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PSG intensifica interés por Ferran Torres y presiona al Barça

El plan de verano de Paris Saint-Germain saltó por los aires cuando Real Madrid irrumpió en la carrera por Yan Diomande y se llevó al jugador en el último momento. Lejos de quedarse paralizado, el club parisino ha reaccionado con rapidez: ha reordenado prioridades, ha cerrado refuerzos para la mediapunta y ha colocado un nuevo objetivo en el centro del tablero. Ese nombre es Ferran Torres.

París se mueve: Godts, Akliouche… y el siguiente paso

Ha sido una semana agitada en las oficinas del PSG. El club ha alcanzado un principio de acuerdo para incorporar a Mika Godts desde Ajax y a Akliouche desde Monaco, dos apuestas ofensivas para reforzar la línea de tres cuartos. Con esos frentes encarrilados, el siguiente movimiento apunta más alto: Ferran.

Según el diario español Sport, el PSG ya ha transmitido al jugador un mensaje contundente: están dispuestos a mejorar cualquier propuesta que le haga Barcelona. No se trata de un simple sondeo. En París creen que tienen argumentos deportivos y económicos suficientes para convencerle.

Luis Campos y su equipo han pisado el freno solo lo justo. Antes de lanzarse definitivamente a por Ferran, quieren ordenar la plantilla por las bandas y, sobre todo, aclarar el capítulo de salidas.

  • Gonçalo Ramos ya ha sido traspasado al Milan.
  • Kolo Muani podría hacer las maletas rumbo a Juventus este mismo fin de semana.

Cuando esas piezas terminen de moverse, el asesor deportivo del PSG centrará todo su esfuerzo en el fichaje de Ferran Torres, una operación que en el club consideran bien encaminada.

Un interés que viene del Mundial

El primer contacto serio por Ferran no es de ahora. Se remonta al Mundial. En ese escenario, PSG tomó la temperatura al entorno del jugador y salió con una sensación clara: el delantero del Barça estaba dispuesto, como mínimo, a escuchar.

El factor Luis Enrique pesa. Su personalidad, su forma de trabajar y la huella que dejó en el propio Ferran son un imán evidente. A eso se suma el músculo económico y el proyecto deportivo de un club que, pese a sus tropiezos europeos, sigue siendo uno de los grandes escaparates del continente.

Las dos partes ya han hablado. El interés es recíproco. Ahora llega el momento decisivo: poner cifras encima de la mesa y levantar la estructura de un acuerdo real.

PSG no juega al despiste. La propuesta es clara: cinco años de contrato y un salario sensiblemente superior al que percibe actualmente en Barcelona. Para Ferran, eso significaría blindar los mejores años de su carrera con un contrato largo y un sueldo de primer nivel. Seguridad deportiva y económica.

El giro del Barça y un escenario más enrevesado

Nada es sencillo en este punto del mercado. La situación se ha complicado para el PSG por dos factores: el excelente nivel que Ferran mostró en el Mundial y la incapacidad del Barça, de momento, para cerrar el fichaje de un nuevo delantero.

Ese contexto cambia el discurso en el Camp Nou. Barcelona, que mantuvo congelado el asunto de la renovación de Ferran durante meses, ahora está dispuesto a presionar para que se quede. El tiempo dirá si la reacción no llega demasiado tarde.

Porque la espera dolió. El jugador vio cómo se iban cerrando las renovaciones de prácticamente todos sus compañeros mientras la suya seguía en pausa. Ese detalle dejó marca.

Aun así, el vínculo de Ferran con el Barça es fuerte. Conoce el club, el vestuario y el entorno. Y sabe que sus minutos podrían dispararse si la entidad azulgrana no consigue incorporar a Julián Álvarez este verano. El escenario, de repente, ya no es tan claro.

Entre París y Barcelona: minutos o jerarquía

Ferran también mira la otra cara de la moneda. En París, ganaría peso en la nómina, pero no tiene garantizado el puesto. Fijarse un sitio como titular en un ataque de tanto nivel sería un desafío enorme. Competencia feroz, rotaciones constantes, exigencia máxima.

En Barcelona, en cambio, la puerta de la titularidad puede abrirse de par en par si no llega el ‘9’ deseado. Más protagonismo, más continuidad, un contexto que ya domina. La decisión no va solo de dinero; va de jerarquía, de rol, de carrera.

PSG, por su parte, tiene clara su hoja de ruta. Primero, cerrar el sí del jugador. Después, sentarse a negociar con Barcelona. Con un detalle clave sobre la mesa: Ferran solo tiene un año más de contrato.

Ese dato condiciona a todos. Si el jugador acepta la propuesta parisina, el Barça se verá obligado a escuchar. Y PSG, con el acuerdo personal en la mano, presionará para que el precio no se dispare.

La cuestión ya no es si Ferran interesa. Eso está fuera de duda. La pregunta es otra: ¿dónde decidirá escribir el tramo central de su carrera, en un Barça que ha tardado en apostar por él o en un PSG dispuesto a ponerlo todo desde el primer día?