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Un mal cierre de pretemporada para el Manchester United

El cierre de la pretemporada dejó un mal sabor de boca para Manchester United. A una semana del estreno en la Premier League ante el recién ascendido Hull City, el equipo de Michael Carrick se adelantó dos veces frente a AC Milan… y acabó goleado 4-2 en Wroclaw. Un aviso incómodo justo antes de que empiece lo serio.

Brotes verdes… y un correctivo

Entre las pocas buenas noticias, el regreso a escena de Marcus Rashford, Kobbie Mainoo y Lisandro Martínez, que disputaron sus primeros minutos del verano. El capitán Bruno Fernandes y Youri Tielemans completaron los 90 minutos, señal de que ya afinan la puesta a punto.

El balance físico tampoco deja grandes alarmas. Tras seis partidos de preparación, Carrick parece llegar sin nuevas lesiones importantes, con la excepción de ese problema en el pie de Mason Mount en Gotemburgo hace siete días. Lo que al principio se trató como una simple precaución ya le ha dejado fuera de casi tres encuentros completos en pleno momento de forma.

El problema es otro. En julio y agosto también mandan los marcadores, y un 4-2 ante un Milan dirigido por el ex técnico del United, Ruben Amorim, no encaja en el relato optimista que el club buscaba proyectar.

Tres de los cuatro tantos italianos llegaron en remates a quemarropa dentro del área. Quienes pudieron ver repeticiones —no hubo VAR en Wroclaw— apuntaron que uno de ellos parecía en fuera de juego. El último golpe lo firmó Ruben Loftus-Cheek: arrancada larga, superó en carrera a Lisandro Martínez y fusiló a Senne Lammens. Sin el guardameta, el castigo habría sido aún más duro.

Grietas en la banda izquierda y un mediocampo expuesto

El United sufrió especialmente cada vez que AC Milan cambiaba el juego hacia la derecha. Luke Shaw, que también jugó el partido completo, quedó demasiadas veces con demasiados metros por cubrir, sin ayudas suficientes para cerrar el costado.

Las distancias entre defensa y mediocampo no parecían enormes, pero nadie las tapó con la intensidad necesaria. Tras cinco partidos veraniegos muy prometedores, fue también la tarde en la que se vio la inexperiencia del reciente fichaje Andrey Santos, desbordado por momentos en la zona ancha.

Todo esto dará material de sobra a Carrick para reflexionar en el vuelo de regreso a Manchester, mientras decide cómo encarar el arranque liguero.

“Estamos decepcionados con lo de hoy”, admitió el técnico en MUTV. “No jugamos bien. No hay excusas”. Directo, sin paños calientes.

El regreso de Rashford, foco silencioso del día

Más allá del marcador, el duelo puede quedar marcado por un detalle que va mucho más allá de la pretemporada. Con una hora de juego disputada, Carrick movió el banquillo y, entre seis cambios, dio entrada a Marcus Rashford.

Era su primera aparición con el club de su vida desde aquel partido en campo de Viktoria Plzen en la Europa League, el 12 de diciembre de 2024. Después llegó su destierro deportivo bajo Amorim y dos cesiones consecutivas, primero a Aston Villa y luego a Barcelona, desde donde pocos imaginaban que regresaría a Old Trafford.

Carrick tuvo margen de sobra, en sus comparecencias con la prensa británica en Maynooth el jueves, para aclarar si Rashford seguirá más allá de este mes. No lo hizo. El futuro del atacante sigue abierto.

Desde el club se apresuraron a filtrar que el dorsal 9 que lució en Polonia no es definitivo, un matiz pensado para frenar posibles quejas de aficionados dispuestos a estampar ese número en la nueva camiseta.

Rashford, 28 años, se mostró tranquilo. En su primer calentamiento durante el partido, aplaudió el recibimiento de los seguidores del United situados en el fondo hacia el que corría. Casi al mismo tiempo, en esa misma portería, Samuel Chukwueze empujaba el primer empate del Milan.

En la segunda parte, el delantero salió a calentar más tarde que otros suplentes, pero aún tuvo tiempo para compartir un par de filigranas de pase con Lisandro Martínez, rival en una semifinal de Copa del Mundo apenas un mes atrás.

Ya sobre el césped, se notó de inmediato su tendencia a abrirse más a la banda que Patrick Dorgu, el jugador al que sustituyó en el costado izquierdo. Para el registro, los goles del United en este último ensayo llevaron la firma de Dorgu y Harry Maguire.

Su primera carrera terminó en falta en contra. Poco después, una acción brillante pegado al banderín de córner, en la que dejó atrás a un rival, levantó a buena parte del público de sus asientos. No fue una reaparición deslumbrante, pero sí sólida. Y, a estas alturas, no hacía falta mucho más.

Una semana para ordenar ideas… y un mercado que arde

El estreno en la Premier League, con visitas a Hull City y luego la cita en casa ante Ipswich, ofrecerá pistas mucho más claras sobre lo que Carrick tiene en mente: su once tipo, el rol real de Rashford, el peso de los nuevos fichajes y las jerarquías en defensa.

La cuenta atrás hacia el cierre del mercado, el 1 de septiembre, añadirá una capa de tensión. Lo que hoy parece un simple amistoso olvidable puede convertirse en una referencia clave cuando se decida el futuro de uno de los símbolos del club.

Entre la goleada encajada, las dudas tácticas y el regreso de Rashford, el United sale de Wroclaw con más preguntas que respuestas. La próxima semana, y las oficinas durante este mes, dirán si este tropiezo fue solo un mal ensayo… o el primer aviso serio de la temporada que se avecina.