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Mastantuono y su futuro en el Mundial: la decisión de Scaloni

La ilusión de Franco Mastantuono llegó a Ezeiza con la misma fuerza con la que se abrió paso en Madrid. El joven de 18 años se sumó a la concentración de la selección en el complejo de entrenamiento Lionel Messi después de una temporada de debut complicada, pero intensa: 23 apariciones que lo pusieron en el radar de la campeona del mundo. Sin embargo, su billete al Mundial está hoy en serio riesgo.

No es el físico. Es la pizarra.

El cuerpo técnico de Lionel Scaloni afina el lápiz en las últimas horas antes del cierre del plazo para entregar la lista definitiva. Cada jugador del grupo preliminar se revisa al detalle, pieza por pieza, como si se tratara de un rompecabezas que no admite errores. En ese tablero, Mastantuono aparece como una carta atractiva, pero no imprescindible.

“Todavía tenemos algunas dudas que vamos a resolver en los próximos días”.

No habló de lesiones, ni de cansancio. Habló de decisiones.

El entrenador insistió después en el filtro final: la forma en la que llegan los jugadores. “El rendimiento de los jugadores, que lleguen en plenitud”, remarcó como criterio innegociable. De ahí se desprende el mensaje que sobrevuela la concentración: si Mastantuono se queda fuera, será por pura cuestión táctica, no por falta de condiciones ni por un problema físico.

El joven delantero, de físico impecable y energía desbordante, queda así atrapado en un juego de equilibrios. Su lugar depende, en gran medida, de lo que ocurra con tres nombres que hoy concentran buena parte de la atención del staff médico: Nahuel Molina, Nico González y Gonzalo Montiel. Los tres arrastran molestias y pasarán pruebas específicas para medir su respuesta en esfuerzos de alta intensidad.

Apertura de Ventana

Ahí se abre una ventana.

Si alguno de ellos no supera los test dinámicos previstos, se liberará un hueco que obligará a reconfigurar el mapa táctico. Ese movimiento podría abrirle la puerta a Mastantuono, sobre todo si Scaloni decide compensar una baja en banda o en el lateral con una variante ofensiva diferente, más fresca, más imprevisible.

Si, por el contrario, Molina, González y Montiel responden bien y quedan aptos, el margen para apuestas juveniles se reduce de golpe. En un Mundial, los entrenadores suelen refugiarse en las certezas, en los jugadores que ya conocen el vértigo de los grandes escenarios. Y ahí es donde el delantero paga el precio de su edad y de un primer año en la élite que, aunque valioso, todavía no lo consolida como indiscutible.

En el complejo Lionel Messi, el ambiente mezcla tensión y expectativa. El grupo sabe que la próxima criba será dolorosa. Algunos se juegan su primera gran cita; otros, quizás, la última. Mastantuono está en el primer grupo, mirando de reojo la lista definitiva y las camillas de la sala médica, consciente de que una luz verde o roja en los informes de sus compañeros puede cambiar su destino inmediato.

La situación no admite equívocos: la decisión sobre él será estratégica. Scaloni busca un plantel equilibrado para defender la corona mundial en el Grupo J, donde esperan Argelia, Austria y Jordania. Un grupo incómodo, engañoso, con estilos diferentes que obligan a un abanico amplio de recursos. Más variantes ofensivas o más solidez estructural. Más desequilibrio joven o más oficio. De esa balanza depende, en parte, la suerte del delantero.

Argentina, campeona vigente, no puede permitirse llegar con dudas físicas. Por eso el foco, puertas adentro, está en “ordenar” el estado del plantel antes del debut. Una vez resuelta la cuestión médica, llegará el momento de los cortes definitivos. Y ahí, en esa lista final que siempre deja heridos, Mastantuono sabrá si su primera temporada entre la élite europea le alcanza para subirse al avión o si tendrá que seguir esperando su turno.

El Mundial no perdona tiempos de maduración. Scaloni tampoco. Y el futuro inmediato del joven atacante se definirá en cuestión de días, quizá de horas, mientras la selección afina los últimos detalles de una defensa del título que no admite vacilaciones.

Mastantuono y su futuro en el Mundial: la decisión de Scaloni