Chelsea busca respuestas ante AC Milan en Yakarta
Chelsea entra esta tarde en el Gelora Bung Karno de Yakarta con algo más que un amistoso en juego. Dos derrotas seguidas bajo el mando de Xabi Alonso, el estreno de alto voltaje de Mykhailo Mudryk y un calendario de pretemporada que aprieta han convertido el duelo ante AC Milan en algo muy parecido a un examen adelantado.
El tiempo ya corre. Faltan solo dos semanas para que arranque la nueva temporada de Premier League y el brillo de las tres primeras victorias veraniegas —ante Crawley, Bromley y Western Sydney Wanderers— se ha apagado con rapidez. Primero, el golpe en el último suspiro frente a un Tottenham con diez en Australia. Después, el 1-0 encajado ante Juventus en Hong Kong, decidido por un zurdazo espectacular del kosovar Edon Zhegrova en Kai Tak Stadium.
No es una crisis. Pero el mensaje es claro: hay que recuperar ritmo, automatismos y confianza. Y AC Milan, en una capital indonesia entregada, no es precisamente un sparring amable.
Alonso afina el once y mira al fondo del banquillo
La gira asiática entra en su tramo más exigente con dos partidos en apenas 24 horas y en dos países distintos: hoy ante AC Milan en Yakarta, mañana frente a Johor Darul Ta'zim en Malasia. Xabi Alonso lo sabe: toca rotar, pero también toca enseñar músculo.
Todo apunta a que el técnico apostará ante el gigante de la Serie A por una alineación cercana a la de gala, dejando más espacio para los menos habituales en el choque del domingo. El once previsto dibuja un Chelsea reconocible, con piezas jóvenes pero ya bajo el foco:
- Penders;
- Palestra, Fofana, Colwill, Hato;
- Lavia, Caicedo;
- Estevao, Palmer, Mudryk;
- Joao Pedro.
La portería es uno de los puntos calientes. Robert Sanchez reapareció frente a Juventus tras su lesión, pero el joven belga Mike Penders aprieta y podría arrancar de inicio hoy en la pugna directa por el dorsal de titular. Una decisión que dirá mucho sobre el plan de Alonso a corto plazo.
En defensa, todas las miradas apuntan a Levi Colwill. El central, que se perdió casi toda la temporada pasada por una rotura del ligamento cruzado anterior, fue reservado en Hong Kong por el mal estado del césped. Lo mismo ocurrió con Cole Palmer. Desde el club insisten en que fue pura precaución y que ambos deberían tener minutos en Yakarta. Para Alonso, poder empezar a repetir nombres atrás es casi una urgencia: la fragilidad defensiva de estas últimas semanas tiene mucho que ver con la imposibilidad de consolidar una línea fija.
Mudryk, escaparate abierto; Nicoll-Jazuli, irrupción inesperada
El choque ante Juventus estuvo marcado por un nombre propio: Mykhailo Mudryk. El ucraniano regresó a los terrenos de juego tras resolver sus procedimientos disciplinarios por dopaje con la FA y se ha colocado de inmediato en el escaparate. Varios clubes preguntan por una cesión y hoy podría vivir su primera titularidad con Chelsea desde noviembre de 2024.
Cada minuto cuenta para él. Para el club, una buena actuación en Asia puede revalorizar a un futbolista que, de momento, se mueve entre la necesidad de reivindicarse y el interés del mercado.
Mientras Mudryk intenta relanzar su historia en Londres, otro nombre ha irrumpido con fuerza: Mahdi Nicoll-Jazuli. El centrocampista de 16 años, nacido en Sídney e internacional juvenil con Inglaterra, se ganó los elogios en su primera titularidad absoluta ante Juventus. Alonso le colocó junto a Moises Caicedo, por delante de Romeo Lavia y Dario Essugo, una decisión que habla tanto del talento del canterano de Cobham como de la voluntad del técnico de acelerar el relevo generacional.
Geovany Quenda también dejó huella en un partido gris del equipo. El extremo de 19 años, fichado por 40 millones de libras desde Sporting, mostró desparpajo y ritmo, suficiente para dejar la sensación de que está preparado para impactar desde ya en el primer equipo.
Defensa en construcción y un test de carácter
Si algo ha quedado al descubierto en estas semanas es que el Chelsea de Alonso aún no se siente cómodo sin balón. Las dudas en salida, los desajustes en la presión y la falta de continuidad en la zaga han dado una imagen vulnerable que no encaja con la idea de un equipo que quiere mandar desde el primer día de Premier League.
El regreso progresivo del grueso de la plantilla tras el Mundial debería empezar a cambiar el panorama. Con Colwill como pieza clave para ordenar la línea defensiva, Caicedo asentado en el eje y perfiles como Lavia, Hato o Palestra sumando minutos, el técnico busca algo tan básico como valioso en pretemporada: familiaridad.
Y ahí entra el contexto. Un estadio enorme como el Gelora Bung Karno, un rival con jerarquía europea y la necesidad de cambiar la dinámica después de dos derrotas seguidas convierten este amistoso en una prueba de carácter. No hay puntos en juego, pero sí sensaciones. Y esas, a dos semanas del inicio liguero, pesan.
El balón rodará a las 13:00 BST. El escenario es ideal, el rival también. Falta saber si este Chelsea, todavía en construcción, está listo para ofrecer por fin una versión que se parezca a la que Alonso imagina para cuando llegue la hora de la verdad.
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