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Estevao regresa a la Seleção: superando la lesión y nuevo ciclo

En una sala de prensa de Brisbane, lejos de casa pero con acento claramente brasileño en cada palabra, Estevao volvió a sentirse jugador de la selección. El delantero del Chelsea, de apenas 19 años, celebró su regreso oficial a Brasil tras un periodo que pudo haber quebrado más de una carrera.

Su nombre reaparece en la lista de Carlo Ancelotti para la próxima FIFA Super Date, con dos amistosos ante Australia y un duelo frente a India. No es una convocatoria más. Es la primera desde que se rompió el isquiotibial derecho jugando para el Chelsea en abril de 2026, una lesión que lo dejó fuera del Mundial.

La herida del Mundial perdido

El golpe fue doble: físico y emocional. Mientras el planeta miraba el Mundial 2026, él lo veía desde fuera. Sin botas, sin césped, sin himno en fila.

Tras la lesión, el extremo optó por un tratamiento conservador en su exclub Palmeiras. Se recuperó, pero el calendario no perdonó: se quedó sin la Copa del Mundo. Y esa ausencia pesó.

En Brisbane, no escondió lo que significó ver el torneo por televisión. Habló de “un momento muy especial” que se le escapó, de días duros, de silencios largos. Y, sobre todo, de quiénes lo sostuvieron.

Su familia y su fe religiosa fueron el ancla. Él mismo lo resumió con una palabra que repitió como mantra: resiliencia. Enfrentar cada día, dejar atrás lo que ya había pasado, fijar la mirada solo en el futuro. Un paso a la vez.

Del impacto precoz al desafío de recuperar su lugar

Antes de que el músculo dijera basta, Estevao había irrumpido con una fuerza inusual en la selección de Ancelotti. Gol a Chile. Gol a Corea del Sur. Gol a Senegal. Gol a Túnez. Un inicio de ciclo que lo colocó rápidamente en la conversación como pieza de presente, no solo de futuro.

Ahora, el reto es distinto: recuperar espacio en un ataque donde conviven Rodrygo y Vinicius Junior. Competencia feroz, escaparate máximo.

Se le preguntó por la presión, por la ansiedad de volver a pelear un puesto. La respuesta fue seca, sin rodeos: no es ansiedad, es privilegio. Para él, estar elegido por Ancelotti no es una carga, sino combustible. Lo ve como una motivación diaria para entrenar más fuerte y rendir al límite en cada partido.

Australia, India y un examen silencioso

El escenario de su regreso no será en casa, pero el examen cuenta igual. Brasil abre su gira ante Australia este viernes en el Queensland Country Bank Stadium de Townsville. Después, otro duelo contra los Socceroos el 29 de septiembre en el Suncorp Stadium de Brisbane.

El cierre será el 3 de octubre, frente a India, en el imponente Salt Lake Stadium de Kolkata. Tres partidos, tres oportunidades para enviar un mensaje claro: que la lesión ya es pasado y que su nombre debe figurar en el núcleo duro del nuevo ciclo de la selección.

Entre vuelos largos, ruedas de prensa y sesiones de entrenamiento, Estevao sabe que esta convocatoria no es solo un premio a la recuperación. Es una puerta. Si la atraviesa con la misma determinación con la que superó aquellos meses sin jugar, puede que este viaje por Australia e India marque algo más que un regreso: el inicio de su verdadera era con Brasil.