Logotipo completo Pelo Tahoy

Elche y Alavés se enfrentan por la permanencia en La Liga

Elche y Alavés se citan en el Estadio Manuel Martínez Valero en un duelo de alta tensión por la permanencia en La Liga. El calendario marca la jornada 35 de la temporada 2025 y ambos llegan separados por solo dos puntos: Elche es 14.º con 38 puntos y Alavés 18.º con 36, en zona de descenso. Con cuatro fechas por disputarse, el margen de error es mínimo y este partido puede marcar un antes y un después en la lucha por seguir en la élite.

El contexto clasificatorio lo dice todo. En la liga, Elche ha construido su colchón casi exclusivamente en casa: 8 victorias, 7 empates y solo 2 derrotas en 17 partidos como local, con 28 goles a favor y 18 en contra. Es uno de los bloques más fiables del campeonato en su estadio, con 7 porterías a cero y únicamente 2 encuentros sin marcar. Alavés, en cambio, vive una temporada mucho más sufrida, especialmente lejos de Vitoria: 3 victorias, 3 empates y 11 derrotas como visitante, 17 goles a favor y 30 encajados. Su diferencia de goles global (-13) y la etiqueta de “Relegation - LaLiga2” en la tabla subrayan la urgencia con la que afronta este desplazamiento.

Claves tácticas: fortaleza local contra necesidad visitante

Los datos de alineaciones dibujan dos identidades claras. Elche ha rotado sistemas pero con una constante: estructuras de tres o cinco defensas. El 3-5-2 es su dibujo más repetido (10 veces), seguido por el 5-3-2 (6) y varias variantes con tres centrales (3-4-1-2, 3-1-4-2, 3-4-3). Es un equipo que se siente cómodo protegiendo su área, cerrando carriles interiores y saliendo rápido. No en vano, su mayor goleada en casa ha sido un 4-0 y su peor derrota, un 1-3, muestra que rara vez se descompone del todo en el Martínez Valero.

Alavés, por su parte, se ha apoyado sobre todo en el 4-4-2 (16 partidos), complementado con el 4-1-4-1 (8) y algunas variantes como 5-3-2 o 4-2-3-1. Es un equipo más lineal, que busca amplitud por bandas y centros hacia sus referencias ofensivas. Sus máximas goleadas (3-1 en casa y un 3-4 fuera) indican que cuando el plan funciona, es capaz de generar volumen ofensivo, pero su fragilidad defensiva —53 goles encajados, misma cifra que Elche pero con peor equilibrio en los partidos a domicilio— le penaliza mucho.

En el plano disciplinario, ambos equipos comparten un perfil intenso. Elche concentra un alto número de amarillas entre los minutos 31-45 y 61-75, mientras que Alavés incrementa su agresividad en el tramo final (76-90 y añadido), donde acumula gran parte de sus tarjetas. En un partido tan cargado de tensión, la gestión emocional y las decisiones en los últimos minutos pueden ser decisivas.

El peso de los goleadores

En un contexto tan apretado, las figuras ofensivas adquieren un valor diferencial. En Elche, André Silva se ha consolidado como referencia: 10 goles en 27 apariciones, con una notable eficacia de cara a puerta (26 tiros a puerta de 37 intentos) y una precisión de pase del 79%. Es un delantero que participa en la circulación, baja a recibir y ataca bien los espacios. Además, desde los once metros aporta una seguridad importante: 3 penaltis lanzados, 3 convertidos, sin fallos esta temporada. Para un equipo que ha marcado 45 goles en 34 partidos —1,3 por encuentro— su acierto es oro puro.

Alavés reparte su amenaza entre dos nombres: Toni Martínez y Lucas Boyé, ambos con 11 goles en la liga. Toni Martínez ha disputado 33 encuentros (28 como titular), con 70 disparos totales y 32 a puerta, y añade 3 asistencias. Es un delantero de volumen, que vive mucho del área y del choque (445 duelos disputados, 232 ganados), ideal para fijar centrales y abrir espacios. Boyé, por su parte, complementa con un perfil más asociativo y de desborde: 74 regates intentados (37 exitosos), 25 pases clave y una capacidad de generar faltas (36 recibidas) que puede ser determinante en un partido cerrado. Desde el punto de penalti, Boyé también ofrece fiabilidad: 3 penaltis marcados, ninguno fallado.

Colectivamente, ambos equipos muestran cifras ofensivas similares (45 goles Elche, 40 Alavés), pero la diferencia aparece en la solidez local: Elche encaja 1,1 goles de media en casa, frente al 1,8 que recibe Alavés como visitante. Esa brecha defensiva puede inclinar la balanza si el encuentro se rompe.

Dinámica reciente y antecedentes directos

La forma reciente en la liga refuerza la sensación de contraste. Elche llega con una racha “LWWWL” en sus últimos cinco partidos, es decir, 3 victorias y 2 derrotas. Es un equipo algo irregular, pero que ha demostrado capacidad para encadenar triunfos (su mejor racha de victorias es de tres seguidas). Alavés, con un “LWLDD”, solo ha ganado uno de sus últimos cinco, con 2 empates y 2 derrotas, síntoma de que le está costando rematar partidos que compite.

En los enfrentamientos directos recientes, contando solo partidos oficiales y excluyendo amistosos, el equilibrio se rompe a favor de Alavés. De los cuatro últimos duelos competitivos:

  • En octubre de 2025, en Vitoria, Alavés se impuso 3-1 como local.
  • En febrero de 2022, en el Martínez Valero, Elche ganó 3-1.
  • En octubre de 2021, en Mendizorroza, Alavés venció 1-0.
  • En mayo de 2021, de nuevo en Elche, Alavés ganó 0-2.

El balance de estos cuatro partidos oficiales es de 3 victorias para Alavés, 1 para Elche y ningún empate. Además, Alavés ha sido capaz de ganar en dos de sus tres últimas visitas ligueras al Martínez Valero, un dato que le da argumentos para creer pese a su mal rendimiento general fuera de casa.

Detalles finos: penaltis, portería a cero y capacidad de reacción

Desde los once metros, ambos equipos presentan un 100% de acierto colectivo en la temporada: Elche ha transformado sus 4 penaltis y Alavés sus 6. A nivel individual, André Silva y Lucas Boyé no han fallado ninguno de los penaltis que han ejecutado. En un partido que puede decidirse por detalles, cualquier acción en el área puede ser determinante.

Elche, con 7 porterías a cero (todas en casa), muestra una clara capacidad para cerrar partidos cuando se adelanta, mientras que Alavés solo ha dejado su portería imbatida en 3 ocasiones en toda la liga. Además, los vitorianos se han quedado sin marcar en 10 encuentros (7 de ellos a domicilio), frente a los 5 partidos sin anotar de Elche (solo 2 en casa). Estadísticamente, es más probable que el conjunto ilicitano vea puerta y que Alavés sufra para encontrar el gol si el choque se le pone cuesta arriba.

El veredicto

El escenario invita a pensar en un partido tenso, con fases de mucho respeto y tramos de ida y vuelta cuando las urgencias aprieten. Elche llega con mejor dinámica, un fortín en el Martínez Valero y un sistema defensivo que se adapta bien a partidos de alta presión. Alavés, en cambio, se aferra a la inspiración de su doble punta Toni Martínez–Boyé y a su buen recuerdo reciente en este estadio para intentar un golpe que podría sacarle del descenso.

Sobre la base de los datos, Elche parte con ligera ventaja: mejor rendimiento en casa, más solidez atrás y un contexto clasificatorio algo menos angustioso. Sin embargo, la desesperación de Alavés y su historial favorable en los últimos enfrentamientos directos invitan a no descartar un partido abierto y con alternativas. Un triunfo local parece el desenlace más lógico, pero no sería extraño que el marcador se decidiera por un solo gol de diferencia y que los protagonistas ofensivos —André Silva por un lado, Toni Martínez y Lucas Boyé por el otro— tengan la última palabra en una tarde que puede marcar el destino de ambos clubes en La Liga.