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PSG pierde estreno en el Parc des Princes por ola de calor

El verano ha derrotado al césped del campeón. Paris St-Germain no podrá inaugurar la defensa de su título de Ligue 1 en el Parc des Princes: las “olas de calor excepcionales” han dejado el terreno de juego “gravemente dañado” y el partido ante Rennes cambia de escenario.

El duelo, previsto para el domingo en la capital, se jugará finalmente en Bretaña, con la inversión del orden de la jornada. Un estreno fuera de casa… por obligación.

Un césped que no garantiza la integridad de los jugadores

La Ligue de Football Professionnel (LFP) ordenó una evaluación del césped en París. El veredicto fue tajante: el estado del terreno “no permitía disputar el partido en condiciones satisfactorias, particularmente en lo que respecta a la seguridad y la integridad física de los jugadores”.

Sin césped fiable, no hay partido. Y menos para abrir un campeonato.

PSG ha anunciado que reemplazará por completo el césped del Parc des Princes antes de su próximo compromiso como local, previsto contra Monaco el 4 de septiembre. El club admite que “comprende plenamente las molestias causadas por este cambio”, pero insiste en que se trata de una “situación excepcional”.

Francia, abrasada: récords, alerta roja y cifras duras

El contexto explica el desastre verde. El 24 de junio, Francia vivió el día más caluroso de su historia a nivel de media nacional. En París, los termómetros rozaron los 41 grados. La mitad del país quedó bajo alerta roja por calor extremo.

Las consecuencias fueron dramáticas: entre el 22 y el 28 de junio se registraron 2.025 muertes más de lo habitual, un aumento cercano al 30%. En la región parisina, el incremento alcanzó el 62% en ese mismo periodo.

El fútbol no vive en una burbuja. Las temperaturas excepcionales han castigado este verano a toda Europa occidental, con incendios forestales arrasando zonas de Francia y afectando también a las infraestructuras deportivas.

No es un caso aislado: Celta también sufrió

Lo ocurrido en París encuentra eco en España. Celta Vigo se vio obligado a aplazar su estreno en La Liga ante Osasuna a principios de mes por un problema distinto, pero con el mismo origen: el calor extremo.

Una “enfermedad” fúngica se extendió por el césped del Estadio de Balaídos durante el verano, en un periodo en el que las temperaturas no bajaron de 25 grados durante más de tres semanas. El hongo arruinó el terreno de juego y tumbó el inicio de la temporada en casa.

Un aviso que va más allá del calendario

El cambio de sede del debut de PSG no es solo un contratiempo logístico ni un problema de imagen para un club de élite. Es otro síntoma de un calendario cada vez más expuesto a un clima que ya altera partidos, estadios y temporadas enteras.

Hoy es un césped quemado en el Parc des Princes. Mañana, ¿cuántos más?