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Karim Benzema apoya a Zidane como seleccionador de Francia

Karim Benzema nunca ha sido de medias tintas. Y cuando se trata de Zinedine Zidane, mucho menos. A las puertas de un cambio histórico en el banquillo de la selección francesa, el veterano delantero ha salido al frente para respaldar con fuerza al hombre que marcó su carrera en el Santiago Bernabéu.

En una entrevista con Konbini, dentro de la sección “In or Out”, Benzema dejó claro lo que siente ante la inminente transición en el banquillo de Les Bleus tras el final del largo ciclo de Didier Deschamps, golpeado por la reciente eliminación en semifinales del Mundial 2026.

“Es una leyenda, es el hermano mayor”, soltó Benzema, sin rodeos, al hablar de Zidane y del vínculo forjado en el Real Madrid, donde juntos levantaron Champions League como quien colecciona noches históricas. Y remató, con una mezcla de ilusión y cautela: “¿Estoy contento con que se convierta en seleccionador de Les Bleus? No sé seguro si será él, pero si es él, sí, estoy seriamente feliz”.

El eco de una sociedad legendaria

El posible aterrizaje de Zidane en el banquillo francés reabre de inmediato una pregunta inevitable: ¿hay espacio para un último baile de Benzema con la camiseta azul?

A sus 38 años, el delantero no se ha apagado. Lejos de Europa, pero no del gol, sigue exhibiendo su instinto en Al-Hilal. Nueve tantos en 13 partidos esta temporada sostienen la idea de que su olfato sigue intacto. Antes, en Al-Ittihad, firmó 57 goles en 87 encuentros, cifras que hablan de continuidad, no de nostalgia.

La conexión con Zidane no es un simple recuerdo emotivo. Durante los dos ciclos del técnico en el banquillo del Real Madrid (2016-18 y 2019-21), Benzema fue uno de sus hombres de máxima confianza. Marcó 108 goles en ese periodo, solo superado por Cristiano Ronaldo dentro de aquellas plantillas. No eran solo números: era jerarquía silenciosa, movimientos al servicio del colectivo, y la capacidad de sostener la delantera incluso cuando el foco mediático apuntaba al tridente “BBC” junto a Ronaldo y Gareth Bale.

Aquella etapa dejó una colección de títulos que define una era: tres Champions League consecutivas (2016, 2017, 2018), dos Ligas, varias Supercopas de Europa y de España, y Mundiales de Clubes. Zidane en la banda, Benzema en el área. Una sociedad que funcionó como reloj suizo en las noches grandes.

Un nuevo escenario en Les Bleus

El contexto de la selección, sin embargo, ya no es el mismo que cuando Benzema regresó brevemente al equipo nacional. La línea ofensiva de Francia se ha rejuvenecido y reconfigurado. Junto a las figuras consolidadas de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé, han irrumpido nombres como Michael Olise y Bradley Barcola, símbolos de una nueva generación que reclama minutos, balones y protagonismo.

Cualquier hipotético regreso de Benzema dependería de una sola cosa: la mirada de Zidane sobre el presente y el futuro del equipo. Qué tipo de ataque quiere, qué peso dará a la experiencia, cuánto margen concederá a los jóvenes. No habrá sentimentalismos: será una cuestión de proyecto, de equilibrio, de vestuario.

Zidane ya demostró en el Real Madrid que sabe gestionar estrellas, egos y etapas finales de carrera. Con Benzema, supo pasar del rol de escudero de Cristiano al de referencia ofensiva. La pregunta es si, en un escenario internacional con tanta competencia y tanta energía joven, considerará que todavía hay una última misión para su “hermano mayor” en la selección.

La cuenta atrás para el anuncio

Mientras tanto, en los despachos de la Fédération Française de Football, el movimiento ya está en marcha. El organismo ha convocado una rueda de prensa para este martes, encabezada por su presidente, Philippe Diallo, después de una reunión extraordinaria del comité ejecutivo esa misma mañana.

Todo apunta en una dirección: salvo giro de guion de última hora, Diallo presentará oficialmente a Zidane como sucesor de Didier Deschamps al frente de Les Bleus. La federación aún no ha estampado el anuncio definitivo, pero el propio presidente ya había adelantado que la decisión se comunicaría antes de final de mes. Todo indica que el martes será el día en que esa promesa se concrete ante los focos.

Si se confirma, Francia cerrará el capítulo Deschamps, una etapa marcada por títulos y estabilidad, para abrir el libro Zidane, un nombre que por sí solo eleva las expectativas. En paralelo, las palabras de Benzema resuenan como un guiño, una declaración de fidelidad y, quizá, una puerta entreabierta.

Porque si Zidane se sienta en el banquillo de Les Bleus, la verdadera incógnita no será solo cómo jugará Francia, sino si el técnico volverá a llamar al delantero que mejor entendió su libreto en las noches más grandes. Y si, a los 38 años, Karim Benzema está dispuesto a escribir un último capítulo con la camiseta azul.