Logotipo completo Pelo Tahoy

Frank Lampard y el nuevo Coventry en la Premier League

La escena es sencilla: un músico, Tom Grennan, confeso aficionado del Coventry City, frente al entrenador que ha devuelto al club a la Premier League después de 25 años. La charla, en The Football Interview, se emite cada sábado en BBC One, también en BBC iPlayer, BBC Football YouTube y en la web y la app de BBC Sport. El segundo episodio de la temporada, el 29 de agosto, tiene un protagonista claro: Frank Lampard.

Ocho años después de iniciar su carrera en los banquillos, el técnico de 48 años se mira en dos espejos muy concretos. No en cualquiera. En Jose Mourinho y Carlo Ancelotti, los entrenadores que marcaron su etapa dorada como jugador del Chelsea.

“Jose y Carlo son como las dos caras de la moneda”, explica Lampard a la BBC. Dos estilos, dos maneras de mandar. Dos formas de entender el vestuario.

El molde de un entrenador

Lampard recuerda al Mourinho más intenso, el que se metía en la piel del futbolista. “Jose estaba muy encima de ti, te transmitía su autoconfianza, pero si te salías de la línea o hacías algo mal, sentías su fuerza”, resume. Un liderazgo frontal, casi abrasivo.

Ancelotti, en cambio, era otra cosa. “Carlo era tranquilo y calmado. Cuando miras atrás piensas: ‘qué buen ambiente para trabajar’. Sentías que confiaba en ti”. Ese clima, esa serenidad, se le ha quedado grabada. “Intento tomar pequeños fragmentos. Probablemente estoy en un punto intermedio”.

Lampard convivió con ambos en el Chelsea y con ellos levantó Premier League y FA Cup. No habla desde la teoría, habla desde el césped y desde el vestuario que compartió con algunos de los mejores jugadores del mundo.

Encontrar el punto medio

Ahora, al frente del Coventry City, busca ese equilibrio cada semana. “A veces empiezo a ir hacia ser Jose, otras veces me voy y soy un poco más Carlo”, admite. Es una batalla interna que reconoce sin rodeos.

En sus primeros pasos como técnico, sentía casi la obligación de marcar territorio. “Los entrenadores jóvenes, llegas y sientes que tienes que criticar un mal rendimiento o decir algo de un jugador que llega tarde”, cuenta. Con el tiempo, ha cambiado la mirada. “Cuanto más hago este trabajo, más me doy cuenta de que todos son humanos”.

Un ejemplo sencillo: el futbolista que aparece tarde al entrenamiento. Antes, castigo. Ahora, contexto. “A veces un chico llega tarde y no conoces la historia que hay detrás. Saltar sobre él y ser ese mánager duro… ahí tienes que ser más Carlo”. Pero la relajación también tiene límites. “Si estás más tranquilo y la gente está en el campo sin hacer su trabajo, entonces tienes que ser un poco más Jose”.

Entre el látigo y el abrazo, Lampard ha encontrado su zona de confort. Y con ella ha construido el ascenso más importante del Coventry en un cuarto de siglo.

El ascenso que lo cambia todo

Lampard no es nuevo en la élite. Como jugador, tres Premier League, una Champions en 2012, cuatro FA Cups, dos League Cups y una Europa League. Un palmarés de leyenda. Sin embargo, coloca el ascenso con el Coventry muy cerca de esas noches históricas.

“Cuando asciendes, es difícil compararlo con ganar la Champions con el Chelsea”, reconoce. “Ganar en Múnich fue la mejor noche futbolística de mi vida como jugador, de lejos”. Pero lo que ha vivido en Coventry tiene otro peso, más emocional, más íntimo. “Cuando haces algo con un club que ha pasado por lo que ha pasado, cuando trabajas con un grupo de chicos tan buenos en el vestuario… nunca había experimentado, especialmente como entrenador, tener un grupo tan bueno”.

La imagen que describe es potente. “Cuando ascendimos contra el Blackburn, tuve una oleada de emoción pura, todo me vino encima”. Ese día, dice, se coló directamente en la lista de sus mayores logros.

El contexto da aún más valor a la gesta. Lampard llegó al Coventry en noviembre de 2024, con la temporada en marcha. Cerró el curso campeón del Championship con 95 puntos. Un golpe sobre la mesa de un entrenador al que muchos miraban con escepticismo tras sus etapas irregulares en la Premier.

Derby, Chelsea, Everton: el pasado que no se borra

Su trayectoria en los banquillos ha sido todo menos lineal. En 2018 asumió el reto del Derby County y lo llevó hasta la final del play-off de ascenso, donde cayó ante el Aston Villa. Aquel proyecto le abrió la puerta del Chelsea, pero la aventura en Stamford Bridge duró 18 meses. Despido en enero de 2021.

Más tarde, el Everton. Menos de un año en Goodison Park y otro cese, en enero de 2023. Un “mixed bag”, como se diría en Inglaterra: luces y sombras, ilusión y golpes.

Lampard no es ajeno a los críticos, pero ha aprendido a no vivir para ellos. “La cosa con el fútbol moderno es que eres brillante un minuto y al siguiente puede que no lo seas, y todo el mundo te lo hará saber”, le dice a Tom Grennan. La frase llega cargada de experiencia.

“Hay que tener cuidado intentando demostrar que todos los que dudan están equivocados, porque no es posible”. La ambición personal está ahí, lo admite. “Mi ambición personal de demostrar que cualquier escéptico está equivocado siempre está, pero intento que no sea mi motor”.

Conoce el terreno que pisa. “He estado en la Premier League como jugador, he estado como entrenador, entiendo el desafío. No puedo adelantarme ni preocuparme demasiado por el mundo exterior, porque si no sucumbes a ello y empiezas a tomar decisiones distintas”.

El nuevo reto: sobrevivir siendo fiel a sí mismo

El Coventry vuelve a la Premier League y el escenario cambia por completo. Lampard lo sabe y no lo disfraza. “Tendremos que adaptarnos al reto diferente de esta temporada, especialmente en defensa”, avisa.

Hay una idea que no quiere perder: la identidad que les dio el ascenso. “Queremos mantener las cosas buenas del año pasado”, subraya. Pero no se engaña. “Seríamos unos tontos si pensáramos que vamos a salir y jugar como en el ‘Champ’ cada semana, cuando dominamos muchos partidos”.

La élite no perdona. El estreno lo dejó claro: derrota por 3-0 ante el campeón, el Arsenal, en la primera jornada. Un baño de realidad. Y, a la vez, una medida exacta de lo que viene.

La valentía como bandera

Cuando le preguntan por el objetivo, la cuestión es inevitable: “Todo el mundo me va a preguntar: ‘¿mantenerse en la liga, es ese tu objetivo?’”. Lampard no rehúye la respuesta. “Por supuesto que sería un éxito, porque es un reto enorme para nosotros”. Pero no quiere que su equipo salga encogido.

“El principio será entrar y decir: ‘saquemos pecho y seamos valientes’”. Esa es la consigna. Nada de complejos. “Estos chicos se han ganado llegar hasta donde están, así que que entren con esa actitud. Hay mucho que perder, pero salid y mostraos”.

El siguiente examen llega en casa, ante otro recién ascendido, el Hull City, en el primer partido en su estadio esta temporada. Después del golpe en el Emirates, el Coventry necesita una reacción. Lampard también.

Entre Jose y Carlo, entre el recuerdo de Múnich y la crudeza de la tabla de la Premier, el técnico se juega algo más que la permanencia: se juega consolidar, por fin, la versión definitiva de Frank Lampard entrenador.