El domingo, en el London Stadium, se registraron varios altercados en zonas locales después del gol de Arsenal. Las imágenes en redes sociales mostraron a un aficionado siendo empujado por unas escaleras, en medio de un clima enrarecido por la presencia de hinchas visitantes en áreas reservadas a los seguidores de West Ham.

Palace ha reaccionado con firmeza. “Para evitar que aficionados visitantes accedan a las zonas locales, se implementarán medidas de seguridad reforzadas, incluida la desactivación del intercambio de entradas para limitar la cesión no autorizada y la reventa”, comunicó el club.

El título, la Champions, el Mundial, la batalla por las entradas. Todo se comprime en unas pocas semanas. Arsenal necesita soluciones rápidas en el campo. Ben White, mientras tanto, solo puede esperar que su rodilla le permita, al menos, llegar a tiempo para el próximo punto de partida: la pretemporada. El Mundial, salvo milagro, ya se le ha escapado.