Logotipo completo Pelo Tahoy

Bielsa y su singular foto oficial en el Mundial

Marcelo Bielsa nunca ha necesitado hacer esfuerzos para parecer distinto. Le sale natural. Su apodo, El Loco, su obsesión maniática por el detalle, su costumbre de sentarse sobre una nevera en plena banda… todo encaja en un personaje que lleva décadas desafiando los códigos establecidos del fútbol.

Ahora lo ha vuelto a hacer con algo tan aparentemente inocente como una foto oficial.

En el retrato de Fifa para este Mundial, mientras la mayoría de jugadores y entrenadores miran de frente, buscan la luz y disfrutan del segundo de protagonismo, Bielsa baja la mirada. No sonríe. No posa. Da la sensación de que preferiría estar en el campo de entrenamiento o frente a una pantalla, diseccionando el siguiente rival.

La imagen corrió rápido y, con ella, las interpretaciones. ¿Un gesto de protesta? ¿Una declaración silenciosa contra el circo mediático? Tras el 1-1 de Uruguay ante Arabia Saudita en Miami, en el debut celeste, las preguntas llegaron en rueda de prensa.

El técnico, de 70 años, no se mostró precisamente encantado.

«No tengo que dar ninguna explicación, la foto se tomó como se tomó», respondió, cortante, cuando le plantearon el tema. «No soy modelo».

Ahí podría haber terminado el asunto. Pero con Bielsa nada muere a la primera.

Fifa ha fotografiado a todas las selecciones y a sus cuerpos técnicos, como ya es tradición en sus grandes torneos de la última década. El argentino, uno de los entrenadores más respetados del planeta, afronta con Uruguay su tercer Mundial al mando de una selección, después de haber dirigido a Argentina y Chile en la misma cita.

En la conferencia, le cambiaron de tema. Otra pregunta, otro ángulo. Sin embargo, él volvió al punto que le había molestado.

«Hay un límite en cuanto a lo que necesitamos explicar», subrayó. Y lanzó una serie de ejemplos tan simples como contundentes: «Si llevo gafas, ¿por qué llevo gafas? Miras a alguien a los ojos, ¿por qué haces eso? No hay nada malo en llevar gafas o en mirar a los ojos de alguien o en mirar hacia abajo».

El mensaje quedó claro: Bielsa no está dispuesto a convertir cada gesto en un manifiesto ni cada foto en un debate. Hace las cosas a su manera y no siente la obligación de justificarlo.

Mientras se discute su retrato, Uruguay se juega algo bastante más importante: su clasificación. El segundo partido de la fase de grupos será ante la revelación del torneo, Cabo Verde, el domingo (23:00 BST). Un rival incómodo, un horario tardío y un técnico que, lejos de la pose de estudio, ya debe de estar sumergido en vídeos, cortes y pizarras.

La foto quedará para el archivo. El verdadero retrato de Bielsa, como siempre, se verá en la cancha.

Bielsa y su singular foto oficial en el Mundial