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Derek McInnes defiende a Lawrence Shankland como capitán de Rangers

Derek McInnes no duda: Lawrence Shankland será “brillante” como capitán de Rangers, juegue o no de inicio. El técnico conoce bien al delantero escocés, al que ya llevó el brazalete en Hearts y que este verano le siguió a Ibrox para asumir exactamente el mismo rol. El contexto, sin embargo, es distinto: en Govan aún no ha arrancado como esperaba nadie.

El último síntoma llegó en el 5-1 ante St Mirren en la League Cup, en Ibrox. Shankland empezó en el banquillo y el brazalete se lo quedó el centrocampista Nico Raskin. Un detalle que encendió el debate alrededor del nuevo capitán.

McInnes, firme con su capitán

A McInnes no le tiembla el pulso al explicarlo. Tampoco el discurso.

“Se lo dije cuando hablé con Lawrence. Ser capitán no te garantiza nada, y él lo aceptó”, recordó el entrenador antes de la ida del play-off de la UEFA Conference League ante el Jablonec checo, este jueves en Ibrox. “No va a ponerse a patalear por ello. Alguien tiene que ser capitán del club y, habiendo trabajado con Lawrence antes, es un capitán brillante y un chico brillante”.

El técnico insiste en que no hay caso, por mucho ruido que se genere alrededor. “Tiene mucho que ofrecer. La gente quizá mira demasiado este tema. Quieres que tu capitán tenga una gran influencia dentro y fuera del campo, y creo que Lawrence la tendrá. Para mí no es ni una pregunta, aunque entiendo por qué algunos quieren ver más de lo que hay”.

Ante St Mirren, Shankland volvió a salir desde el banquillo, por segunda vez esta temporada, y no pudo aumentar su único gol con la camiseta de Rangers: un penalti ante Jagiellonia en la previa de la Europa League. Para otros sería motivo de inquietud. Para McInnes, no.

“Cuando tienes a un jugador como Lawrence, que sabe moverse en el área y cómo marcar goles, no me preocupa demasiado”, explicó. “Es demasiado bueno como para no marcar con regularidad. Lo ha demostrado de forma consistente en la Premiership, con más de 20 goles por temporada en Hearts”.

El técnico se rebela contra la histeria de agosto. “A veces se sobredimensionan estas cosas. Para mí se trata de dejarle jugar su fútbol natural. Los mejores delanteros tienen ese lado instintivo en su juego, donde todo parece natural y fluido. No tengo ninguna duda de que le irá bien aquí”.

Refuerzo en el lateral derecho: llega Kosta Nedeljkovic

Mientras se discute el rol de Shankland, el club sigue moviéndose en el mercado. Rangers confirmó la llegada de Kosta Nedeljkovic, cedido por Aston Villa por una temporada, con obligación de compra. El serbio, internacional con su país y de solo 20 años, se convierte en el undécimo fichaje estival de McInnes.

Su zona de influencia está clara: peleará con Dujon Sterling y Ross McCrorie por el lateral derecho. Una posición marcada en rojo desde el inicio de la pretemporada.

“Era una demarcación que identificamos al comienzo de la pretemporada. Miramos varias opciones”, detalló McInnes. “El club había dependido de Dujon, que tiene un historial de lesiones, así que queríamos traer un tipo diferente de lateral”.

Ahí entra Nedeljkovic. “Tengo una alta opinión de Dujon, pero con Kosta tienes a un jugador similar a Vanja Dragojevic en el centro del campo, solo que en el lateral: mucha ilusión, atletismo y capacidad para ir arriba y abajo por la banda”, lo definió el técnico. “Muestra buena calidad y un auténtico deseo de desempeñar el rol”.

McInnes no esconde que aún está en fase de construcción. “Como jugador joven, todavía tendrá áreas que mejorar, pero estamos deseando ayudarle a desarrollarse”.

Entre la paciencia con los goles de su capitán y la apuesta por un lateral de 20 años, el plan de McInnes en Ibrox queda claro: jerarquía en el vestuario, competencia feroz en el once y un mensaje directo al grupo antes de Europa. El brazalete no se negocia; el puesto, sí.

Derek McInnes defiende a Lawrence Shankland como capitán de Rangers