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Mikel Merino elogia el centro del campo del Arsenal

Mikel Merino mira al centro del campo del Arsenal y casi se le escapa una sonrisa. No es para menos. La competencia es feroz y, según él, pocas zonas del terreno de juego en el fútbol europeo pueden compararse.

«Honestamente, es irreal. Probablemente el mejor centro del campo del fútbol», aseguró el campeón del mundo, subrayando la cantidad de calidad que se acumula en la sala de máquinas del equipo de Mikel Arteta. Cada jugador que entra, aporta. Cada relevo, mantiene el nivel. O lo sube.

Para Merino, esa sobrepoblación de talento no es un problema. Es el motor. «Eso es bueno para el equipo. Eso es bueno para la plantilla. Eleva el nivel de todos, porque si tienes un mal día, el que está cerca de ti va a hacer un gran trabajo». El mensaje es claro: aquí nadie se puede relajar.

Un fichaje que encaja desde el primer día

Al hablar de su nuevo compañero, Merino no escatimó elogios. «Fichaje increíble. Ha demostrado estos años lo bueno que es en Newcastle. Y hoy lo ha vuelto a demostrar», apuntó, dejando claro que la adaptación va por el camino rápido.

El centrocampista destacó su mezcla de calma y trabajo sucio. «Mucha compostura, calidad técnica, mucho esfuerzo defensivo también. Es un fichaje muy bueno. Un jugador top, pero tenemos muchos de esos en este equipo. Así que todo el que venga para ayudar al equipo es bienvenido».

El recién llegado no perdió tiempo. Se enfundó por primera vez la camiseta del Arsenal en un amistoso de pretemporada ante el conjunto italiano Como. Apenas llevaba unos días con sus nuevos compañeros, pero ya estaba pidiendo minutos.

Arteta lo confirmó después del choque. «Solo ha tenido tres entrenamientos, pero se le ha visto bien. Estaba presionando de verdad para jugar unos minutos hoy», explicó el técnico. El brasileño quería su debut, quería sentir al instante el impacto de jugar ante su nueva afición. «Lo percibes inmediatamente. Creo que hay una conexión fuerte en juego y eso nos va a hacer mejores», añadió el entrenador, convencido de que la química será inmediata.

Hambre que no se sacia con un título

El discurso de Merino va en la misma línea que el de su entrenador: aquí nadie se conforma. Los últimos éxitos no han adormecido al vestuario. Al contrario, parecen haber despertado algo más profundo.

«Creo que tenemos una plantilla increíble. El hambre sigue ahí. No porque lo ganáramos la temporada pasada vamos a estar contentos con eso», avisó el español. No hay zona de confort, no hay complacencia.

El objetivo es ambicioso y no se disimula: «Queremos más y más y más y queremos todos los trofeos posibles. Esa es la mejor cualidad de este equipo. No solo la profundidad que tenemos, la calidad en cada posición, sino ese hambre».

Talento, competencia interna y una obsesión declarada por ganar. Si el centro del campo del Arsenal ya asusta en agosto, la verdadera incógnita es hasta dónde puede llegar cuando la temporada entre en ebullición.