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QPR se estrelló contra un muro en su partido

QPR se estrelló una y otra vez contra un muro. Dominó, insistió, acumuló ocasiones… y se marchó sin premio.

El conjunto londinense firmó 17 remates, nueve de ellos a puerta, frente a solo dos intentos del equipo visitante, que ni siquiera obligó a intervenir a Pierce Charles. El guion fue de ataque contra defensa, pero el marcador nunca se movió.

Los que más sentirán la frustración serán Kone y Vale. Ambos se toparon con Bonham hasta en cuatro ocasiones cada uno. El guardameta se agigantó en Loftus Road y sostuvo a los suyos en los momentos de mayor asedio, convirtiendo en nada el volumen ofensivo de QPR.

La desesperación local llevó a Stephan a agitar el banquillo con fuerza. Ordenó un cambio cuádruple en busca del gol liberador e hizo debutar a los fichajes veraniegos Dennis Cirkin y Tariq Lamptey. Más piernas, más profundidad, más ritmo por fuera. Nada bastó. Siempre aparecía una mano de Bonham, una pierna rival o el último toque impreciso.

Mientras QPR se queda con la sensación de haber dejado escapar dos puntos, el sabor en el otro vestuario es muy distinto. El Bolton de Steven Schumacher, recién ascendido tras conquistar los play-offs de League One la temporada pasada, puede mirar la tabla con una sonrisa contenida.

Siete años después de su última presencia en la segunda categoría, el club suma cuatro puntos en sus dos primeros partidos de liga. No es un arranque brillante en cuanto a juego, pero sí sólido en resultados. Y en un regreso al Championship, esa base suele marcar la diferencia cuando la temporada empieza a apretar de verdad.