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El mediocampo del Liverpool: La pieza que falta

Si hoy se le pregunta a cualquier aficionado del Liverpool dónde hace falta reforzar la plantilla, la respuesta sale sola: el mediocampo.

La urgencia es evidente. El centro del campo está desajustado, fuera de sitio. Andoni Iraola ha construido un equipo que necesita presionar alto, morder arriba y, al mismo tiempo, mandar en la zona ancha. Sin un mediocampo que funcione como bloque, todo su plan se tambalea.

Y ahí está el problema: Iraola no tiene ahora mismo en la plantilla a jugadores que, juntos, puedan sostener ese modelo. Individualmente, las piezas tienen sentido. En conjunto, no terminan de encajar.

La solución pasa por una incorporación muy concreta: un mediocentro que complemente lo que ya hay, que no compita por hacer lo mismo, sino que equilibre.

Un rompecabezas llamado mediocampo del Liverpool

Una de las grandes razones por las que Iraola aún no ha conseguido sacar la mejor versión de su equipo es la falta de equilibrio en la sala de máquinas. Sobra perfil repetido, falta contraste.

Dominik Szoboszlai quiere ir, correr, acosar al rival. Es ideal para un sistema de presión agresiva. Pero para que su energía no se desperdicie, necesita a su lado a un jugador que se quede, que se ofrezca en corto, que inicie la jugada desde atrás y dé una primera salida limpia.

Ryan Gravenberch no es ese futbolista. El neerlandés vive mejor cuando puede conducir, romper líneas con balón, atacar espacios. No cuando le piden que ancle el equipo.

Alexis Mac Allister se acerca más a ese rol, pero tampoco encaja de forma perfecta. Puede hacerlo, tiene calidad para ello, pero no es su hábitat natural. El teórico ideal, mirando a futuro, se llama Trey Nyoni. El talento está ahí. La duda es el tiempo: ¿está preparado ya para asumir ese peso?

Para no quemar etapas con el joven, el Liverpool necesita un puente. Una solución inmediata que no cierre puertas al futuro.

Vitaly Janelt, el favorito de Klopp que encaja con Iraola

Ahí entra en escena un nombre que conoce bien Jürgen Klopp: Vitaly Janelt.

Por primera vez, el exentrenador del Liverpool ha elaborado una convocatoria para la selección absoluta de Alemania. Entre las sorpresas, aparece el centrocampista del Brentford. Primera llamada con la Mannschaft, y más que merecida.

Los números lo respaldan. Janelt ha recorrido la tercera mayor distancia de toda la Premier League esta temporada: 58,8 kilómetros. No solo corre, también lee el juego. Figura quinto en la liga en interceptaciones, con 3,20 por cada 90 minutos.

Es un futbolista diseñado para un fútbol de alta intensidad. Precisamente por eso Klopp se ha fijado en él. Y por eso mismo encaja como anillo al dedo en lo que quiere Iraola.

El técnico español busca un equipo que viva de la presión, del ida y vuelta controlado, de un mediocentro que tape, equilibre y reactive. Janelt, con 28 años, está en el punto justo de madurez para asumir ese rol sin temblar. No llega para taponar el camino de Nyoni, sino para protegerlo: le daría tiempo para crecer, aprender y entrar cuando realmente esté listo, no cuando la urgencia obligue.

No es un fichaje de escaparate. Es un fichaje de estructura. De esos que no llenan portadas, pero cambian equipos.

Y ahora la cuestión es sencilla y brutal al mismo tiempo: ¿aprovechará el Liverpool la oportunidad de firmar a la pieza que le falta para que, por fin, su mediocampo empiece a hablar el mismo idioma que su entrenador?