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Everton y el precio histórico de Liam Delap

Everton ya sabe lo que le costaría sacar a Liam Delap de Stamford Bridge. Y no es poca cosa: tendría que convertirlo en el delantero más caro de su historia para convencer a Chelsea.

El club de Londres ha fijado el listón en torno a los 40 millones de libras por el atacante de 23 años, una cifra que no se mueve pese a que el inglés solo marcó un gol en 28 partidos de Premier League la pasada temporada y dos tantos en 41 encuentros oficiales. Chelsea no quiere desprenderse de él a la ligera tras apenas un curso en el club y exige, como mínimo, recuperar con creces su inversión inicial, con un beneficio cercano a los 10 millones.

Una puja Premier por Delap

Everton no está solo. Nottingham Forest y Newcastle United forman, junto a los de Liverpool, el trío de clubes de la Premier League que lidera la carrera por Delap. A la espera, observando desde cierta distancia, aparece también Leeds United.

En Nottingham, Oliver Glasner ha sido claro desde que llegó. El técnico, que en su etapa en Crystal Palace trabajó con Jean-Philippe Mateta y que ya ha impulsado la llegada de Jorgen Strand Larsen por un récord de 48 millones el pasado 2 de febrero, quiere un ‘9’ que actúe como referencia fija. Ha pedido a la directiva del City Ground que vaya con todo a por Delap, y el propietario Evangelos Marinakis está dispuesto a respaldar a su quinto entrenador “permanente” en menos de un año con otro esfuerzo fuerte en el mercado.

Newcastle vive un escenario muy distinto. El club está en plena transición tras el final del ciclo de Eddie Howe, que cerró el jueves una etapa de cinco años al mando. La entidad trabaja para incorporar a Matthias Jaissle, técnico alemán de 38 años actualmente en Al Ahli, como sucesor, pero su llegada aún no se ha concretado. Esa indefinición frena, por ahora, cualquier movimiento definitivo por Delap.

Leeds United, por su parte, sigue la situación con interés. Busca competencia para Dominic Calvert-Lewin, pero lanzarse de lleno a por Delap, con la etiqueta de fichaje ambicioso, choca con una realidad económica ajustada: el club intenta cerrar la compra récord de James Trafford por unos 40 millones de libras para la portería, lo que deja poco margen para otra operación de ese calibre.

Everton, entre la ambición y la factura

Para Everton, el precio marcado por Chelsea no es un simple número. Es una frontera histórica.

Si el club de Goodison Park —o de Hill Dickinson Stadium, en su nueva era— aceptara pagar esos 40 millones de libras, Delap se convertiría en el delantero centro más caro que haya fichado nunca. La referencia actual del mercado del club sigue siendo Gylfi Sigurdsson, cuya llegada hace casi nueve años costó 45 millones. Por detrás aparecen los desembolsos iniciales de 35 millones por Richarlison y Tyler Dibling.

El contexto deportivo de Delap añade matices. El delantero firmó 12 goles en la Premier League 2024/25 con Ipswich Town, un rendimiento notable en un equipo que terminó descendiendo de forma inmediata al Championship. Ese descenso activó una cláusula de liberación por 30 millones de libras, que abrió la puerta a conversaciones con varios clubes interesados.

Everton estuvo en esa primera carrera por su fichaje. El plan era claro: presentarle el proyecto de ser la gran figura ofensiva de un nuevo ciclo en Hill Dickinson Stadium. David Moyes, poco dado a exponer en público sus objetivos de mercado, rompió su costumbre y admitió abiertamente el interés.

“Sí, hemos tenido la oportunidad de hablar con él. Habló con tres o cuatro clubes. Nos ha dado la opción de exponer nuestro caso. Probablemente vamos un poco por detrás, pero nunca se sabe lo que puede pasar”, llegó a decir el técnico tras esas reuniones.

Chelsea se impone… y ahora aprieta

Aquella batalla la ganó Chelsea. El club londinense ofrecía algo que Everton no podía igualar: fútbol de Champions League y la posibilidad de trabajar de nuevo a las órdenes de Enzo Maresca, el entrenador que ya conocía a Delap de su etapa en Manchester City. El proyecto, sobre el papel, era perfecto para el delantero.

El guion, sin embargo, se torció pronto. Maresca dejó el club el día de Año Nuevo. La dirección de Chelsea reaccionó con un giro brusco: contrató a Liam Rosenior con un contrato de seis años y medio… para despedirlo menos de cuatro meses después. Ahora, el banquillo de Stamford Bridge tiene nuevo dueño: Xabi Alonso.

En ese contexto inestable, Delap no ha terminado de explotar. Sus cifras de la pasada campaña están lejos de justificar por sí solas un traspaso de 40 millones. Pero Chelsea se aferra a su potencial, a su edad, y al mercado inflacionado de la Premier. No hay rebajas. Quien lo quiera, tendrá que pagar precio de estrella.

¿Hasta dónde llega el deseo de Everton?

La pregunta, ahora, se traslada a Goodison Park. ¿Está Everton dispuesto a romper su estructura salarial y de fichajes por un delantero que todavía no ha demostrado ser determinante en la élite, pese a su buen año en Ipswich?

El interés es real, el encaje deportivo también. Delap encaja en la idea de tener un ‘9’ joven, con margen de crecimiento y capaz de liderar el ataque durante varios años. Pero cada vez que se repite la cifra —40 millones— resuena algo más fuerte la duda: ¿es este el momento de dar un golpe sobre la mesa o el riesgo es demasiado alto para un club que no puede permitirse errores caros?

Chelsea ha movido ficha. El precio está sobre la mesa. Ahora le toca a Everton decidir si su apuesta por Delap merece entrar en el territorio de los fichajes que marcan una década.