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Chelsea negocia el fichaje de Danny Welbeck para fortalecer el ataque

Chelsea ha abierto conversaciones para fichar a Danny Welbeck desde Brighton, en una operación que encaja de lleno con el giro estratégico que la propiedad quiere dar al proyecto de Stamford Bridge.

El delantero, de 35 años, ve con muy buenos ojos el cambio de aires y, desde el club londinense, reina el optimismo respecto a la posibilidad de cerrar el acuerdo. No se trata de un nombre de futuro, sino de presente inmediato. Justo lo que Behdad Eghbali señaló en abril: el modelo de apostar casi en exclusiva por futbolistas muy jóvenes necesita un “retoque”. Welbeck aparece como ese matiz veterano dentro de una plantilla plagada de promesas.

El inglés llega de firmar la mejor temporada liguera de su carrera: 13 goles en 37 partidos con Brighton, con los que elevó su registro total a 51 tantos en 201 encuentros desde que llegó procedente de Watford en 2020. Números que explican por qué Chelsea mira hacia la costa sur en busca de gol y oficio en el área.

Desde Brighton guardan silencio. El club no ha querido comentar las negociaciones. Un detalle significativo si se tiene en cuenta que Welbeck renovó en marzo por un año más, con un contrato que se extiende hasta el final de la temporada 2026-27. No es, por tanto, una operación sencilla en términos contractuales, pero el interés del jugador por mudarse a Londres puede pesar.

Un ataque en ebullición

El movimiento por Welbeck llega en medio de un verano agitado para la delantera de Chelsea. Hay dudas sobre el futuro de varios atacantes, mientras Joao Pedro se mantiene como la referencia preferida en los despachos.

La nómina de delanteros incluye a Liam Delap, Emmanuel Emegha, Marc Guiu y Nicolas Jackson. Ninguno tiene garantizado su sitio. Guiu, por ejemplo, está en el escaparate: el club está dispuesto a escuchar ofertas tanto para una venta definitiva como para una cesión, y lo valora en torno a 25 millones de libras. Un mensaje claro al mercado.

El caso de Jackson es distinto. Tras su cesión en el Bayern Munich, se daba por hecho que seguiría en Stamford Bridge. Sin embargo, el interés de Aston Villa ha abierto una puerta que el propio jugador no descarta cruzar. Está dispuesto a marcharse si la propuesta y el rol deportivo le convencen.

Liam Delap, fichado hace apenas un año desde Ipswich por 30 millones de libras, también vive en una zona gris. El delantero quería hacerse un hueco bajo las órdenes del nuevo técnico Xabi Alonso, pero cada vez crece más la sensación de que su etapa en el club puede ser corta.

La incertidumbre alcanza incluso a Emmanuel Emegha. El holandés acaba de llegar desde Strasbourg, entidad que forma parte del mismo grupo propietario que Chelsea, y pese a esa conexión interna, su continuidad tampoco se considera intocable.

En ese contexto, la figura de Welbeck gana peso. No llega para aprender, sino para guiar. Para marcar, sí, pero también para ordenar a su alrededor a una línea ofensiva todavía en construcción. Chelsea busca algo más que goles: busca colmillo, jerarquía y un punto de madurez que cambie el tono del proyecto en las noches grandes de Stamford Bridge.