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Leicester City se adapta a la League One

Leicester City ya ha asumido su nueva realidad. League One, plantilla recortada y un mercado de fichajes que todavía puede llevarse a varios nombres importantes. Russell Martin no se engaña: el club tendrá que estar preparado para más despedidas antes del cierre de la ventana estival.

El técnico dejó fuera de la convocatoria al central belga Wout Faes y al extremo Stephy Mavididi en el empate del estreno liguero ante Notts County, el sábado en Meadow Lane. No fue un detalle menor. Ambos habían participado en la pretemporada y Mavididi incluso fue titular en la victoria en la EFL Cup ante Northampton apenas una semana antes.

Esta vez, ni un minuto. Ni siquiera banquillo.

La lectura es clara: Martin no cuenta con ellos a medio plazo si el mercado sigue apretando.

Un vestuario en movimiento

“Creo que estamos navegando y gestionando el cambio de la mejor manera”, explicó el entrenador a BBC Radio Leicester, en plena fase de reconstrucción del club tras el descenso.

Martin subrayó el comportamiento profesional de Faes y Mavididi, pero también la necesidad de pensar ya en un Leicester sin ellos.

“Han sido muy respetuosos, creo que nosotros también los estamos tratando con respeto. Mientras estén aquí, entrenan, están involucrados. Simplemente sentimos que, para nosotros, tenemos que estar preparados para estar sin ellos”, dijo.

El técnico fue transparente: el interés existe, las ofertas también. Y no precisamente simbólicas.

“Hemos rechazado ofertas por ambos, pero eso sigue en marcha, así que ya veremos, aunque no estoy seguro de que ninguno vaya a irse pronto”, añadió, dejando el escenario abierto pero sin urgencias aparentes.

La sensación es de transición permanente. Plantilla joven, ventas necesarias, resultados por construir.

Un estreno con tensión

Sobre el césped, Leicester rozó el triunfo. Ganaba hasta el minuto 81, cuando Notts County firmó el empate y apagó lo que habría sido una victoria de confianza en el debut en League One. El golpe no fue tanto táctico como emocional.

Martin lo atribuyó a la ansiedad y a la “tensión” de un grupo que, en muchos casos, está dando sus primeros pasos a este nivel con la camiseta del club.

“La mayor enseñanza para nosotros es que, si no nos cuidamos entre nosotros con el balón, como no lo hicimos en los últimos 20 minutos, el partido se convierte en eso, y no nos favorece”, analizó.

El equipo dejó de mandar con la pelota, se metió atrás sin quererlo y el duelo se le hizo largo.

“Es la única frustración y se debe a que tenemos un par de momentos que nos hacen ponernos ansiosos y no jugamos con la intensidad ni el detalle suficientes con el balón en nuestro propio campo, y el juego vuelve una y otra vez”, lamentó.

La lección quedó marcada: sin personalidad con la pelota, Leicester sufre, aunque el rival no sea de la parte alta.

Juventud, fogueo y un guiño al futuro

No todo fueron sombras. Martin insistió en que hubo “muchas cosas que gustaron” en el estreno liguero. Entre ellas, el debut desde el banquillo del delantero Admir Bristric, otro símbolo de la apuesta por la juventud.

“Estoy realmente contento con el grupo que tenemos, de verdad”, aseguró el técnico.

La imagen final del partido fue reveladora: con Bristric en el campo, el tridente ofensivo era muy joven, quizá demasiado para manejar con frialdad una ventaja mínima en los minutos decisivos.

“Son muy jóvenes, lo viste al final. Con Admir, el trío de ataque era muy joven”, recordó Martin.

Ahí asomó otra necesidad del proyecto: experiencia. Jugadores que sepan cerrar partidos, enfriar pulsaciones y sostener el plan cuando el marcador aprieta y el reloj corre en contra.

“Probablemente nos vendrían bien un par de jugadores que hayan estado ahí y lo hayan hecho, que nos ayuden a gestionar un partido de esa manera, así que ya veremos, pero no hay nada inminente en el próximo día o dos”, admitió.

Leicester se mueve entre dos fuegos: vender para cuadrar la plantilla y el proyecto, y fichar lo justo para no dejar desprotegido a un grupo que ya vive al límite de su madurez competitiva. El mercado aún no ha dado su último golpe. La cuestión es si, cuando se cierre la ventana, Martin tendrá suficientes piezas para que este Leicester no solo sobreviva en League One, sino que vuelva a mirar hacia arriba.