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Liverpool pierde a Konaté y busca reemplazo en la defensa

Ibrahima Konaté se marcha. Sin acuerdo para renovar, el central francés abandonará Liverpool cuando expire su contrato y dejará un hueco enorme junto a Virgil van Dijk, el socio que ha tenido desde 2021 en el corazón de la defensa de Anfield.

No es un caso aislado. Tras las salidas de Andy Robertson y Mohamed Salah este mismo verano, y la marcha de Trent Alexander-Arnold a Real Madrid el año pasado, el balance económico es demoledor: apenas 10 millones de libras ingresados por cuatro de los futbolistas más influyentes del club en el último lustro. Deportivamente, el golpe es todavía mayor.

Con los centrales de élite a precio de oro, el margen de error es mínimo. Richard Hughes, Arne Slot y el departamento de captación de Liverpool tienen que acertar. Y rápido.

Jan Paul van Hecke, la vía lógica

El nombre que encaja casi de manual es Jan Paul van Hecke. El central de Brighton ya ha sido vinculado a Liverpool desde Países Bajos, y su perfil parece diseñado para un equipo que quiere mandar con balón.

Ha jugado tanto en línea de tres como en defensa de cuatro, un detalle clave para un Liverpool que aún busca el encaje ideal de los fichajes del pasado verano. Es sereno, maneja bien la salida desde atrás y, además, ha aportado números en el último tercio: tres goles y tres asistencias en esta Premier League.

Su forma de competir también le acerca al molde Konaté. Recibe 1,21 faltas por 90 minutos en liga, prácticamente calcado al 1,19 del francés, un indicador de cómo atrae presión y sabe proteger el balón ante rivales que muerden arriba. Sin pelota, no se esconde: está en el percentil 72 de centrales de la Premier en intercepciones por 90 minutos (1,32), un defensor que anticipa y salta a robar.

No domina tanto el juego aéreo como Konaté pese a sus 1,90 m, pero al lado de Van Dijk y con el imponente Jeremy Jacquet sumándose a la pretemporada, el encaje colectivo puede compensar esa diferencia. Además, conoce bien a su posible futuro capitán: ha compartido convocatoria con él en la selección de Países Bajos, donde suma 10 internacionalidades y ha sido llamado para el Mundial en Norteamérica por delante de nombres como Matthijs de Ligt o Stefan de Vrij.

Ese vínculo con Van Dijk es un plus evidente. El problema es el calendario: su participación en el Mundial obliga a Liverpool a moverse muy pronto o a esperar a que termine el torneo para sentarse a negociar.

Van Hecke entra en su último año de contrato con Brighton, lo que puede facilitar un acuerdo, pero también ha despertado interés. Tottenham lo tiene en su agenda mientras Roberto De Zerbi remodela su plantilla, y Chelsea también aparece en la lista de pretendientes. Brighton, por su parte, apunta a un precio en torno a las 50 millones de libras.

Joachim Andersen, experiencia y músculo

Si Liverpool decide apostar por algo más inmediato y menos costoso, el camino lleva a Joachim Andersen. El danés, que se hizo un nombre en la Premier en Crystal Palace y ahora lidera la zaga de Fulham, ofrece un perfil distinto al de Van Hecke, pero muy útil para cubrir varios de los rasgos que se pierden con Konaté.

Andersen es dominante por arriba, agresivo en las áreas e implacable en despejes e intercepciones, sin ser un problema con el balón en los pies, aunque no tan progresivo en la conducción y el pase como el neerlandés. Mide prácticamente lo mismo que Van Hecke y acumula seis temporadas de experiencia en la Premier, además de 49 internacionalidades con Dinamarca.

Sus números lo colocan entre el 10% de centrales con más toques y duelos aéreos ganados en la liga inglesa. No solo podría asumir parte del trabajo de Konaté; también serviría de relevo directo para Van Dijk, aliviando la carga del capitán, que ha jugado más minutos que cualquier otro futbolista de 34 años esta temporada.

Llegó a Fulham por 30 millones de libras hace dos años y, dentro del mercado actual, sería claramente la opción más barata de esta lista. A sus 29 años, ofrece fiabilidad sin cerrar el paso a Jacquet ni a Giovanni Leoni, dos jóvenes que el club ve como proyectos serios de futuro.

Los datos de Jacquet, en particular, lo acercan bastante al molde Konaté. De ahí que en Liverpool no descarten un puente temporal en forma de central experimentado o incluso confiar en lo que ya tienen. Si eligen ese puente, pocos perfiles encajan mejor que Andersen.

El regreso imposible (o no) de Jarell Quansah

El nombre más llamativo por contexto es el de Jarell Quansah. Liverpool lo vendió a Bayer Leverkusen hace apenas un año por 35 millones de libras y ahora, con la salida de Konaté, esa decisión se mira con lupa.

El canterano había dejado destellos de enorme madurez junto a Van Dijk en la última temporada de Jürgen Klopp, aunque su confianza se resintió en el arranque de la era Slot, especialmente tras ser sustituido al descanso en el primer partido del técnico neerlandés. Su marcha se entendió entonces como un paso lógico. Hoy, con el panorama actual, se ve mucho menos clara.

En Leverkusen, Quansah se ha disparado. Se ha consolidado como uno de los centrales jóvenes más completos del continente y se ha ganado un sitio en la selección inglesa para el Mundial de este verano. En la Bundesliga solo fue regateado dos veces en toda la temporada, un dato brutal para un central de su edad. Con balón también ha crecido: 90,3% de acierto en el pase y 0,55 regates exitosos por 90 minutos, señal de que se atreve y acierta.

El gran obstáculo es el precio. Liverpool se guardó una cláusula de recompra escalonada y dejó preacordadas las bases contractuales para un hipotético regreso. Podría repescarlo ya este verano por 69,4 millones de libras.

Sin embargo, informaciones desde Alemania apuntan a que el escenario más realista sería esperar un año, cuando la cláusula baje a 52 millones. Deportivamente, otro curso en Leverkusen no le vendría mal a Quansah, viendo su progresión. Pero la sensación en Anfield es inevitable: dejar marchar al mejor central puro salido de la academia desde Jamie Carragher, justo antes de perder a Konaté, suena ahora a decisión difícil de justificar.

Alessandro Bastoni, el golpe de efecto

El nombre de Alessandro Bastoni en la órbita de Liverpool dispara la imaginación de cualquier aficionado. Es uno de los centrales más completos de Europa y, por jerarquía, se acerca más a un heredero de Van Dijk que a un sustituto directo de Konaté.

Zurdo, con capacidad para actuar también como lateral izquierdo, ayudaría a tapar la marcha de Robertson y las dudas en torno al nivel de Kostas Tsimikas mientras Milos Kerkez termina de asentarse. Su estatus, eso sí, lo convertiría en titular indiscutible por el centro, lo que obligaría casi seguro a desplazar a Van Dijk al perfil derecho.

Los datos de Bastoni en Serie A son de élite. Está entre el 10% de centrales con más asistencias, pases acertados y balones largos precisos, y en el 5% superior en grandes ocasiones creadas, número de toques y xG concedido mientras está en el campo. Un defensa que manda con y sin balón.

Hubo un momento esta temporada en que su salida pareció más cercana que nunca. Tras su expulsión ante Bosnia y Herzegovina y la consiguiente debacle de la selección italiana, el ambiente se enrareció. Se habló de ofertas, de un posible cambio de ciclo.

No obstante, el presidente de Inter, Giuseppe Marotta, dejó claro recientemente que Bastoni no ha expresado intención de marcharse y todo apunta a que seguirá en Milán una temporada más, pese al interés de gigantes como Barcelona.

Si se abre una mínima rendija para sacarlo del club al que llegó hace nueve años, Liverpool tiene la obligación de estar en la conversación. Porque, con Konaté en la puerta de salida y Van Dijk acercándose al tramo final de su carrera, la próxima decisión en el centro de la defensa no solo definirá un verano. Puede marcar el rumbo de toda una era en Anfield.

Liverpool pierde a Konaté y busca reemplazo en la defensa