Logotipo completo Pelo Tahoy

Liverpool y el interés por Ibrahim Mbaye: ¿una necesidad urgente?

Liverpool mira el reloj del mercado con una certeza incómoda: necesita atacantes. Varios. Pero, de momento, no será a cualquier precio ni a cualquier nombre, y ahí entra en juego Ibrahim Mbaye.

Según The Athletic, el interés de Liverpool por el extremo senegalés ha quedado en una fase muy preliminar. El periodista Andy Jones detalla que tanto Bayer Leverkusen como Liverpool han sondeado la posibilidad de fichar al jugador este verano, pero fuentes de alto nivel en el club inglés insisten en que la operación “no ha ido más allá” y niegan que exista un acuerdo en los términos personales.

Es decir: nada cerrado, ni mucho menos avanzado, pese a los rumores que circulan.

El precio de Mbaye y el rompecabezas del ataque

Ahí aparece el otro gran condicionante: el dinero. Desde Francia se apunta a que PSG valora a Mbaye en torno a las 43 millones de libras. Una cifra considerable para un futbolista de 18 años, por muy prometedor que sea.

El cálculo interno en Anfield es claro: ¿cuánto se puede invertir en otro atacante si la gran prioridad del verano se llama Bradley Barcola? El francés podría costar más de 120 millones de libras, una operación que condicionaría cualquier otro movimiento ofensivo.

Liverpool sabe que necesita, como mínimo, dos delanteros antes de que se cierre la ventana. Y dentro del club hay quien ve razonable incluso ir a por tres: dos extremos y un delantero centro que permita dosificar a Alexander Isak durante la temporada.

Con esa hoja de ruta, la comparación es inevitable: encontrar un perfil de nivel alto, joven, con margen de crecimiento y claramente más barato que Mbaye no será sencillo en un mercado inflado.

Un perfil que encaja en la pizarra

Sobre el césped, el encaje futbolístico de Ibrahim Mbaye en Liverpool parece evidente. No como estrella inmediata, sino como pieza de un ataque rediseñado.

Si la carga goleadora se va a concentrar en el delantero centro, los extremos deben convertirse en generadores de ocasiones. Jugadores que desborden, atraigan marcas y alimenten el área, más que finalizadores compulsivos.

Ahí es donde el informe de Andy Jones dibuja a un Mbaye ideal para ese rol: un extremo derecho que explota su aceleración y su capacidad de giro para escapar de zonas estrechas, evitando choques físicos en los que podría salir perdiendo. Un futbolista que, cuando conduce, lo hace con intención de dañar, de romper líneas, y que suele transformar esas conducciones en ocasiones para sus compañeros más que en disparos propios.

Es joven. Muy joven: 18 años. Es un proyecto, no un producto terminado. Y el precio, para muchos, se antoja alto. Pero en el contexto actual, pagar entre 40 y 50 millones por un extremo derecho con ese techo puede acabar pareciendo una operación inteligente dentro de unos años.

La gran cuestión para Liverpool es sencilla: ¿prefiere ver cómo Mbaye multiplica su valor en otro club que apueste por su desarrollo, o quiere ser precisamente ese club?

Doce días para decidir

El reloj manda. Quedan 12 días para que el mercado de verano se cierre y, por ahora, el expediente Mbaye está en pausa. No roto, no descartado de forma definitiva, pero lejos de un punto de no retorno.

Todo apunta a que el panorama se aclarará cuando Liverpool resuelva, para bien o para mal, la operación Bradley Barcola. A partir de ahí, el club sabrá con exactitud cuánto margen económico le queda para reforzar las bandas y el centro del ataque.

Lo que no admite discusión es el diagnóstico deportivo: la plantilla necesita más pólvora y más creatividad arriba. La pregunta es si Ibrahim Mbaye formará parte de esa respuesta… o si Liverpool mirará atrás en unos años y se preguntará cuánto costó realmente dejar pasar esta oportunidad.