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Michael Olakigbe inicia nueva aventura en la Bundesliga austríaca

Michael Olakigbe vuelve a hacer las maletas. El extremo de Brentford B jugará cedido durante toda la temporada en WSG Tirol, de la Bundesliga austríaca, en un paso más dentro de una carrera construida, casi por completo, a base de préstamos y desafíos constantes.

A sus 20 años, el inglés afronta ahora un reto distinto: salir de la comodidad del fútbol inglés y probarse en otro país, otro idioma, otro ritmo. Nada nuevo en cuanto a exigencia, sí en cuanto a contexto.

De Swindon a los Alpes

Olakigbe llega a WSG Tirol tras un tramo intenso con Swindon Town en la Sky Bet League Two. Se incorporó en enero y, desde entonces, encadenó 18 partidos en todas las competiciones, con un gol y tres asistencias en solo seis titularidades. No son cifras estratosféricas, pero sí las de un jugador que empieza a entender el rigor del fútbol profesional y que, cada vez que entra en el once, deja algo.

El club austríaco terminó la temporada 2025/26 en séptima posición antes del tradicional “split” de la liga, y logró mantenerse por encima del grupo de descenso por solo tres puntos. Margen mínimo. Señal clara: necesitan chispa arriba, desborde, algo distinto en los metros finales. Ahí entra Olakigbe.

La visión de Brentford

Sam Saunders, técnico de Brentford B, no esconde que el movimiento forma parte de un plan mayor para el desarrollo del futbolista.

“Es una buena oportunidad para que Michael vuelva a probarse en fútbol de hombres, pero esta vez en el extranjero y mostrar lo que puede hacer”, explicó el entrenador, subrayando el valor de la experiencia lejos de Inglaterra.

Viene de préstamos en la Football League y ahora le toca una liga diferente, con otros ritmos tácticos y más espacios. Saunders lo ve como un paso natural: otra prueba, otro contexto, más aprendizaje. El mensaje es claro: que se suelte, que se exprese, que vuelva con más herramientas.

Olakigbe renovó a largo plazo con Brentford en noviembre de 2023, en una temporada en la que llegó a disputar ocho partidos de Premier League. Ese contrato no fue un gesto simbólico: el club cree en su potencial y le construye un camino de minutos y responsabilidad lejos del primer equipo.

Un camino hecho a base de cesiones

El recorrido reciente del extremo habla de un jugador que no se esconde ante los retos, aunque aún busque su lugar definitivo.

En enero de 2024 se marchó cedido a Peterborough United, donde participó en cinco encuentros de liga en la segunda mitad de la temporada 2023/24, antes de caer en la semifinal del play-off de League One. No fue una cesión de grandes números, pero sí de roce competitivo en un equipo que peleaba por subir.

Meses después, en mayo de 2024, cambió de nuevo de vestuario: Wigan Athletic. Allí sumó 18 apariciones antes de que Brentford decidiera recuperarlo para enviarlo, ya en enero de 2025, a Chesterfield Town hasta final de curso. De nuevo, otro play-off, otra semifinal perdida, esta vez en League Two con los Spireites.

Play-offs, presión, eliminatorias al límite. Olakigbe se ha acostumbrado a convivir con el filo de la navaja, aunque todavía no haya podido celebrar un ascenso.

Tirol, un examen diferente

WSG Tirol no es un destino exótico para rellenar currículum. Es un laboratorio perfecto para un extremo que vive del uno contra uno y del ritmo. La Bundesliga austríaca, más abierta y vertical que muchas divisiones inferiores inglesas, puede ofrecerle espacios que rara vez encuentra en League One o League Two.

El club necesita aire fresco para no volver a coquetear con la zona baja tras salvarse por solo tres puntos. Olakigbe llega con la misión de aportar profundidad, desequilibrio y producción ofensiva. Él, por su parte, se juega algo más grande: dar el salto de ser “un buen proyecto de la B” a convertirse en una opción real para el primer equipo de Brentford.

La oportunidad ya está sobre la mesa. Ahora, en Tirol, le toca demostrar si todas esas cesiones, todos esos play-offs perdidos y todos esos kilómetros de viaje han servido para convertirle en el jugador que Brentford espera ver cuando regrese.