Logotipo completo Pelo Tahoy

Manchester United busca reforzar la plantilla: lateral izquierdo y mediocentro

Manchester United entra en las dos últimas semanas del mercado con la sensación de que falta algo. El club ya ha desembolsado 85 millones de libras para reforzar el centro del campo con Andrey Santos y Youri Tielemans, pero Michael Carrick no se conforma. Sabe que, para acercarse a sus grandes rivales de la Premier League, la plantilla necesita más cirugía.

“Creo que tenemos un equilibrio bastante bueno cuando pones la plantilla sobre la mesa, pero sí, por supuesto que nos gustaría más. Nos gustaría más, tenemos que seguir empujando para tener más. Hay una o dos zonas donde nos gustaría mejorar y sentimos que existe la posibilidad de hacerlo”, explicó el técnico, según recoge The Sun.

Un mensaje claro: el mercado no ha terminado para los Red Devils.

El rompecabezas del lateral izquierdo

La prioridad inmediata está en el costado izquierdo de la defensa. United rastrea opciones para un nuevo lateral, una posición que se ha convertido en un pequeño quebradero de cabeza. El club ha mantenido contactos informales con los representantes de Lewis Hall, defensor de Newcastle United. Parecía una vía interesante.

Pero Newcastle ha reaccionado rápido para apagar cualquier especulación sobre una posible salida del joven lateral. Puerta casi cerrada. United mira entonces hacia otra dirección: Myles Lewis-Skelly, de Arsenal. Gusta el perfil, pero hay un problema evidente: su tasación se considera demasiado alta a estas alturas del mercado.

El mensaje, sin embargo, no cambia. Carrick insiste en que el club debe estirar los límites para competir al máximo nivel, incluso en un contexto financiero exigente. “El dinero es dinero. Lo entiendo. Sigue tratándose del fútbol y ahí es donde está la competición. Creo que hay un equilibrio de responsabilidad de este club y de lo que sentimos de forma natural como grupo: intentar ganar partidos y ser exitosos. Sentimos que tenemos que pelear por todo en lo que estamos involucrados, entendiendo también, siendo realistas, cómo ha sido la historia reciente durante un periodo de tiempo”, subrayó.

Ambición total en el centro del campo

En la medular, la ambición apunta muy alto. United realizó el mes pasado una nueva consulta por Aurelien Tchouameni, centrocampista de Real Madrid. Una operación extremadamente complicada, casi una quimera en términos de viabilidad, pero que sirve para medir la vara de las aspiraciones de Carrick para su once titular.

El técnico no solo habla de fichajes. Habla de estado de ánimo, de impulso competitivo. “La confianza que hemos sacado de los últimos meses y de lo que logramos en la liga es importante. Hay muchas cosas que influyen, pero la situación es la que es, ya sea por las finanzas o por lo que sea. Ahora tenemos que sacar el máximo provecho de ello, pero tenemos que seguir empujando, de verdad, y forzar todos los límites posibles para poder ganar otra vez, básicamente. Y ese es el reto al final del día, ya sea esta temporada o, con suerte, la siguiente. Tiene que ser, bueno, queremos que sea lo antes posible, y hacia eso apuntamos todos”, remató.

A la zaga del gasto de los grandes

La presión sobre la directiva es evidente. Manchester United es, a día de hoy, el único club del tradicional “Big Six” que no ha superado la barrera de los 100 millones de libras en un solo fichaje estelar este verano. Todos sus rivales ya han dado ese golpe de efecto.

Manchester City se ha reforzado con Elliot Anderson. Tottenham ha apostado fuerte por Sandro Tonali. Chelsea ha sacudido el mercado con Morgan Rogers. Mientras tanto, en Old Trafford la inversión se ha repartido, sin esa gran incorporación que marque la narrativa del verano.

Eso no significa que el proyecto esté quieto. Al contrario. United quiere capitalizar el impulso de la pasada temporada bajo el mando de Carrick, cuando el equipo terminó tercero en la Premier League y selló su regreso a la Champions League. El objetivo ahora es claro: convertir ese paso adelante en un hábito, no en una excepción.

El nuevo curso arranca con una visita a Hull City el 22 de agosto. Allí no habrá margen para excusas financieras ni para teorías de mercado. Solo contará lo de siempre: once jugadores, un balón y la obligación, casi histórica, de que Manchester United vuelva a comportarse como un gigante. ¿Estará la plantilla a la altura de esa exigencia cuando se cierre la ventana de fichajes? La respuesta se escribirá en estas dos últimas semanas frenéticas de verano.