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Hugo Ekitike: lesionado hasta 2026 y valorado en 116 millones

Hugo Ekitike no va a jugar en Anfield en muchos meses. Quizá ni siquiera en lo que queda de temporada. Sin embargo, su nombre sigue instalado en la franja más alta del mercado: su valor estimado ya se dispara hasta los 116 millones de libras.

El delantero francés, fichado el pasado verano desde Eintracht Frankfurt por unas 79 millones de libras, llevaba un inicio de etapa en Liverpool de auténtico nueve élite: 17 goles en sus primeros siete meses antes de romperse el tendón de Aquiles en abril. Desde entonces, silencio competitivo y un horizonte médico que no invita al optimismo: no se le espera hasta finales de 2026 o, con suerte, principios del próximo año natural.

Un lesionado de 116 millones

El CIES Football Observatory ha calculado que, pese a la gravedad de la lesión y la larga inactividad, el valor de mercado de Ekitike alcanza ya las 116 millones de libras. La estimación se apoya en varios factores: inflación general del mercado, proyección de rendimiento, edad —apenas 24 años, sin haber tocado todavía su pico— y el rango realista que un club comprador estaría dispuesto a pagar.

En su caso, el perfil es claro: delantero joven, francés, con números de élite en un gigante de la Premier. El tipo de futbolista que suele encajar en la agenda de Paris Saint-Germain, acostumbrado a manejar cifras de tres dígitos en sus grandes operaciones. Bajo ese prisma, la cifra deja de sonar tan desorbitada.

Todo, eso sí, queda supeditado a una incógnita: cuándo volverá a pisar el césped.

Iraola enfría los plazos

Andoni Iraola ya avisó en julio de que el regreso de Ekitike va para largo. En una actualización sobre los lesionados de larga duración, el técnico marcó claramente el orden de vuelta:

«En cuanto al orden, creo que el más cercano a regresar es [Giovanni] Leoni. Después estarán Conor [Bradley] y Hugo, pero sobre todo los dos últimos están todavía muy lejos. Hablamos de meses y de mucho tiempo aún fuera».

Leoni y Bradley arrastran graves lesiones de rodilla. Ekitike, su rotura de Aquiles. A esa lista se sumó también Alexander Isak, que se perdió buena parte de la pasada campaña. El sueco, ya recuperado, se ha convertido en pieza capital: el equipo necesita su gol más que nunca mientras el francés continúa en la enfermería.

Gakpo como nueve… si sigue

Ante ese panorama, Iraola ya ha deslizado una posible solución interna: Cody Gakpo como delantero centro.

«Creo que Cody puede jugar como 9. No lo hemos probado en pretemporada porque no tenemos suficientes extremos. Él sabe lo que necesitamos de él en su posición preferida, como extremo izquierdo, pero he hablado con él sobre sus minutos como 9. Ya lo ha hecho antes y puede ayudarnos ahí».

La idea es clara: un Gakpo más cerca del área, Isak como referencia constante y, cuando llegue el momento, Ekitike como gran refuerzo de invierno… o más tarde. Pero hay un matiz que lo condiciona todo: el futuro del neerlandés.

Tottenham ha mostrado interés en fichar a Gakpo y su continuidad en Anfield más allá de septiembre no está garantizada. Si se abre esa puerta, el efecto dominó puede ser inmediato.

Barcola, Minteh, Mbaye y un ataque en reconstrucción

La llegada de Bradley Barcola desde Paris Saint-Germain podría facilitar la salida de Gakpo, al cubrir parte de los minutos en banda. Aun así, en el club se maneja un escenario claro: solo se le dejaría marchar si también aterriza al menos uno entre Yankuba Minteh e Ibrahim Mbaye. Incluso se contempla la opción de incorporar a ambos.

El resultado es un frente de ataque en plena mutación. Dos fichajes estivales, Barcola y uno de esos jóvenes objetivos, más Isak —que, si arranca fuerte, puede sentirse casi como un nuevo fichaje— y la sombra de Ekitike esperando su momento.

Liverpool se asoma a la nueva temporada con un nueve estrella en la grada, un valor de mercado de 116 millones de libras congelado en la camilla y un rompecabezas ofensivo que todavía se está montando. La pregunta ya no es solo cuándo volverá Hugo Ekitike, sino cómo será el ataque que se encuentre cuando por fin regrese.