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KCB FC se sacude: revolución silenciosa para títulos

KCB FC no quiere otra temporada gris. Después de un curso 2025/26 que dejó sabor amargo —séptimo en la FKF Premier League y cuarto en la FKF Cup— el club ha decidido moverse con decisión. Y lo ha hecho donde más duele y más se nota: en el banquillo y en el vestuario.

Un cuerpo técnico con más colmillo

El veterano Robert Matano no estará solo en la trinchera. El club ha incorporado a Peter Okidi Okoth como asistente, tras su salida de Mombasa United, recién ascendido. A su lado trabajará Bonface Olouch Otieno, que llega desde Gor Mahia para hacerse cargo de los porteros.

No son retoques cosméticos. Matano lo dejó claro: el club ha ido a por perfiles que encajen con su idea de juego y con la exigencia que quiere imponer. “Hemos sido deliberados en identificar jugadores que encajen en la forma en que queremos jugar y que tengan la calidad, disciplina y mentalidad que se requiere en KCB. El refuerzo de nuestro cuerpo técnico nos permitirá estar mejor preparados para las exigencias de la nueva temporada”, afirmó.

En la trastienda también hay movimiento. Tobby Owino, incorporado la pasada campaña como analista de video, seguirá siendo una pieza clave en la preparación de partidos. A su lado, Samuel Macharia continuará como preparador físico tras regresar al club en la segunda mitad del curso anterior. El mensaje es claro: cada detalle cuenta.

Siete caras nuevas para cambiar el guion

La sacudida no se queda en la pizarra. KCB ha acometido una auténtica remodelación de plantilla con siete fichajes que apuntan directamente al once y a la competitividad interna.

Por los costados de la defensa llegan dos laterales específicos: el derecho Mark Oduor, procedente de Shabana FC, y el izquierdo Jim Owili, firmado desde Mara Sugar. Dos refuerzos que hablan de una intención nítida: ganar profundidad y solidez desde las bandas.

En el eje del equipo, Matano suma músculo y criterio. Fidel Origa, mediocentro defensivo con pasado reciente en Gor, aportará equilibrio por delante de la zaga. Un poco más arriba, el encargado de encender la luz será Brian Ouru, mediapunta creativo que llega desde Mathare United.

La amenaza por fuera tendrá acento burundés. El extremo Franck Nduwimana aterriza desde Gorilla, de Ruanda, para aportar desborde y velocidad en los duelos abiertos. En el área, el peso del gol recaerá en Assis Mambote, delantero procedente de Shabana, llamado a pelear cada balón como si fuera el último.

Para completar el nuevo esqueleto del mediocampo, KCB incorpora a Geoffrey Ojunga, centrocampista central que llega desde Bandari. Un fichaje que añade alternativas y variantes tácticas a un sector que necesitaba aire fresco tras la última campaña.

No se trata de sumar nombres, sino de cambiar la piel del equipo. De arriba abajo.

Ambición declarada desde los despachos

La revolución no nace solo del vestuario. Llega respaldada desde los despachos. El patrono del club, Azu Ogola, no escondió el listón que se marcan internamente. “KCB ha demostrado de forma constante su ambición por competir al más alto nivel, y estos cambios reflejan nuestro compromiso con la construcción de un equipo capaz de pelear por trofeos. Hemos armado un cuerpo técnico fuerte y hemos fichado jugadores de calidad que comparten nuestra visión”.

No hay dobles lecturas. La entidad no quiere un equipo que simplemente compita; quiere un equipo que incomode a los candidatos al título y se meta en la pelea por los trofeos nacionales. Ogola lo remató con una declaración de intenciones: en cada partido, ser competitivos y hacer sentir orgullosa a la afición con actuaciones consistentes.

Matano, al mando de un proyecto sin excusas

Con la experiencia de Robert Matano al frente, KCB entra en la temporada 2026/27 de la SportPesa League sin coartadas. Tiene un cuerpo técnico reforzado, una estructura analítica consolidada y una plantilla renovada con perfiles específicos para cada línea.

La pregunta ya no es qué le faltó al equipo la temporada pasada. La pregunta es otra, mucho más incómoda y mucho más interesante: con todo este arsenal nuevo, ¿hasta dónde está obligado a llegar KCB en la lucha por los títulos domésticos?