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Liverpool se acerca a acuerdo por Bradley Barcola

Liverpool y PSG se acercan, por fin, a un acuerdo por Bradley Barcola. Desde Francia se da por hecho que el internacional galo está cada vez más cerca de aterrizar en la Premier League y de protagonizar uno de los grandes bombazos del mercado.

Loïc Tanzi, de L’Équipe, asegura que el extremo está “destinado a convertirse en el mayor traspaso de un jugador de Ligue 1 a un club extranjero”. Una frase que lo dice todo sobre la magnitud de la operación que negocian Anfield y el Parque de los Príncipes.

PSG baja de 170 a 140 millones… pero marca la línea

El culebrón Barcola entra en sus últimos capítulos. Durante el pico de las conversaciones, en París llegaron a valorar al atacante en torno a los 170 millones de euros. Una cifra desorbitada incluso para los estándares actuales.

Ahora, el club francés ha rebajado sus pretensiones hasta los 140 millones de euros, unos 119,7 millones de libras. Sigue siendo un precio altísimo, pero supone un descenso significativo respecto a la postura inicial.

“Ces dernières heures, Paris restait ferme sur ses dernières demandes : 140 M€. Encore une semaine”

escribió Tanzi en sus redes sociales, subrayando que el PSG mantiene esa tasación y maneja un margen temporal de siete días para cerrar o romper la negociación.

Ese nuevo listón acerca el acuerdo a la referencia que el propio PSG utilizaba: las operaciones recientes de Manchester City y Chelsea por Elliot Anderson (116 millones de libras) y Morgan Rogers (117 millones de libras). Barcola se coloca, así, en esa misma galaxia económica.

Liverpool quiere dos fichajes arriba… y quizá un tercero

En Liverpool el plan deportivo es claro: el club busca, como mínimo, dos incorporaciones ofensivas este verano, con Barcola en el centro del proyecto. Y no se descarta un tercer movimiento en ataque si se abre la ventana adecuada.

El jugador y su entorno se muestran cada vez más confiados en que el acuerdo con los Reds de Andoni Iraola termine cristalizando. La sensación es que el trato está más cerca que nunca, después de un verano de idas y venidas.

Ha sido un culebrón largo. Demasiado para una afición que ve cómo se agota el tiempo mientras el equipo necesita refuerzos de peso en la punta de lanza.

Minteh cerca… y un ‘9’ aún por llegar

La presión se dispara en los despachos de Anfield. Siete días parecen muy pocos para cerrar tres incorporaciones de ataque. Aun así, las últimas informaciones apuntan a que Liverpool podría tener prácticamente encarrilado el fichaje de Yankuba Minteh tras una tercera oferta.

Si Barcola y Minteh terminan vistiéndose de rojo, faltaría todavía la tercera pieza: todo apunta a un delantero centro que complete un frente ofensivo profundo y competitivo para Iraola en la temporada 2026/27.

El director deportivo Richard Hughes y su equipo trabajan contra el reloj. El objetivo es claro: entregar a su entrenador una línea de ataque “cargada de pólvora” para competir en todos los frentes desde el primer día.

Un ataque ilusionante, un medio campo corto y un lateral al límite

El plan, sin embargo, deja zonas descubiertas. En el club se asume que, aun con esos refuerzos ofensivos, la plantilla seguirá corta en el centro del campo y en el lateral derecho.

Iraola, técnico vasco de ideas muy marcadas, confía en poder “arreglar” el agujero del mediocampo con los jugadores que ya tiene a su disposición. Es una apuesta fuerte: ajustar estructuras, apretar comportamientos sin tocar demasiado el mercado en una zona clave.

Más delicado aún parece el escenario en el lateral derecho. A día de hoy, solo Jeremie Frimpong aparece como opción senior natural para ese costado. Un riesgo evidente en una temporada larga, con alta exigencia física y un calendario comprimido.

La sensación es nítida: por mucho que Liverpool cierre el fichaje de Barcola y complete su triple apuesta ofensiva, el equipo llegará justo, como mínimo, a la primera mitad del curso 2026/27. La pregunta ya no es solo si lograrán firmar al francés. Es si bastará con dinamitar el ataque para tapar las grietas que siguen abiertas detrás.