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Inter y Liverpool intensifican la negociación por Curtis Jones

El pulso entre Inter y Liverpool por Curtis Jones sube de tono. El campeón de la Serie A ha vuelto a la carga por el centrocampista inglés, decidido a reforzar su medular antes del nuevo curso en Italia. En Anfield, sin embargo, no se mueve una coma: el precio está marcado y no hay rebajas a la vista.

Inter insiste, Liverpool se planta

Inter ya lo intentó a comienzos de verano con una oferta inicial en torno a los 25 millones de euros. La respuesta de Liverpool fue tajante: no. Desde el club inglés dejaron claro que valoran a Jones cerca de los 40 millones, una cifra que se ha convertido en la línea roja de la negociación.

Lejos de retirarse, el club nerazzurro ha regresado a través de intermediarios con una nueva propuesta de 35 millones. Es un salto importante respecto al primer intento, pero sigue sin alcanzar el listón fijado en Merseyside. Y allí, la postura es firme: no hay interés en rebajar la tasación.

El contexto contractual añade picante al escenario. Jones ha entrado en el último año de su contrato en Anfield, una situación que suele empujar a los clubes vendedores a negociar. Esta vez no. Los dirigentes de Liverpool, según se ha trasladado, están dispuestos incluso a asumir el riesgo de perder al jugador libre en 2027 antes que aceptar una oferta que consideren por debajo de su valor real.

Un valor de mercado con referencia en la Premier

Liverpool no solo se apoya en su propia valoración interna. También mira al mercado. Dentro del club se señala el traspaso de Conor Gallagher a Tottenham Hotspur por 40 millones de euros desde Atletico Madrid como referencia clara para fijar el precio de Jones.

El mensaje implícito es evidente: si un centrocampista inglés de perfil similar se ha movido en esa franja, Jones no saldrá por menos. Para Inter, que busca ajustar su presupuesto tras otra temporada de éxito doméstico, la operación se convierte en un delicado ejercicio de equilibrio financiero y deportivo.

Una vieja obsesión nerazzurra

La admiración de Inter por Curtis Jones no nace este verano. El club italiano ya tanteó su fichaje en el mercado de enero, entonces con una fórmula más prudente: cesión inicial y opción de compra. Liverpool ni siquiera se sentó a hablar. Rechazo inmediato.

Ahora el enfoque ha cambiado. Inter quiere un traspaso definitivo para apuntalar un centro del campo que necesita piernas, criterio y versatilidad tras otra campaña coronada con el título de Serie A. El perfil de Jones encaja en ese plan: técnica depurada, buena conservación de balón y capacidad para rendir en varios roles en la medular.

Un producto puro de Anfield

Curtis Jones es, además, algo más que un activo de mercado para Liverpool. Es uno de los símbolos recientes de la academia del club. Ha pasado toda su carrera profesional en Anfield, desde que dio el salto al primer equipo en 2019.

Desde entonces ha superado las 220 apariciones con la camiseta red, aportando goles, asistencias y, sobre todo, una versatilidad que ha permitido a distintos entrenadores utilizarlo por dentro, más adelantado o incluso en funciones mixtas. No es la estrella más ruidosa del vestuario, pero sí uno de los nombres que han sostenido la rotación en temporadas de máxima exigencia.

Esa trayectoria explica en buena parte la dureza de la postura del club. No se trata solo de números; también de jerarquía interna y de mensaje hacia el resto de la plantilla y de la cantera.

Renovación en el aire, prioridad clara

A día de hoy no hay conversaciones activas para ampliar su contrato. El escenario, sin embargo, no está cerrado. Desde Liverpool se transmite que existe disposición a negociar unas nuevas condiciones si, más adelante, se dan las circunstancias adecuadas para ambas partes.

Mientras tanto, la prioridad es otra: retener al jugador salvo que Inter llegue a los 40 millones que se exigen. Nada por debajo parece suficiente para romper un vínculo que se ha ido forjando durante años.

Inter aprieta, sube la oferta y mide cada euro. Liverpool mira al mercado, a sus principios y a su proyecto deportivo. La pregunta ya no es solo cuánto vale Curtis Jones, sino quién está dispuesto a pagarlo. Y ahí, de momento, el tiempo corre a favor de Anfield.