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Rodri, objetivo prioritario de Mourinho para el Real Madrid

El nombre de Rodri vuelve a ocupar el centro de la mesa en los despachos del Real Madrid. El centrocampista del Manchester City lleva semanas en la agenda blanca, pero la operación se había enfriado mientras el club aceleraba el fichaje de Yan Diomande desde el RB Leipzig. Con la llegada del marfileño prácticamente cerrada, el foco vuelve a girarse hacia el internacional español.

Según informa MARCA, el Real Madrid ya ha reactivado los movimientos para incorporar a Rodri y tiene decidido presentar una oferta formal al Manchester City en cuanto se haga oficial la firma de Diomande. No hay tiempo que perder: el jugador entra en su último año de contrato y la oportunidad es demasiado grande como para dejarla pasar.

Un fichaje “no negociable” para Mourinho

José Mourinho ha sido claro puertas adentro: quiere un centrocampista este verano y no contempla un escenario en el que no llegue. Para él, Rodri es la pieza ideal. No un capricho, sino una condición. El técnico portugués considera al español el mejor candidato para sostener y dirigir el nuevo proyecto desde la sala de máquinas.

El perfil encaja con todas las exigencias del entrenador. Rodri es líder, tiene jerarquía, domina los tiempos del partido, ofrece salida limpia de balón y suma creatividad en campo rival. Es el tipo de mediocentro que permite construir un equipo alrededor de su criterio.

Durante semanas, el gran obstáculo tenía nombre y apellido: Florentino Pérez. El presidente del Real Madrid se mostraba reticente ante la operación, pero según el citado medio ya ha dado luz verde. Con ese visto bueno, el club solo espera el momento oportuno para lanzar una oferta oficial y tratar de cerrar el acuerdo.

Un City dispuesto a escuchar

Sobre el papel, parecería imposible que el Manchester City se planteara vender a un futbolista que llega de firmar un Mundial de ensueño, coronado con un Balón de Oro del torneo. Sin embargo, en el Etihad impera el pragmatismo: Rodri entra en su último año de contrato y el club inglés asume que esta puede ser la última ventana para obtener un traspaso importante.

La postura es clara: el City está dispuesto a abrir la puerta si la propuesta económica alcanza el nivel esperado. La valoración actual del club sitúa al jugador en una horquilla de entre 50 y 60 millones de euros. Una cifra elevada, pero asumible para un Real Madrid que no solo busca un buen centrocampista, sino al cerebro de su próximo equipo.

En Chamartín confían en que la negociación no se convierta en una guerra de desgaste. Ayuda un factor clave: el deseo del propio Rodri. El futbolista ve con buenos ojos un regreso a España y la posibilidad de liderar el centro del campo del Real Madrid en el tramo grande de su carrera.

El cerebro que quiere Florentino

Dentro del club, el plan está trazado: Florentino Pérez y la dirección deportiva ven a Rodri como el futuro “cerebro” del equipo. No se trata únicamente de sumar músculo en la medular, sino de encontrar a ese jugador que marque el ritmo, que se ofrezca siempre como apoyo y que convierta cada posesión en una oportunidad de dominar.

Los números de la última temporada en la Premier League refuerzan la percepción. Rodri disputó 21 partidos, anotó un gol, promedió 1,2 pases clave por encuentro y firmó un 90% de acierto en el pase. Datos que hablan de fiabilidad, precisión y peso en la construcción del juego.

En el reciente Mundial, su influencia fue todavía mayor. Se convirtió en el corazón del centro del campo de su selección, manejando cada fase del juego con una autoridad que lo ha consolidado como uno de los mejores mediocentros del planeta.

El escenario está preparado: Diomande a punto de aterrizar, Mourinho apretando por su mediocentro ideal, el presidente ya convencido y un City dispuesto a negociar por la cifra adecuada. Ahora todo pasa por una oferta concreta, una mesa de negociación y la voluntad de todas las partes.

Si el Real Madrid consigue que Rodri sea el nuevo dueño del círculo central del Bernabéu, la pregunta ya no será cuánto pagó por él, sino cuánto tiempo tardará en convertir ese centro del campo en suyo.